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arte

Comienza el drama que dará la Vida (I) .- 01-noviembre-2014

Posted by Caminante y peregrino

LÁGRIMAS DE SAN PEDRO.-DOMENICHINO.-1600-1633
      'Ya sabéis que dentro de dos días se celebra la fiesta de la pascua y el Hijo del hombre será entregado para que lo crucifiquen' (Mt. 26, 2).
     
Pedro, con la cara mojada en sus propias lágrimas, no cesaba de presionar sus sienes como si deseara apartar aquella frase de su memoria. En vano. ¿Cuántas veces la había recordado? ¿5? ¿20? No importaba. Para él eran millones porque continuamente la tenía presente martilleándole la cabeza. El canto del gallo que le recordó el vaticinio de su Maestro y su inútil promesa de no abandonarlo le perforaba el  cerebro. Su dolor, su pena, su vergüenza, su creciente malestar no cesaba. En un momento de luz empezó a recordar...
      'Id a la ciudad y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua. Seguidlo, y allí donde entre decid al dueño: -El Maestro dice: ¿Dónde está la sala, en la que he de celebrar la cena de pascua con mis discípulos? Él os mostrará en el piso de arriba una sala grande alfombrada y dispuesta. Preparadlo todo allí para nosotros' (Mc. 14,13-15).
      Él, Pedro, lo había oído y le había parecido todo de lo más natural. No había encontrado nada raro en aquello. Era una de las tantas veces que que cenarían juntos y lo pasarían muy bien. En ocasiones el Maestro hacía gala de su buen humor y se metía un poco con él, pero no importaba. Se sentía feliz de ser el sujeto de esas bromas. No podía imaginar, ni por asomo, lo que ocurriría después.


      Arrastraba los pies por la tierra del camino. Le pesaban. 
JUDAS ACUDE A LOS SUMOS SACERDOTES.- JAMES TISSOT.- S. XIX - XX 
      Desde que tomó su decisión tenía que luchar contra sus sentimientos (no en vano había acompañado al Maestro mucho tiempo) y, aunque le confiaran la administración de aquella comunidad, no llenaba sus aspiraciones como él esperaba. Sabía que Jesús molestaba a sacerdotes, fariseos y otros estamentos del Poder. Sabía que esperaban una ocasión para quitarlo de en medio. y optó por ser él quien les facilitase el camino. Pero no a cambio de nada. Les haría una oferta y si la aceptaban así como sus condiciones, se lo pondría fácil.
      Pero ahora...su mente y su conciencia no lo dejaban en paz. La había perdido y un gran desasosiego lo invadía en todo su interior. Las que le estaban dirigiendo le sonaron como un trallazo en su interior: '.¡Eh, Judas! ¿Vienes a preparar la cena?, le dijo Mateo. -Dejadme en paz, le contestó con aspereza. -¿Qué le pasa a Judas?, preguntó Andrés, el  hermano de Pedro. -Bah, déjalo- repuso Santiago- sabes que cuando está disgustado por la causa que sea, no hay quien lo soporte'. Procuraba distanciarse de todos, pero con cierto disimulo para que no le adivinaran las intenciones que tenía. Y lo hizo.
      'Uno de los doce, el llamado Judas Iscariote, fue a ver a los jefes de los sacerdotes y les dijo: -¿Qué me dais si os lo entrego? Ellos le ofrecieron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando ocasión para entregarlo'. (Mt. 26, 14-16).
JUDAS RECIBE TREINTA MONEDAS.-GIOTTO.-GÓTICO
      Ahora caminaba lenta y pesadamente hacia donde estaban sus ¿compañeros? No los consideraba ya así. Pero procuraría disimular y para ello sería mejor participar de la cena con todo el grupo y con el Maestro. Lo demás...ya llegaría.


      Jesús observaba el afán de cuantos participaban en la preparación de la cena. Vio a su Madre colaborando con todos y, súbitamente, la recordó haciendo algo similar en Caná, tres años antes. ¡Qué diferencia! Entonces era como el principio de todo. Ahora...era el final de todo. Lo sabía. Había dado instrucciones precisas a sus discípulos: 
      'El primer día de la fiesta de los panes sin levadura se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: -¿Dónde quieres que te preparemos la cena de la Pascua? Él contestó: -Id a la ciudad a casa de Fulano y decidle: -El Maestro dice: Se acerca el momento, y quiero celebrar la cena de la pascua en tu casa con mis discípulos. Ellos hicieron lo que Jesús les había mandado y prepararon la cena de pascua'. (Mt. 26, 17-19).
ÚLTIMA CENA.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
      Volvió su mente a Caná, al banquete de bodas al que fueron invitados. Sí. Allí hizo su primer signo. Se acabó el vino y, a instancias de su Madre, Él solucionó el problema. Esta noche también lo beberían, pero tendría un nuevo significado. Siendo un signo de alegría y unidad beberlo también ahora lo harían, pero con un significado nuevo e infinitamente trascendente. 
      Los miró a todos yendo de una parte a otra con los preparativos y dejando las cosas sobre la mesa en la cual se sentarían en breve. Cuando sus ojos se detuvieron en Judas Iscariote se estremeció. Lo quería como a todos, pero la decisión que había tomado le dolía en el alma. Notó cómo resbalaban en sus mejillas dos lágrimas silenciosas.


