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arte

Era extranjera, pero… también era madre.-17-11-2012

Posted by Caminante y peregrino

MUJER CANANEA PIDE LA CURACIÓN DE SU HIJA.-JEAN DROUAIS.-S.XVIII


Existe un pasaje en los Evangelios sinópticos (aunque San Lucas lo omite) que nos presenta un Jesucristo con una actitud algo rara en él. En apariencia atiende a una mujer, agobiada por la enfermedad de su hija (atormentada por un demonio), algo fríamente. Personalmente creo que no es así, aunque las apariencias así lo sugieren. Creo que vale la pena analizarlo un poco y quizá luego entendamos mejor al Maestro y nos acerquemos algo más a Él.

Me estoy refiriendo a la mujer sirofenicia que acude a Jesús angustiada en busca de la curación de su hija. Solamente Mateo y Marcos lo relatan. ¿Por qué? Acaso la perspectiva evangélica de cada uno de estos evangelistas nos pueda decir la razón.

En principio, Mateo, captado por el mismo Jesús a pesar de ser un recaudador de impuestos, es un judío que aunque tuviese aquella profesión pésimamente considerada por sus conciudadanos, esperaba la venida del Mesías anunciado por los Profetas. 

 SAN MATEO.-MELCHOR PEREZ DE HOLGUIN.-BARROCO

Todo el tiempo que estuvo conviviendo con Jesús y presenciando sus actuaciones, entre ellas, los milagros, le hizo estar convencido que el Esperado había llegado. Y en su Evangelio es lo que desea transmitir al pueblo hebreo, especialmente a los que abrazan el cristianismo. No es raro ver que el uso que hace de textos del Antiguo Testamento conduce a demostrar que Jesús es el Cristo, el Ungido esperado, anunciado en las Escrituras. Todo cuanto éstas relatan refiriéndose al Mesías se cumple en su Maestro.

Marcos es otra cosa. Su enfoque es diferente. No perteneció al grupo de los Doce, pero estuvo con Pablo y Bernabé, de quien era primo, en su primer viaje apostólico: ‘Bernabé y Saulo, cumplido su ministerio, volvieron a Jerusalén, llevando consigo a Juan, llamado Marcos’. (Act. 12, 25). En Perge los dejó para volver a Jerusalén: ‘De Pafos navegaron Pablo y los suyos, llegando a Perge, de Panfilia, pero Juan se apartó de ellos y se volvió a Jerusalén’. (Act. 13, 13).

Con esa experiencia evangelizadora, tuvo tiempo de darse cuenta de la importancia y necesidad de dirigirse a la gentilidad y acaso fuese ese el motivo de enfocar su Evangelio hacia ellos. 

 SAN MARCOS.-MELCHOR PEREZ DE HOLGUIN.-BARROCO

Acaso esa es la razón de  empezarlo con la misión del precursor, Juan Bautista, explicándoles que el profeta Isaías ya lo dijo: ‘Voz de quien grita en el desierto: preparad el camino del Señor’. (Is 40:3-5), siguiendo con el bautismo de Jesús. Además, marca de modo especial paisajes especialmente significativos y dispares en su contexto, como la Transfiguración en el monte Tabor o la confesión del centurión en el Calvario, reconociéndolo como Hijo de Dios.

Ante los ojos de sus posibles lectores presenta la humanidad de Jesús presentándoles su enorme cercanía: la bendición a los niños, la curación de enfermos, el diálogo con todo aquel que le dirige la palabra,…y su solidaridad con quien sufre.

Teniendo en cuenta estos datos, podemos ver cómo Mateo hace referencia a ella como ‘cananea’, es decir, habitante de Canaán. Como israelita conocedor de la Historia de su pueblo, la nombra así, habitante de la región conquistada por Israel al mando de Josué. En cambio Marcos emplea la expresión ‘sirofenicia’, haciendo referencia a ella como ‘gentil’, extranjera, para la comprensión una comunidad de cristianos a la que se dirige, que hablaban en griego.