      Las mujeres se afanaban en la preparación de la cena de la pascua. El cordero,el pan ácimo y las hierbas amargas iban preparándose en distintos recipientes para ser distribuidos en la mesa de Jesús y sus amigos. El vino y las copas eran diligentemente preparados. Una mujer tomó un recipiente con vino y, antes de colocarlo en la mesa con los otros, se retiró en un ángulo de la estancia con  poca luz. Un pensamiento, sin saber por qué, había acudido a su memoria rememorando lo acaecido  años atrás en una boda celebrada en Caná. Aquel día, al ver que los novios se habían quedado sin vino, sintió la necesidad de acudir a su Hijo. Confiaba en Él. 'No tienen vino'. Pero la respuesta que le dio la dejó momentáneamente parada: 'Mujer, ¿qué nos va a mí y a ti? Aún no es llegada mi hora'.
      Fue capaz de reponerse y, aun sin entender del todo lo que le quería decir, mantuvo firme la confianza en su Hijo. 'Haced lo que Él os diga'. Lo que 'les dijo' quedó plasmado en lo que el maestresala dijo a los novios: 'Todo el mundo sirve primero el vino de mejor calidad, y cuando los invitados ya han bebido bastante, se saca el más corriente. Tú, en cambio, has reservado el de mejor calidad para última hora'. (Jn. 2, 1-11).
BODAS DE CANÁ.- VASILI NESTERENKO.- S. XX
      Miró hacia donde estaba su Hijo. Él también la miraba y cuando sus miradas se cruzaron una sonrisa de complicidad brilló en los labios de Jesús. Ella respondió con otra, pero aquella 
sonrisa también la guardó en su corazón y, tiempo después la recordaría con nostalgia.
      ¿Por qué había recordado aquello? No lo sabía, pero sintió un leve estremecimiento. ¿Había llegado ya su Hora? Tampoco lo sabía, pero sus instintos maternos le decían que iba a ocurrir algo verdaderamente importante. Respiró hondo y levantándose se unió al resto de mujeres que lo estaban preparando todo como una más...

Preludio de la Pasión (III) .- 12-octubre-2014

Posted by Caminante y peregrino

ÓBOLO DE LA VIUDA.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
      Pienso que no ofrece duda alguna que Jesús, teniendo en cuenta que se le venían encima los días claves de su Misión Redentora, tendría la lógica preocupación de atar al máximo todos los cabos e ir dando las últimas instrucciones y consejos. Cualquier suceso, por insignificante que fuese, podía servirle para dar una nueva enseñanza o pauta de vida, como ocurrió, por ejemplo, con la higuera estéril. Y también tuvo una nueva oportunidad.
     Era uno de los tantos días que estaba en el Templo enseñando y vio un pequeño detalle que llamó poderosamente su atención, precisamente por su insignificancia. Sin embargo su contenido sí era importante, porque a través del insignificante hecho nació una gran enseñanza.
      'Jesús estaba sentado frente al lugar de las ofrendas y observaba cómo la gente iba echando dinero en el cofre. Muchos ricos depositaban en cantidad. Pero llegó una viuda pobre, que echó dos monedas de muy poco valor. Jesús llamó entonces a sus discípulos y les dijo: 
      Os aseguro que esa viuda pobre ha echado en el cofre más que todos los demás. Pues todos han echado de lo que les sobraba; ella, en cambio, ha echado de lo que necesitaba, todo lo que tenía para vivir'. (Mc. 12, 41-44). 
ÓBOLO DE LA VIUDA.-ROBERT FOWLER.-S. XIX - XX
      Cuando Marcos nos hace el relato casi nos está obligando a fijarnos en la contraposición entre las dos actitudes: la de los ricos y la de los pobres, representada en este caso por una viuda, teniendo en cuenta cómo era su situación de desamparo (no tenía el soporte del marido) y también su situación como cualquier mujer en el Israel de los tiempos de Jesús.
      'Muchos ricos depositaban en cantidad'. Seguramente aprovecharían los momentos de mayor afluencia de gente para que todos presenciaran su generosidad. En cambio, la viuda, desde su paupérrimo estado, 'echó dos monedas de muy poco valor'.

       Ese es el punto de partida de la enseñanza del Maestro: además de su generosidad, el cumplimiento con Dios lo puso muy por encima de su propia existencia. Esto provoca en Jesús su admiración: 'Os aseguro que esa viuda pobre ha echado en el cofre más que todos los demás. Pues todos han echado de lo que les sobraba; ella, en cambio, ha echado de lo que necesitaba, todo lo que tenía para vivir'. No sé si en ese momento recordaría el pasaje narrado en el Primer Libro de los Reyes, cap. 17, versículos 8-24. La viuda de Sarepta atendió a Elías, profeta de Dios, con todo lo que tenía para el sustento suyo y el de su hijo. Pero luego se vio la generosa respuesta de Dios a través de Elías agradeciendo su desprendimiento.
      Jesús hace ver a sus discípulos que desde la pequeñez del desprendimiento de lo que necesitaba para su propia subsistencia, se puede servir a Dios quizá mucho más que desde la grandeza y el poderío humanos.
NO QUEDARÁ PIEDRA SOBRE PIEDRA.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
      Luego 'salió del Templo y, cuando se alejaba, se acercaron sus discípulos para mostrarle las construcciones del Templo. Él les dijo: -¿Veis todo esto? Os aseguro que no quedará aquí piedra sobre piedra. ¡Todo será destruido! (Mt. 24, 1-2) ¿Quiso hacer caso omiso o quitar importancia a lo que sus discípulos le decían con admiración de su Templo?  Pienso que no. Me da la impresión que quiso aprovechar una nueva ocasión para hacerles saber que a pesar de la magnificencia que presenciaban, todo era pasajero. Nada iba a quedar, no solamente del Templo, sino que toda Jerusalén sería destruida. Y la Historia demuestra la veracidad de cuanto les dijo.
     
      Después, silencio. Sin embargo cuando llegaron al monte de los Olivos, volvieron a insistir: 'Dinos cuándo ocurrirá esto, y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo'. (Mt. 24, 3-44). 
DESTRUCCIÓN DEL TEMPLO DE JERUSALÉN. 
      A partir de ahí comienza lo que se ha llamado el discurso escatológico de Jesús. Es extenso, pero acaso deba detenerme en algunos puntos muy significativos en los que, leyendo entre líneas, puede comprobarse que Jesús sabía perfectamente lo que estaba diciendo, lo cual nos da a entender que la vigencia de los Evangelios que contienen el pensamiento, la obra, los consejos, la enseñanza y la doctrina del Maestro están intactos y continúan siendo (y lo serán) absolutamente válidos. A pesar de quien los quiera combatir o manipular. Y no, amigos, no.Ese no es el camino.
      Siguiendo la lectura que Mateo nos muestra en el capítulo 21, versículos 1 al 44, podemos ver algunos 'detalles' que ya fueron advertidos:

  - '¿Veis todo esto? Os aseguro que no quedará aquí piedra sobre piedra. ¡Todo será destruido!' 
SAQUEO DE JERUSALÉN. ARCO DE TITO. ROMA
(El año 70, el ejército romano, al mando del futuro emperador Tito, conquistó la ciudad. Esta y su Templo fueron destruidos en su totalidad).
      - 'Cuidad que nadie os engañe. Vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo 'Yo soy el Mesías' y engañarán a muchos'. Estamos oyendo en nuestros días que nuestro planeta busca un nuevo orden mundial vendiendo la imagen del progresismo y la modernidad, nuevas estructuras, nuevos avances...prescindiendo de Dios. Incluso negando su existencia.
      - ...habrá hambre y terremotos en diversos lugares; todo eso será el comienzo de una gran tribulación'. Países del Tercer Mundo carecen de lo más elemental para comer y apenas tienen agua para beber. Hay ONG's que se parten el pecho para llevarles lo más elemental, pero apenas pueden llegar a atender unos pocos por su excesivo número de necesitados y, en ocasiones, algunos de sus componentes son secuestrados, sin importar su nacionalidad ni la misión que allí les ha traído. Pasan a ser rehenes de bandoleros sin escrúpulos que desean un rescate bajo la amenaza de quitarles la vida. 
 TERREMOTO TSUNAMI.- JAPÓN
      - Entonces os entregarán a la tortura y os matarán y todos los pueblos os odiarán por causa de mi nombre'. Desgraciadamente esto es de fácil comprobación. Es suficiente leer los periódicos o abrir páginas en internet con un buscador apropiado y ver los horrendos crímenes que el llamado Estado Islámico comete contra los cristianos que no renuncian a su fe y no se convierten al islamismo: son torturados y muertos. El Arzobispo católico caldeo de Mosul, Monseñor Emil Nona, ha manifestado a todo el mundo lo que está pasando ahora en Oriente Próximo por parte de los extremistas islámicos. Él ha sido expulsado de su Diócesis y en ésta están destruidos o quemados los templos cristianos.
CRUCIFICADOS POR TERRORISTAS DEL ESTADO ISLÁMICO
      Supongo que no es necesario continuar. Como botón de muestra es suficiente. Además, no estoy descubriendo nada nuevo. Todo el que lee la Palabra y la lleva en su interior es capaz de darse cuenta de esto y de muchas cosas más. Son los signos de los tiempos que todos debemos escudriñar para ver qué nos quiere decir Dios a través de ellos.
    Pero también se preocupa Jesús de darnos unas pautas para la fe y la esperanza. Fijémonos en lo que podríamos decir que es su colofón:
     
 'Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo y las fuerzas celestes se tambalearán. Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre, y todos los pueblos de la tierra se golpearán el pecho, y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo, con gran poder y gloria. Él enviará sus ángeles con la gran trompeta y reunirá de los cuatro vientos a los elegidos, de un extremo al otro del cielo.' (Mt. 24, 29-31).
      Habrá personas de nuestro siglo que podrán decir: '-Bueno. Eso en aquellos tiempos podría tener un sentido. Con los adelantos de hoy no es para tanto. Y lo de los ángeles y las trompetas es para que las gentes de entonces lo entendieran mejor'. Pues...allá ellos. Yo soy de los que piensan que con Dios no se juega y se vive muchísimo mejor teniéndolo como amigo (y como tal, no nos falla), y trabajando con Él, por Él y en Él, que cuestionándolo. Tenemos la Historia para analizar toda su actuación a través de los siglos.
      Si uno de los que piensan en 'fábulas de los tiempos de Cristo' se tropezara con un suceso angustioso en su vida, no sé si seguiría pensando lo mismo o se aclamaría a Él. Un poco más adelante nos pone su ¿rúbrica? Llamémoslo como queramos, pero leamos con atención qué significa ésto: 'Os aseguro que no pasará esta generación sin que todo esto suceda. EL CIELO Y LA TIERRA PASARÁN, PERO MIS PALABRAS NO PASARÁN'. (Mt. 24, 34-35).
      

       JUICIO FINAL

Preludio de la Pasión (II) - 20-septiembre.2014

Posted by Caminante y peregrino

                        TRIBUTO AL CÉSAR.-JOACHIM WTEWAEL.-MANIERISMO
      Después del varapalo que recibieron los fariseos y los doctores de la Ley oyendo la parábola de los viñadores homicidas (no olvidemos que se vieron reflejados en ella en el peor de los sentidos), vimos que sus deseos de quitarse de en medio a Jesús crecieron enormemente. Pero el Maestro siguió su camino sin importarle nada. Sabía que TODO estaba ya muy cerca y tenía prisa en continuar dando a sus amigos y seguidores las últimas enseñanzas.
      