Habiendo hecho estas aclaraciones, vamos a centrarnos en el hecho en sí mismo.

 MUJER CANANEA.-Très Riches Heures .- DUC DE BERRY.- S. XV

 ‘Jesús se fue a la región de Tiro y Sidón. Entró en una casa y no quería que nadie lo supiera, pero no logró pasar inadvertido. Una mujer, cuya hija estaba poseída por un espíritu inmundo, oyó hablar de él, e inmediatamente vino y se postró a sus pies. La mujer era extranjera, sirofenicia de origen, y le suplicaba que expulsara de su hija al demonio’. (Mc. 7, 23-26).

Hasta aquí todo aparece dentro de los límites de la normalidad. Una madre angustiada (¡qué no hará una madre por sus hijos!) intuye la posibilidad de sanación de su hija y no duda en acudir a la fuente de la solución curativa de su niña. Pero ahora presenciamos una respuesta de Jesús desconcertante. Mateo explica que los apóstoles interceden por ella, aunque sea para quitársela de encima y que los deje en paz: ‘Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros’. Jesús, como en una confidencia a quienes así le hablaban, responde: ‘Dios me ha enviado sólo a las ovejas perdidas del pueblo de Israel’. (Mt. 15, 23-24).

Juan de Flandes c. 1500.-RENACIMIENTO
¿Es posible en Jesús semejante indiferencia ante el sufrimiento materno que estaba presenciando? Pienso que no es así. Si Mateo le da esa forma acaso sea para llamar la atención de los israelitas sobre la misión del Maestro por las razones anteriormente expuestas: escribe para los israelitas y desea centrar la atención de sus lectores en la mesianidad de Jesús, israelita como ellos. Pero la madre sigue insistiendo, como es lógico.

PIETER LASTMAN.-BARROCO
Jesús la miró y le dijo: ‘Deja que primero se sacien los hijos, pues no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perrillos’. Aparentemente es un desprecio, pero realmente ¿lo fue? Francamente pienso que no. No son esos los parámetros del  Dios  misericordioso que Él enseñaba. ¿Qué pretendía entonces? ¿Provocar la reacción de la mujer? ¿Ver cómo respondía ante lo que le estaba diciendo? Fijémonos.

 ‘Ella le replicó: -Es cierto, Señor, pero también los perrillos, debajo de la mesa, comen las migajas de los niños’. Esto debió ser más, bastante más de lo que esperaba Jesús, pues provocó en él una reacción de asombro y admiración: ‘¡Mujer, qué grande es tu fe! Que te suceda lo que pides. Y desde aquel momento quedó curada su hija’. (Mt. 15, 28)

 HERMANOS LIMBOURG .-GÓTICO INTERNACIONAL

He mezclado intencionadamente los textos de estos dos evangelistas para una mejor comprensión del texto y de la reacción del Maestro. En su respuesta profundiza más Mateo, haciendo hincapié en la fe de la madre, en la confianza que tiene con Jesús sin sombra alguna de duda. Es un detalle el de la fe, que se da en muchos de los milagros que realiza, como fácilmente se puede comprobar en los cuatro Evangelios.

Les dejo con la versión que de este hecho han tenido varios pintores, según la época que vivieron. 

UBALDO GANDOLFI.-BARROCO
ALEXANDER BIDA.-ROMANTICISMO

Tened confianza. Soy yo.- 01-Noviembre-2012

Posted by Caminante y peregrino

MIKHAIL VRUBEL.-SIMBOLISMO


No fue el miedo lo que le impulsó a ir al monte. Tenía unos reflejos muy rápidos que le hicieron ver que esos deseos de la muchedumbre no estaban de acuerdo con la misión para la que había venido. ‘Y Jesús conociendo que iban a venir para arrebatarle y hacerle rey, se retiró otra vez al monte Él solo’ (Jn. 6, 15).