Pero sus adversarios también tenían prisa. Les urgía hacerle perder crédito ante el pueblo, cogerle en alguna contradicción o ponerle entre la espada y la pared. 
CLAES JANSZ VISSCHER, EL JOVEN.-1612 
Tal vez si le planteaban alguna cuestión en la que fuera cual fuese su respuesta pudieran dejarlo sin argumentos ante sus seguidores, en cuyo caso ellos aprovecharían la ocasión para convencerlos de que todo era una farsa. ¡Claro! ¿Cómo no se les habría ocurrido antes? El antiguo recaudador de impuestos nos lo cuenta, acaso porque Mateo habría vivido alguna situación relacionada con su oficio de antaño. Nos dice:
      'Entonces los fariseos se marcharon y deliberaron cómo cogerle en alguna palabra. Y le envían los discípulos suyos, juntamente con los herodianos, para preguntarle: -Maestro, sabemos que eres sincero y enseñas el camino de Dios con verdad, sin acepción de personas, pues no miras al exterior de los hombres. Dino pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito dar el tributo al César o no?'
      Es evidente la retorcida intención que tenían los fariseos y los herodianos, porque le presentan sus fingidos halagos para después intentar cogerlo en sus propias palabras. Su esquema era el siguiente: si respondía que era lícito, lo presentarían como enemigo de Roma, pero si decía lo contrario podían acusarlo de ir a favor de los invasores y en contra de los suyos, en contra de su propio pueblo. Pero ocurrió de siempre. Subestimaron a Jesús. ¿No les había dado pruebas suficientes de su forma de ser, de pensar o de actuar? Pues volvieron a quedar en ridículo nuevamente.
     
Conoció Jesús su malicia y dijo: -Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo. 
PAUL TROGER.- S. XVIII. 
Ellos le presentaron un denario. Díceles: -¿De quién es esta imagen y la inscripción? Le dijeron: -Del César. Él les contestó: -Dad, pues, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Al oír esto se maravillaron, lo dejaron y se marcharon'. (Mt. 22, 15-22).
      La respuesta es muy propia de Jesús. Responde lo justo sin caer en ninguna de las opciones que habían pensado: 'Dad, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios'. Sencillamente, magistral. No esperaban nada de esto. ¿Cómo podía ser? Estaba todo tan claro... Tanto que 'Al oír esto se maravillaron, lo dejaron y se marcharon'. Tal vez sea este episodio de los más conocidos de la vida del Maestro. Tanto es así, que cuando queremos poner ciertas cosas en su sitio, solemos emplear la misma frase que Él empleó y zanjar la cuestión.
RUTH Y BOOZ
       Pero los saduceos no la zanjaron, aunque su planteamiento era de distinta índole. Como ellos negaban la resurrección intentaron abordarle desde ese punto y le plantearon: 'Maestro, Moisés dijo: -Si alguno muere sin tener hijos, su hermano se casará con la viuda para dar descendencia al hermano difunto. Pues bien. Había entre nosotros siete hermanos, y el primero, que estaba casado, murió. Al no dejar descendencia, su mujer se casó con su hermano. Y pasó lo mismo con este segundo y con el tercero hasta los siete. La última en morir fue la mujer. En la resurrección, ¿de cuál de los siete será la mujer, si todos estuvieron casados con ella?
      El dilema estaba servido. Su intervención hace referencia a una ley que tenían llamada Ley del Levirato. Está contenida en el Libro del Deuteronomio, capítulo 25, versículos 5 al 10, pero ellos buscaban otra cosa. No era la ley en sí misma lo que les interesaba, sino la interpretación que Jesús iba a hacer de ella. La gente que estaba escuchando guardó silencio porque el tema era realmente difícil y deseaban escuchar esa opinión solicitada por los fariseos. Y se la dio.
     'Jesús les respondió: -Estáis equivocados. No comprendéis las Escrituras ni el poder de Dios. Porque cuando resuciten, ni ellos ni ellas se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo. Y en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis oído lo que os dijo Dios: -Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob? No es Dios de muertos, sino de vivos'. (Mt. 22, 24-33). Nuevo ridículo de sus oponentes, porque primero los coloca frente a su ignorancia de las Escrituras y del sentido que tienen. La expresión 'estáis equivocados' era lo mismo que decirles que no habían profundizado en el sentido de las Escrituras y se habían quedado en la periferia de la Ley.
RUTH Y BOOZ
      Y en cuanto al poder de Dios, les hace ver que es el mismo Dios para ellos que para los patriarcas Abraham, su hijo Isaac y su nieto Jacob, que aunque estuviesen muertos para Israel seguían vivos para Dios y estaban con Él. Es en el Libro del Éxodo, capítulo 3, versículo 6, en el episodio de la zarza ardiendo, donde se apoya para mostrarles que para Dios no existe límite alguno. Es el Señor de la Vida y de la Muerte. Y concluye la perícopa con con la opinión de quienes habían presenciado el planteamiento saduceo y la respuesta de Jesús: 'Y la gente que estaba escuchando se quedó admirada de su enseñanza'. O sea, que con su actitud, tal como nos la transmite Mateo, lo reforzaron ante sus interlocutores y ante todo el pueblo, porque presumiblemente, este episodio lo contaría cada uno a sus convecinos.
      Para ilustrar este episodio de los saduceos, apoyándose en la Ley del Levirato, he acudido a unos cuadros que hacen referencia a la aplicación de esta Ley. Se trata del Libro de Ruth. Ella, moabita y viuda, marcha con su suegra Noemí, viuda a su vez, que vuelve a su pueblo de procedencia: Belén. Allí entra a trabajar en casa de un agricultor adinerado, Booz, pariente de Noemí, que apoyándose en la Ley mencionada se casa con Ruth. Del hijo que tendrán, Obed, nacerá el rey David. (Obed engendró a Jesé, y éste engendró a David). Es un Libro corto, apenas con cuatro capítulos, pero encantador. Alguna película se ha hecho con este tema.   
      Pero aún quedaba para Jesús alguna cosa más para esos días tan críticos.

Preludio de la Pasión (I).-03.septiembre-2014

Posted by Caminante y peregrino

PARÁBOLA DE LOS VIÑADORES HOMICIDAS.-DIEGO QUISPE TITO.-BARROCO
  Aunque sea desde el Arte, como hemos visto en las páginas anteriores, últimamente con el tema de la entrada de Jesús en Jerusalén entre los vítores de un pueblo que le aclama como el Mesías, empezaré a tratar distintos aspectos de la Pasión de Cristo, empezando por los que acontecieron entre el lunes y el jueves por la mañana.
     
      Cierto es que su Vida Pública encierra una riqueza inmensa de aspectos, actuaciones, anécdotas, enseñanzas y muchísimas cosas más que se han ido tratando y que el Arte, con cuadros o esculturas desde los tiempos de las catacumbas hasta hoy, han ido ilustrando estas páginas y dando a conocer la visión de los distintos pintores y escultores en cada uno de esos apuntes biográficos de Jesús de Nazaret.
      Ahora se acerca el final de esa Vida Pública. Entre el domingo que entra en la Ciudad Santa a lomos de un borrico hasta el jueves siguiente que va a celebrar, por última vez, la Pascua Judía entre sus amigos más queridos, los Apóstoles, transcurren unos hechos que, algunos de ellos, ya han sido tratados con anterioridad. Todos ellos encierran un mensaje, una enseñanza, como si quisiera advertir a sus colaboradores más directos que aquello estaba tocando a su fin. Pero si lo intuyeron, no se lo acabaron de creer.
      Algunos de estos hechos  los mencionaré aunque sea de pasada para tener una visión de conjunto y desembocar en el comentario de otros que todavía no se han desarrollado en ninguna entrada. A estos les daré una extensión mayor.
ÚLTIMA CENA DEL SEÑOR.-JUAN DE JUANES.-RENACIMIENTO
      En la entrada anterior ya se recordó el pasaje de la purificación del Templo con la expulsión de los mercaderes. El hecho, como se pudo ver, encerraba un claro mensaje: el Templo, Casa de Dios, se había banalizado y eso ya era excesivo. Las cosas de Dios hay que tomarlas con más seriedad y montar un mercado allí dentro era ya demasiado. Pero cayó mal su actuación a los mismos sacerdotes y escribas del templo. Empezaron a pensar también ellos muy en serio, en quitarse de en medio aquel estorbo de Nazaret llamado Jesús. Y eso les salió bien cuando menos lo esperaban.
     
      El pasaje de la maldición de la higuera, ocurrida entre el lunes y el martes siguiente, lleva en el fondo un mensaje que, en definitiva es éste: cualquiera que no dé fruto no sirve para nada. El árbol se corta y se destina para alimento del fuego de las casas, en la cocina o donde sea. Pero pienso que eso tiene un hondo sentido. Va destinado al pueblo judío, tanto globalmente como a nivel individual de cada hebreo, que hacen oídos sordos a su mensaje y no lo aceptan como el Mesías esperado, a pesar de que en Él concurren todas las profecías mesiánicas anunciadas por los profetas. Así ocurrió desde las autoridades religiosas hasta el hebreo más insignificante. Se encerraron en sus mentes obtusas y no quisieron abrirse a la nueva doctrina predicada por Jesús, que perfeccionaba e incluso superaba la Ley de Moisés. No vieron más allá de sus propias narices.
      Pero es que en nuestros días está pasando algo muy similar. En los cristianos de nuestro tiempo hay quien pasa sus días contemplando su propio ombligo con una religiosidad conformista, su catolicismo se preocupa más por una fórmula rutinaria, que tiene una importancia relativa, pero no con el corazón ni con su compromiso temporal.
     
      Presentan ante todos un catolicismo plañidero sin creatividad ni entrega auténtica, sin garra, acomodaticio, con unos rezos mecánicos para acallar su conciencia, mientras hay otros que su fidelidad a Jesucristo les lleva a regar la viña del Señor o a abonar la higuera que se han comprometido a cuidar, con su propia sangre. Es el caso de los actuales mártires cristianos que están matando en Oriente Próximo porque el fundamentalismo de otra religión los quiere obligar a que abracen la suya. Cuando se niegan los matan, en muchos casos después de martirizarlos. Inaudito, ¿verdad? No tienen más que leer las noticias de la prensa o la televisión. Por mi parte me comprometo a rendirles un homenaje desde mis posibilidades, además de mi oración diaria, en una próxima entrada.
      Volviendo al pasaje de la higuera, sabemos que Jesús conoce positivamente la cercanía de los acontecimientos que sucederán y pondrán fin a su etapa de vivir entre nosotros, y parece que tiene prisa en darlo a conocer a todos.  Para mejor entendimiento se lo enseña a su auditorio, como solía hacerlo, a través de una parábola: la de los viñadores homicidas. La citan los tres Evangelios sinópticos y en síntesis dicen que un hombre plantó una viña, la cercó, edificó una torre, la arrendó a unos labradores y marchó de viaje.
     

      A su vuelta, cuando fue tiempo de recoger los frutos, envió unos criados a que se los dieran, pero los apresaron, maltrataron e incluso a uno le dieron muerte. Envió otros criados y los labradores hicieron lo mismo. A la tercera vez envió a su propio hijo pensando que a él le harían caso, le respetarían y le entregarían los frutos de la viña. Pues no. No lo hicieron. 