Pues no. No era ese su cometido ni tampoco la realeza que le correspondía. Así se lo dijo a Pilatos: ‘Mi reino no es de este mundo’. Y a la pregunta del procurador romano ‘Luego tú eres rey’, le respondió como aclaración: ‘Tú dices que soy rey. Yo para esto he venido al mundo. Para dar testimonio de la verdad; todo el que es de la verdad, oye mi voz’. (Jn. 18, 36-38).

Entonces, ¿por qué retirarse al monte? Está claro que iba a orar, pero además es muy posible que también necesitase descansar en la soledad de la noche, lejos de alborotos y de gente enfervorizadamente agradecida y asombrada. 

 JESÚS EN EL DESIERTO .- VASILY POLENOV .- SIMBOLISMO .-S. XIX - XX

Había que poner tierra de por medio. Así que se lo dijo a los discípulos: ‘En seguida obligó a sus discípulos a subir a la barca y precederle al otro lado, frente a Betsaida, mientras Él despedía a la muchedumbre. Después de haberlos despedido se fue al monte a orar’. (Mc.6, 45-46). Pero tardó relativamente poco tiempo en bajar, ya que lo esperaban sus amigos.

Ellos obedecieron al instante, pero… ’Ya había oscurecido y aún no había vuelto a ellos Jesús, y el mar se había alborotado por el viento fuerte que soplaba’. (Jn. 6, 18). Ahí empezaba una nueva experiencia para ellos. Entre ellos había pescadores, que estaban acostumbrados a estos cambios, más o menos bruscos, del estado de la mar. Aun así, según pasaba el tiempo ésta se embravecía cada vez más.

 ‘Llegado el anochecer, se hallaba la barca en medio del mar y Él solo en tierra. 

 CAMINA SOBRE LAS AGUAS.- AMEDÉE VARIN.-1860

Viéndolos fatigados de remar, porque el viento les era contrario, hacia la cuarta vigilia de la noche  vino a ellos andando sobre el mar e hizo ademán de pasar de largo’. (Mc. 6, 47-48). Es decir, que serían entre las cuatro y las seis de la madrugada. La barca ya se había separado de la costa ‘muchos estadios’, según San Mateo (14, 24), aunque San Juan especifica y concreta más diciendo que eran ‘como unos veinticinco o treinta estadios’, (6, 19).          

Es este el momento en que todos ellos vivieron uno de los acontecimientos más bonitos y que jamás olvidarían en su vida, especialmente Pedro, ya que incluso para nosotros encierra un mensaje. Veámoslo siguiendo a San Mateo: ‘Al verle andando sobre el mar, se turbaron y decían: -Es un fantasma. Y de miedo comenzaron a gritar. Pero al instante les habló Jesús, diciendo: -Tened confianza, soy yo; no temáis’. Pero no lo podían creer.

J. S. VON KLEVER.-S. XIX - XX
Estaban acostumbrados a verle realizar curaciones y milagros portentosos. Incluso acababan de ser testigos de los que hizo para alimentar a una inmensa multitud, partiendo de cinco panes de cebada y de dos peces, pero, ¿aquello? ¿Cómo era posible que anduviese encima del agua sin dudas ni titubeos, sin bandazos ni tambaleo alguno a causa del fuerte viento reinante? Eran profesionales de la mar, la conocían sobradamente, pero eso era demasiado para ellos. 

SALVA A PEDRO DE LAS AGUAS.-BRIAN JEKEL.-S. XX
Pedro, el bravo Pedro de siempre, se atrevió. ¿Fue un desafío? No lo creo, al menos no de mala fe. Tal vez necesitaba la seguridad y comprobación de lo que sus sentidos se negaban a admitir. ‘Tomando Pedro la palabra, dijo: -Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre las aguas’. Mucho atrevimiento, ¿no creen? Pero Jesús entiende todos los estados de ánimo de quienes se dirigen a Él. ‘El repuso: -Ven. Bajando de la barca, anduvo Pedro sobre las aguas y vino hacia Jesús. Pero viendo el fuerte viento, temió, y comenzando a hundirse, gritó: -Señor, sálvame’.