      'Pero los labradores, viendo al hijo, se dijeron: -Este es el heredero. Matémosle y quedémonos con su herencia. Y tomándole le echaron fuera de la viña y le mataron'. Jesús continuó con su relato: 'Cuando venga el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores? Le dijeron: -Hará perecer malamente a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le den el fruto a su tiempo. Jesús les dijo: -¿No habéis oído en las Sagradas Escrituras: La piedra que rechazaron los constructores vino a ser la piedra angular: por obra del Señor se hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos? Por eso os digo que les será quitado el Reino de Dios y se dará a una gente que produzca sus frutos. El que cayera sobre esta piedra se despedazará; y sobre el que ella cayera, será triturado. Cuando los jefes de los sacerdotes y los fariseos oyeron estas parábolas, comprendieron que Jesús se refería a ellos. Querían echarle mano, pero tuvieron miedo a la gente, porque lo tenían por profeta'. (Mt. 21, 33-46).

      Naturalmente. Se vieron reflejados en los labradores homicidas. Días después tramaron lo indecible hasta conseguir su muerte. También sacaron 'fuera de la viña', o sea, de Jerusalén y en el Gólgota culminaron su villanía con aquella muerte, como veremos más adelante.
      He procurado que los cuadros de esta entrada no se hayan publicado todavía, pero no lo he podido conseguir en su totalidad porque hay temas con muy poco (en algunos casos, ninguno) material. En una entrada posterior veré si lo consigo. Hasta siempre, amigos.

Entró en Jerusalén entre aclamaciones...(y III).-09-agosto-2014

Posted by Caminante y peregrino

ENTRADA DE JESÚS EN JERUSALÉN.-VASILI NESTERENKO.-S. XX-XXI
      A partir de ese momento los días se iban sucediendo y fueron presentándose distintos pasajes que nos refieren los Evangelios, ocurridos entre esa entrada triunfal en Jerusalén, conocido actualmente como Domingo de Ramos o Domingo de Pasión, y el jueves siguiente, que iremos viendo  de forma muy sucinta.
     
Uno de ellos es el que hace referencia a la expulsión de los mercaderes del Templo. San Marcos lo refiere así: 'Cuando llegaron a Jerusalén, Jesús entró en el Templo y comenzó a echar a los que vendían y compraban en él. 
EXPULSIÓN DE LOS VENDEDORES DEL TEMPLO .- FRANCESCO BASSANO .- MANIERISMO.
Derribó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas, y prohibió que transportaran cargas en el Templo. Y les enseñaba: -¿Acaso no está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos? Pero vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones. Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley se enteraron y buscaban el modo de acabar con Jesús, porque lo temían, ya que toda la gente estaba asombrada de su enseñanza'. (Mc. 11, 15-19).
      ¿Cuál fue la causa que le impulsó a tomar esa determinación? Pienso que aquellas personas, con sus tenderetes y mercancías, contribuirían de alguna manera crear confusionismo sobre el auténtico sentido del Templo. Era la casa de Dios y, por tanto, 'su' Casa.
      Aquel no era el lugar más adecuado de adquirir las ofrendas para los holocaustos. Éstas se podrían adquirir en otros lugares y no precisamente allí. La indignación que sentía le llevó a deshacer una cuerda  para formar una especie de látigo y reafirmar materialmente esa expulsión acompañada del volcado de mesas y del esparcimiento de monedas. Pienso que el látigo debió ser , más bien, para espantar a los animales que habían llevado los comerciantes para ser vendidos. Además, con su constante ir y venir, la suciedad y los malos olores que aportaban ( a corral, a excrementos, etc.) no era lo más apropiado para la casa de Dios.
     
      No sabían qué hacer.Querían ver si lo podían coger en contradicción consigo mismo o hacerlo caer en una trampa saducea para ponerlo en evidencia ante sus seguidores. 
ENTRADA DE JESÚS EN JERUSALÉN.-AUTOR DESCONOCIDO.-SIGLO XII.
El motivo no importaba, pero había que hacer algo. Y lo intentaron una vez más: 'Jesús entró en el Templo, y mientras enseñaba, se le acercaron los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo que le dijeron: -¿Con qué autoridad haces esas cosas? ¿Quién te ha dado esa autoridad? Jesús les respondió: -También yo os voy a hacer una pregunta. Si me contestáis, os diré con qué autoridad hago ésto. El bautismo de Juan, ¿de dónde venía, de Dios o de los hombres? Ellos discutían entre sí, y comentaban: -Si decimos que de Dios, nos dirá: '¿Por qué no lo creísteis?' Y si decimos que de los hombres,hay que temer a la gente,porque todos piensan que Juan era un profeta. Así que respondieron a Jesús: -No sabemos. Entonces Jesús les dijo: Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas'. (Mt. 21, 23-27).
      No finalizaban las cosas todavía. Le quedaba poco tiempo y lo sabía. Era como una carrera contra reloj. Su lamento sobre Jerusalén no era solamente sobre la ciudad en sí misma. También sobre sus habitantes y los de todo Israel. ¿Qué más hubiera querido sino que su mensaje, iniciado por su primo el Bautista, hubiese abierto los corazones de todos. Realizó gestos, curaciones, expulsó demonios, dio vista a los ciegos y oído a los sordos, pero los ciegos y sordos de conveniencia no se dejaron sanar. Su corazón no iba en la dirección del Mesías, al que no querían reconocer en la persona de Jesús de Nazaret. 
     