Eso era otra cosa. Fue muy rápido para bajar de la barca. Comprobó por sí mismo que caminaba sobre la mar. 

 ALESSANDRO ALLORI .- MANIERISMO

Tenía la seguridad absoluta de que era el Maestro, pero, como tal vez nos hubiese ocurrido a cualquiera de nosotros, al verse azotado por aquel viento tan fuerte, hizo acto de presencia algo tan humano como la duda. Pedro dudó. Pero su Amigo estaba al quite. Hasta es posible que esperase aquello. Su reacción no se hizo esperar. ‘Al instante, Jesús le tendió la mano, le agarró, diciéndole: -Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado? Y subiendo a la barca se  calmó el viento’. (Mt. 14, 28-31).

Esa reacción del Salvador con Pedro es perfectamente extrapolable a cualquiera de nosotros, especialmente ahora que estamos celebrando el ‘Año de la Fe’

 JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

Es un mensaje permanente de Jesús para cada uno, a pesar de que, como Pedro, podamos tener dudas en determinados momentos de nuestra vida en las turbulencias que en ocasiones nos puedan agitar. Él está ahí, siempre al quite, siempre pendiente de todos, siempre esperando, si surge, nuestro ‘-Señor, sálvame’, siempre esperando que comprendamos, sin necesidad de que nos lo diga, su ‘-Hombre/mujer de poca fe, ¿por qué has dudado?’.

Ojalá siempre podamos concluir lo mismo que los discípulos: ‘Los que en ella estaban se postraron ante Él, diciendo: -Verdaderamente, tú eres Hijo de Dios’. (Mt. 14, 26-33).

DELLO DELLI.-GÓTICO

CAMINA SOBRE LAS AGUAS EN EL LAGO DE TIBERÍADES.-JACOPO TINTORETTO.-MANIERISMO
CAMINA SOBRE LAS AGUAS.-IVAN AIVAZOVSKI.-ROMANTICISMO

…y sintió compasión de ellos… - 12-octubre-2012

Posted by Caminante y peregrino

TINTORETTO.-MANIERISMO


Al enterarse Jesús de la muerte de Juan (Mt. 14, 13) les dice: -Venid vosotros solos a un lugar solitario para descansar un poco. Porque eran tantos los que iban y venían que no tenían ni tiempo para comer. Se fueron ellos solos a un lugar despoblado (Mc. 6, 31-32) hacia una ciudad llamada Betsaida (Lc. 9, 10), al otro lado del lago de Tiberíades (Jn, 6,1).

Pero les vieron marchar y muchos los reconocieron y corrieron allá, a pie, de todos los pueblos, llegando incluso antes que ellos. (Mc. 6, 33)  Lo seguía mucha gente porque veían los signos que hacía con los enfermos (Jn. 6, 2).

PREDICA DESDE UNA BARCA.-JAMES TISSOT.-S. XIX-XX
Al desembarcar, vio Jesús un gran gentío, sintió compasión de ellos porque eran como ovejas sin pastor y se puso a enseñarles muchas cosas. (Mc. 6, 34). Los acogió y estuvo hablándoles del reino de Dios y curando a los que lo necesitaban. (Lc. 9, 11).  Se subió a un monte y se sentó allí con sus discípulos. Estaba próxima la fiesta judía de la Pascua. (Jn. 6, 3-4).

JAMES SEWARD.-S. XX
Al anochecer, sus discípulos se acercaron para decirle: -El lugar está despoblado y ya es tarde, despide a la gente para que vayan a las aldeas y se compren comida. (Mt.14, 15). Jesús les replicó: -Dadles vosotros de comer. Ellos le contestaron: -¿Cómo vamos a comprar nosotros pan por valor de doscientos denarios para darles de comer? (Mc. 6, 37). Jesús dijo a Felipe: -¿Dónde podríamos comprar pan para dar de comer a todos estos? Dijo esto para ver su reacción, pues Él ya sabía lo que iba a hacer. Felipe le contestó: -Con doscientos denarios no compraríamos bastante para que a cada uno de ellos le alcanzase un poco. (Jn. 6, 5-7).

TINTORETTO.-MANIERISMO
Él les preguntó: -¿Cuántos panes tenéis? Id a ver. Cuando lo averiguaron, (Mc. 6, 38) Andrés, el hermano de Simón Pedro intervino diciendo: -Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces, pero ¿qué es esto para tanta gente? (Jn. 6, 8-9). Él les dijo: -Traédmelo aquí. (Mt. 14, 18). Jesús mandó que se sentaran todos, pues había mucha hierba en aquel lugar. Eran unos cinco mil hombres (Jn. 6, 10 ) sin contar mujeres y niños (Mt. 14, 21)  y se sentaron en corros de cien y de cincuenta. (Mc. 6, 40).

BRIAN JEKEL.-S. XX - XXI
Después tomó los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, (Mt. 14, 19) y después de haber dado gracias a Dios (Jn. 6,11) los fue dando a los discípulos para que los distribuyeran. Y también repartió los dos peces entre todos. Comieron todos hasta quedar saciados (Mc. 6, 41-42)

PEDRO ORRENTE.-BARROCO
Jesús dijo a sus discípulos: -Recoged lo que ha sobrado para que no se pierda nada. Lo hicieron así, y con lo que sobró de los cinco panes llenaron doce cestos. Cuando la gente vio aquel signo exclamó: -Este hombre tiene que ser el profeta que debía venir al mundo. Jesús se dio cuenta de que pretendían proclamarlo rey. Entonces se retiró de nuevo al monte, Él solo. (Jn 6, 12-15).

EL PUEBLO QUIERE CORONAR REY A JESÚS.- James Tissot.-S. XIX - XX
Ha sido mucho atrevimiento por mi parte. Después de la muerte de Juan Bautista sigue este pasaje y cuando empecé a hacerme un esquema mental me pregunté: ¿Y por qué no? Me vino a la cabeza intentar unir el relato de los cuatro evangelistas en uno sólo sin que se perdiera la visión de conjunto, de ahí que haya puesto las citas de los Evangelios a continuación del texto de cada uno de ellos, aun a riesgo de parecer pesado. No sé si lo habré logrado, pero al menos parece que no se desdice mucho de lo que debió ser la realidad. Y por supuesto, he respetado escrupulosamente los textos evangélicos.

En cuanto a los cuadros, he encontrado bastantes, ya que el tema es muy sugerente, pero me ha costado encontrar alguno específico para una actividad determinada de las narradas en los Evangelios. La gran mayoría tenía al niño con sus panes y peces, lo cual es lógico, ya que a través de esa figura gira el gesto de Jesús. En ellos se puede ver desde el dramatismo de los cuadros de Tintoretto, propios del manierismo y los contrastes luz-sombras, lo cual provoca un tenebrismo,  a la luminosidad de estos pintores de nuestros días como son Vasili Nesterenko o James Seward, por ejemplo. Les dejo con ellos y, por supuesto, con el protagonista principal de este pasaje.

VASILI NESTERENKO.-S. XX


HERMANOS LIMBOURG.-GÓTICO INTERNACIONAL

Lo intuyó…y acertó.- 26-SEP-2012

Posted by Caminante y peregrino

SALOMÉ BAILA ANTE HERODES.-GUSTAVE MOREAU.-SIMBOLISMO

La mazmorra estaba como siempre, lóbrega, oscura, fría,…pero él no la notaba igual. Un ligero escalofrío le recorrió la columna vertebral y le hizo estremecerse a pesar suyo. Estaba nervioso y no sabía a qué atribuirlo. Estaba acostumbrado a las incomodidades y a la vida austera del desierto, pero aquello era diferente. Sus pensamientos abarcaban desde el día que bautizó a su primo Jesús hasta el día en que por echar en cara al rey Herodes su comportamiento con Herodías lo metió en aquel calabozo.