      Ni siquiera la resurrección de muertos era capaz de convencerlos. A Lázaro, como hemos visto, lo resucitó cuatro días después de muerto para que todos tuvieran la evidencia de que esas cosas, como un anticipo de la Resurrección Final, solamente era Dios quien podía hacerlo. Y eso era (y es) potestad del Señor de la vida y de la muerte y, por consiguiente, tiene poder sobre ellas. Para algunos de los que lo presenciaron solamente sirvió para que marcharan a ver a los fariseos y a los maestros de la Ley para relatarles el acontecimiento. Pero continuaron con su encono enfurecido hasta el extremo de desear su muerte y ser ellos mismos quienes lo consiguieran. Había que quitarlo de en medio. Como fuese.
      Jesús conocía sobradamente estas cosas así como los sentimientos que albergaban en su contra. Poco antes de llegar el jueves en que se despediría de sus más íntimos celebrando la Pascua, no perdió la ocasión de informas y aconsejar a sus apóstoles y a sus discípulos sobre la forma de ser de los fariseos y de los maestros de la Ley invitándoles a no ser como ellos. A hacer lo que digan pero no a vivir como vivían obligando a hacer cosas al pueblo llano mientras ellos no cumplían lo que predicaban. (Ver Mt. 23, 1-12).
      Pero continuó hablando y no se reservó nada en absoluto. Dirigiéndose en una ocasión a quienes le perseguían, les habló muy claro: 
     
'¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: -Jurar por el santuario no compromete, pero si uno jura por el oro del santuario queda comprometido! ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el santuario que santifica el oro? También decía: -Jurar por el altar no compromete, pero si uno jura por la ofrenda que hay sobre él, queda comprometido. ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que la santifica? Pues el que jura por el altar, jura por él y por todo lo que hay encima; el que jura por el santuario jura por él y por quien lo habita; el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por el que está sentado en él'. (Mt. 23, 13-36).
      Cualquier persona normal hubiera podido entender las comparaciones que estaba haciendo y darse cuenta del mensaje que contenían.Pero ni los fariseos ni los doctores de la Ley querían enterarse. Personalmente creo que sí lo entendieron, al menos unos cuantos, e incluso hubieran podido hacerse un análisis introspectivo de la forma que aquello le afectaba y en qué medida, pero ¿tuvieron alguna reacción?
     
      No obstante, siendo todas ellas portadoras de verdades como el universo, las más directas, pienso yo, son las últimas. Una es ésta: '¡Ay de vosotros, maestros de la Ley y fariseos hipócritas, que os parecéis a sepulcros blanqueados: por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muerto y de podredumbre! Lo mismo pasa con vosotros: por fuera parecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y maldad'. Sin embargo, a mi modesto entender, la última, con la que se cierra esta perícopa evangélica, tiene un claro anuncio mesiánico. ¿Fue éste premeditado para advertirles que conocía sus intenciones? No lo sé, pero no me extrañaría lo más mínimo. Fíjense: 'Pues bien, yo os envío profetas, sabios y maestros de la Ley. A unos los mataréis y los crucificaréis; a otros los azotaréis en vuestras sinagogas, y los perseguiréis de ciudad en ciudad. Así os hacéis responsables de toda la sangre inocente vertida sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, a quien matasteis entre el santuario y el altar. Os aseguro que todo esto le sucederá a este generación'.
NO SEÁIS COMO LOS ESCRIBAS Y LOS FARISEOS.-JAMES TISSOT.-S.XIX-XX
      Sí, amigos.Habló demasiado claro. El momento de su Misión se acercaba inexorablemente. Más adelante,mientras celebraba su última Pascua con sus amigos, uno de ellos también trabajaba a favor de la ignominia. Pero eso lo veremos más adelante. Ahora les dejo con algunas manifestaciones artísticas del Domingo de Ramos:   
 JEAN HIPPOLYTE FLANDRIN.-ACADEMICISMO