Unos pasos por el corredor lo sacaron de ellos y agudizó el oído. La puerta se abrió chirriando sobre sus goznes enmohecidos. ‘Shalom, Juan, ¿cómo estás?’. 

 VICTOR MEIRELLES.-S. XIX

Eran algunos de los discípulos suyos que habitualmente lo visitaban con el consentimiento del rey. Ellos le traían las noticias que se producían en el exterior y también, ¡cómo no! las curaciones, milagros y predicación del Salvador.

Hacia este tema discurría la conversación, cuando Juan les dijo al notar las dudas que tenían: ‘Id a buscar a Jesús y decirle: ¿Eres tú el que ha de venir o esperamos a otro?’ (Lc. 7, 19). Y allá se dirigieron, mientras Juan quedaba nuevamente sumido en sus pensamientos. Estaba claro que él no dudaba lo más mínimo de cuanto hacía su primo. Lo conocía demasiado bien y sabía quién era, pero los discípulos que lo visitaban aún tenían mucho que aprender.

Mientras tanto Herodes, desde que lo encerró en la fortaleza de Maqueronte, había remitido en su animadversión inicial y en ocasiones hablaba con él e incluso le pedía su opinión sobre algunas cosas, según nos transmite San Marcos: ‘Herodes sentía respeto por Juan, conociendo ser hombre justo y santo, y le amparaba, y, oyéndole, vacilaba, pero le escuchaba con gusto’. (Mc. 6, 20). 

 SALOMÉ Y HERODÍAS.-GUSTAVE MOREAU .- SIMBOLISMO

En cambio a Herodías le pasaba lo contrario. Cada vez lo aborrecía más y no ocultaba sus ganas de matarlo: ‘Herodías estaba enojada contra él y quería matarle, pero no podía porque Herodes sentía respeto por Juan’. ( Mc- 6, 19).

Además, cuando el rey había querido hacerlo, se dio cuenta que no era aconsejable hacerlo porque ‘tuvo miedo de la muchedumbre que le tenía por profeta’. (Mt. 14, 5). Así las cosas, los discípulos llegaron donde estaba predicando Jesús y cuando finalizó se acercaron donde estaba y le dijeron: ‘Juan el Bautista nos envía a ti para preguntarte: ¿Eres tú el que viene o esperamos a otro?’ (Lc. 7, 20). Jesús no les respondió inmediatamente. Los miró y captó que la pregunta no era de Juan. Lo conocía sobradamente también y sabía que no albergaba ninguna duda, así que junto con los mensajeros marchó para que presenciaran la respuesta que luego les daría.

 ‘En aquella misma hora curó a muchos de sus enfermedades y males y de los espíritus malignos, e hizo gracia de la vista a muchos ciegos y tomando la palabra les dijo: Id y comunicad a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados; y bienaventurado es quien no se escandaliza de mí’. (Lc. 7, 21-23).

 CURABA ENFERMOS.-J.TISSOT.-S.XIX

No hizo más que repetir con palabras lo que sus obras habían manifestado. No podía estar más claro. Marcharon con un bagaje de noticias que no dejaban lugar a las dudas y que en el camino de vuelta servirían como tema de conversación entre ellos, así como la forma de transmitírselo a Juan.

Emprendieron el camino de regreso para contar a Juan lo que habían visto y oído, pero Jesús no permaneció pasivo ante esa situación. Volvió a dirigirse a su auditorio con un mensaje muy claro haciendo referencia a Juan Bautista: 

 JESÚS HABLA DEL BAUTISTA .- JAMES TISSOT .- S.XIX-XX

‘¿Qué habéis salido a ver al desierto? ¿Una caña agitada por el viento? ¿Qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con molicie? Los que visten suntuosamente y viven con regalo están en los palacios de los reyes. ¿Qué salisteis, pues, a ver? ¿Un profeta? Sí, yo os digo, y más que profeta. Este es aquel de quien está escrito: -He aquí que yo envío delante de tu faz a mi mensajero, que preparará tu camino delante de ti. Yo os digo: No hay entre los nacidos de mujer profeta más grande que Juan; pero el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él’. (Lc. 7, 24-28).