MONASTERIO DE PANTANASSA EN MISTRÁ, GRECIA.-1428

CAPITEL ROMÁNICO.-MONASTERIO DE SAN JUAN DE LA PEÑA

NICOLÁS DE VERDUN.-ROMÁNICO

Entró en Jerusalén entre aclamaciones...(II).- 22-07-2014

Posted by Caminante y peregrino

JESÚS ENTRA EN JERUSALÉN .-FRESCO.-ERMITA MOZÁRABE DE SAN BAUDELIO DE BERLANGA.-S. XII
    Ese día madrugó, así como sus discípulos y salieron de Betania. 'Próximos ya a Jerusalén, al llegar a Betfegé, cerca del monte de los Olivos, Jesús envió a dos discípulos con este encargo: -Id a la aldea de enfrente; nada más que entrar encontraréis una borrica atada con su pollino al lado; desatadlos y traédmelos. Y si alguien os dice algo, diréis que el Señor los necesita, pero que en seguida los devolverá'. (Mt. 21, 1-3). Así lo hicieron. Luego pusieron sobre ellos sus propios mantos, Jesús montó sobre ella y se pusieron en camino. Es de suponer que durante el trayecto se fueron uniendo personas al reconocerlos.
JESÚS LLORA SOBRE JERUSALÉN.-ENRIQUE SIMONET.-1892
       Antes de llegar a Jerusalén, 'Cuando se fue acercando, al ver la ciudad, lloró sobre ella y dijo: -¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero tus ojos siguen cerrados. Llegará un día en que tus enemigos te rodearán con trincheras, te cercarán y te acosarán por todas partes; te pisotearán a tí y a tus hijos dentro de tus murallas. No dejarán piedra sobre piedra en tu recinto, por no haber reconocido el momento en que Dios ha venido a salvarte'. (Lc. 19, 39-44). Era normal que llorase sobre ella. Jesús ama su patria, la capital fundada por el rey David y el Templo construido por su hijo Salomón. Conocía el destino que iba a tener por el rechazo que habían hecho a sus enseñanzas, a sus mensajes, pero sobre todo, al Padre que lo había enviado con un mensaje de salvación que Israel, a través de sus autoridades religiosas, rechazó de plano. Con su actitud no quisieron entender el mensaje de paz que traía y eso era como rechazar a Dios. Suponía que a pesar de haber presenciado los milagros que había hecho, incluso resucitando muertos, pero era mayor su ceguera espiritual que las realidades presenciadas. Y esa tensión pudo más que Jesús. Sus sentimientos estaban a flor de piel y no pudo evitar los sollozos y las lágrimas. 
      Jesús entra en Jerusalén. Sabe que absolutamente todas las profecías de los distintos profetas convergen en Él. Era el primer capítulo de lo que nosotros llamamos la Semana Santa. Estaba comenzando a vivir su última semana de vida entre las personas. 
JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
      Después, en el momento conveniente, ya volverá al Padre. Ahora las aclamaciones y vítores de un  pueblo enfervorizado le acompañan como si fuesen las trompetas que preceden y aclaman al Rey sin imaginar los sucesos posteriores Muchos de ellos extienden al paso de Jesús y del pollino que lo lleva, sus propios mantos para alfombrar el paso de la comitiva, como vimos en la entrada anterior en el cuadro de Giotto y en los de hoy. Algunos de estos protagonistas habían estado el sábado anterior en casa de Marta y de María y presenciaron la resurrección de Lázaro, su hermano. Otros, que no estuvieron presentes en aquel momento, al enterarse acudieron para ver al que Jesús había resucitado, comprobando por sí mismos la veracidad de lo que les contaron.
      Todos dejaron sus ocupaciones y quehaceres saliendo de sus casas a recibirle. No tenían, pues, ningún escrúpulo en aclamar a Jesús con entusiasmo gritando: 'Hosanna al hijo de David. Bendito el que viene en nombre del Señor. (Esta aclamación está contenida en el Salmo 118 (117), 26) ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas! (Lc. 19, 38). 
      Esto no era del agrado de los fariseos. Conocían que aquellas aclamaciones y cantos tenían un claro matiz mesiánico: 'Algunos fariseos de entre la gente le dijeron: 'Maestro, reprende a tus discípulos. Pero Jesús respondió: -Os aseguro que si estos callaran, empezarían a gritar las piedras'. Lc.19, 39-40). 
JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
      Aquello era presenciado también por gentes que no sabían nada de lo que ocurría y cuantos preguntaban encontraban la respuesta adecuada: 'Y cuando entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió y decía: -¿Quién es éste? Y la muchedumbre respondía: -Este es Jesús el Profeta, de Nazaret de Galilea'. (Mt. 20, 10-11). ¿Habría alguno que recordase lo profetizado por el profeta Zacarías siglos atrás? 'Alégrate con alegría grande, hija de Sión. Salta de júbilo, hija de Jerusalén. Mira que viene a ti tu rey, Justo y salvador, humilde, montado en un asno, en un pollino hijo de asna'. ( Zac. 9, 9).
BERNARD PROKHORST.-S. XIX
      Los Apóstoles se miran unos a otros a la vez que contemplan atónitos la acogida de Jerusalén a su Maestro. A pesar de estar acostumbrados a presenciar los portentosos hechos de Jesús, su asombro no tiene límites ante la novedad de lo que están presenciando. Recuerdan que después de multiplicar los panes y los peces que un muchacho llevaba, con los que dio de comer la inmensa muchedumbre que le seguía, 'los hombres, viendo el milagro que había hecho, decían: -Verdaderamente este es el Profeta que ha de venir al mundo. Y Jesús, conociendo que iban a venir para arrebatarle y hacerle rey, se retiró otra vez al monte, Él solo'. (Jn. 6, 14-15). Porque no era ésa la misión que había recibido de su Padre. 
     No acababan de entender que aquel día se retirase al monte huyendo de los honores ni tampoco entendían que en este momento los aceptase. Claro, que...no podían alcanzar en ese preciso momento el valor y la significación que tenía, si bien intuyen que 'aquello' quizás podría ser el principio de una nueva etapa diferente en la vida del Redentor, y, por extensión, de ellos mismos. Ciertamente no andaban descaminados, pero en lo que no acertaron (por otra parte absolutamente lógico) que en los hechos reales que posteriormente se irían desarrollando, básicamente después de la celebración de la Pascua con su Maestro en lo que nosotros conocemos como 'la Última Cena', en aquel Jueves Santo histórico y memorable, que ahora rememoramos anualmente junto con los demás acontecimientos que componen la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
      Pero como en todas las cosas, tenemos la otra cara de la moneda. Hubo quien no veía muy bien esas aclamaciones a Jesús, pero antes de su entrada en la Ciudad Santa, con la resurrección de Lázaro en Betania, ya comenzaron las preocupaciones de los jerifaltes judíos más en serio que antes, como podemos ver: 
LOS FARISEOS PIENSAN EN MATAR A JESÚS.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
      'Los príncipes de los sacerdotes y los fariseos convocaron una reunión y dijeron: -¿Qué hacemos? Este hombre está realizando muchos signos. Si dejamos que siga actuando así, toda la gente creerá en Él. Entonces las autoridades romanas tendrán que intervenir y destruirán nuestro templo y nuestra nación. Uno de ellos, llamado Caifás, que era el Sumo Sacerdote aquel año, les dijo: -Estáis completamente equivocados. ¿No os dais cuenta que es preferible que muera un solo hombre por el pueblo a que toda la nación sea destruida?... A partir de ese momento tomaron la decisión de dar muerte a Jesús'. (Jn. 11, 47-53). La envidia y la ira se adueñaron de ellos indiscriminadamente y su objetivo ya lo tenían claro. Satanás estaba haciendo su trabajo en los corazones de aquellas personas. Comenzaba la hora de las tinieblas.
      Así estaba la situación, pero eso de verlo entre aclamaciones y vítores era más de lo que podían soportar y permitir. Así lo dejó escrito San Juan después de la descripción de esa entrada triunfal: 'Ante esto, los fariseos comentaban entre sí: -Está bien claro que no conseguimos nada; todo el mundo le sigue'. (Jn. 12, 19). Ahora sólo quedaba esperar una ocasión propicia que, como sabemos, se les presentó sin tardar demasiado.