A medida que iba hablando iba levantando más su voz  y enfervorizándose en los elogios de su primo. Incluso hubo momento en que pareció que se emocionaba. ¿Acaso suponía que llegaba la hora de separarse para reencontrarse más adelante junto al Padre? Cabía en lo posible. Los dos estaban cumpliendo una misma misión, Cada uno desde su propia función.

En el camino de vuelta, los discípulos de Juan comentaban entre sí los milagros que Jesús hizo y de los que ellos habían sido testigos privilegiados. Se daban cuenta que, efectivamente, como tantas veces había dicho Juan, Jesús era el Mesías. Recordaron aquellas palabras que ahora entendían en toda su extensión: ‘No soy yo el Mesías….Entonces, ¿qué dices de ti mismo? Dijo: -Yo soy la voz del que clama en el desierto’. (Jn. 1, 19-28).

Cuando llegaron de nuevo a visitar a Juan le relataron pormenorizadamente cuanto habían presenciado. 

 JUAN BAUTISTA PREDICANDO .- GHIRLANDAIO .- RENACIMIENTO

Fue una reunión larga, con un diálogo en el que se plantearon dudas e interrogantes. Una reunión con sabor de…despedida. Y Juan, nuevamente les recordó lo que anteriormente había dicho ya con respecto a él y a Jesús: ‘Vosotros mismos sois testigos de que dije: -Yo no soy el Mesías, sino que he sido enviado ante Él. El que tiene esposa es el esposo; el amigo del esposo, que le acompaña y le oye, se alegra grandemente de oír la voz del esposo. Pues así este mi gozo es cumplido. Preciso es que Él crezca y yo mengüe’. (Jn. 3, 28-30).

Prácticamente aquella expresión, ahora comprendida en toda su extensión y profundidad, marcó el final de aquella entrevista entre ese grupo de amigos. Luego, se desenvolvieron los acontecimientos muy rápidamente. Demasiado rápidamente.

Juan quedó solo. ¿Solo? Realmente, no.

 JESÚS Y JUAN BAUTISTA NIÑOS .- Bartolomé Murillo .- BARROCO

 La visita recibida le había llevado muchos recuerdos a su mente: años de su niñez con Jesús, disfrutando de juegos infantiles que le hicieron sonreír. Los años posteriores, hasta que llegó el momento de empezar a desarrollar la misión que cada uno tenía. ¿Y ahora la prisión? Es que su deber era hablar claro y decirle a Herodes, aunque fuese el rey, que vivir con Herodías, la mujer de su hermano Filipo, no era lícito. La verdad y el ejemplo, especialmente en el rey, debían ser una bandera de honradez.

Herodes no lo vio así. Y todavía menos, infinitamente menos, Herodías. Desde aquel día no ocultó el odio ciego y feroz que le profesaba. Le hubiese gustado matarlo, pero Herodes no lo consintió. Tendría que esperar a que se presentase una ocasión propicia. El tiempo pasaba y ‘Herodes en su cumpleaños ofrecía un banquete a sus magnates, y a los tribunos, y a los príncipes de Galilea’. (Mc. 6, 21).

HERODES CELEBRA SU CUMPLEAÑOS.-EDWARD ARMITAGE.-S. XIX
La fastuosidad del salón y el festín debía estar en consonancia con el rango del anfitrión: el rey. No podía faltar detalle. Los manjares, el vino, la música y los espectáculos se sucedían según las costumbres de la época en estos casos. En uno de los mementos del banquete ‘entró la hija de Herodías y, danzando, gustó a Herodes y a los comensales. El rey dijo a la muchacha: -Pídeme lo que quieras y te lo daré’.

Hasta ahí se podría decir que todo estaba transcurriendo dentro de los límites normales, pero hay muchas ocasiones en que las personas no nos paramos a pensar en las consecuencias de lo que hacemos o decimos. Si el rey se hubiese callado en ese momento, posiblemente las cosas no hubiesen llegado tan lejos, pero continuó: ‘Y le juró: -Cualquier cosa que me pidas te la daré, aunque sea la mitad de mi reino’. Esa fue la ocasión. La gran ocasión de Herodías que estaba esperando largo tiempo, sin suponer que iba a llegar de la mano de su hija y en aquel banquete, pues

‘Saliendo ella dijo a su madre: -¿Qué quieres que le pida?’ Para su hija Salomé era una cosa absolutamente normal. 

 SALOMÉ PIDE LA CABEZA DEL BAUTISTA.-Giovanni di Paolo di Grazia .- GÓTICO

Con la promesa de Herodes, formulada ante numerosos testigos, de darle un obsequio valioso, pasó a consultar a su madre, pero vio que era el momento de desembarazarse del Bautista para siempre. ‘Ella le contestó: -La cabeza de Juan el Bautista. Entrando luego con presteza, hizo su petición al rey, diciendo: -Quiero que al instante me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista’.

La terrible petición sonó como un trueno. El silencio se podía cortar con la pluma de un ave. Nadie esperaba semejante barbaridad. Ni siquiera Herodes. En él confluían todas las miradas y …dudó. Apreciaba a Juan. En ese momento se daba cuenta de lo que realmente estimaba al Bautista. Incluso pensaba que si no lo hubiese enviado a prisión no tendría ahora este problema. Pero había prometido con juramento (imprudente en grado superlativo) y ante sus numerosos invitados, que le daría lo que pudiera pedir, así que ‘el rey, entristecido por su juramento y por los convidados, no quiso desairarla. Al instante envió el rey un verdugo, ordenándole traer la cabeza de Juan’.

DECAPITACIÓN DE SAN JUAN BTA.-Michelangelo Caravaggio.-BARROCO
La cabeza le cayó sobre su pecho. Sabía que aquello no era justo y veía la mano de Herodías detrás de todo ello. La cabeza parecía que le iba a reventar. No podía articular palabra alguna ni nadie osaba hablar alto, ni siquiera en tono normal, aunque los cuchicheos se notaban dentro del silencio sepulcral, (nunca mejor dicho), que imperaba en el salón. Los judíos asistentes también lo encontraron injustificable, pero…tenían que callar. Era el rey quien lo había ordenado.

SALOMÉ EN PRISIÓN.-GUSTAVE MOREAU.-SIMBOLISMO
¿Y Juan? Ciertamente no sabemos cómo fue ese momento, ni falta que nos hace conocer detalles de semejante monstruosidad, pero cuando vio entrar al verdugo supo que su misión había finalizado. Del todo. Se encomendó a Yavéh y tuvo un recuerdo emocionado de su primo. No tuvo tiempo de más. ‘Aquel se fue y le degolló en la cárcel, trayendo su cabeza en una bandeja, y se la entregó a la muchacha, y la muchacha se la entregó a su madre’. Así de escueto. Así de simple. Así de canallesco.

HERODÍAS RECIBE LA CABEZA DE SAN JUAN.-RUBENS.-BARROCO
Los pintores han tenido en este tema un motivo de abundantes cuadros donde han puesto plásticamente esta tragedia. Y los escultores, también. Realmente hay una creatividad y riqueza artística que es imposible poner todos los cuadros en esta entrada, pero más adelante intentaré mostrar el enfoque de cada uno de los temas, según la concepción del artista, dentro del movimiento artístico que vivían. Y con Juan, ¿qué pasó? San Marcos nos relata: ‘Sus discípulos, que lo supieron, vinieron y tomaron el cadáver y lo pusieron en un monumento’. (Mc. 6, 17-29). San Mateo lo completa: ‘Los discípulos fueron luego a anunciárselo a Jesús’. (Mt. 14, 12).

 LA APARICIÓN.-GUSTAVE MOREAU.-SIMBOLISMO