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arte

La resurrección de Lázaro (I).- 17-mayo.2014

Posted by Caminante y peregrino

RESURRECCIÓN DE LÁZARO.-WILLIAM BLAKE.-NEOCLASICISMO
      Es una costumbre que tengo. Cada vez que leo un texto, más o menos largo, busco las partes que tiene. Unas veces acierto y otras, no tanto. Pero me paro a pensar en él.
      Algo de esto me ha pasado cada vez que he leído, incluso meditado, el pasaje evangélico que narra la resurrección de Lázaro, amigo de Jesús así como de sus hermanas Marta y María. CATACUMBA VIA LATINA.- CUBICULUM 
      Ahora he tenido que hacerlo nuevamente para escribir sobre este tema como el acontecimiento que fue para mucha gente: para Lázaro, que aunque pasó por la muerte y resurrección terrenas, realmente no es el protagonista del pasaje. Para sus dos hermanas, que tuvieron que pasar por la angustia y la impotencia de verlo morir y posteriormente vivir el asombroso momento de contemplar su salida de la tumba y convivir nuevamente con ellas. De los vecinos y amigos de la familia que acudieron para acompañarlas en su duelo y de los apóstoles de Jesús,que a pesar de verlo hacer milagros con frecuencia, siempre había algo nuevo que descubrir en su Maestro que en ocasiones los dejaba estupefactos, como en esta ocasión. Y para el mismo Jesús de Nazaret, auténtico protagonista de esta perícopa. 
      Tener que poner el testimonio de los pintores y escultores que han tenido que poner los pinceles y cinceles al servicio del Arte enfocando, generalmente, el momento culminante de la vuelta a la vida de Lázaro a una orden de Jesús, no ha sido una tarea realmente difícil. Al contrario. 

MOSAICO DE LA BASÍLICA DE SAN APOLINAR, EN RÁVENA.-SIGLO VI.
       He encontrado mucho material en internet, especialmente cuadros (algunos sin el nombre de su autor), desde el Arte Paleocristiano hasta el del siglo XX. Han sido tantos que va a ser muy difícil, casi imposible, mostrarlos todos, lo cual nos da a entender que de alguna u otra forma les ha impactado el tema al intuir que ha sido un momento especialmente grandioso e importante para Jesús, que deja, una vez más, testimonio de ser verdaderamente Dios hecho Hombre. Pero como creo que va a valer la pena intentaré poner el máximo de ellos aunque para ello deba hacerlo en dos o tres entradas.
      He visto cuatro partes en el texto del Evangelio de Juan, que es el único que relata este suceso.Teniendo en cuenta que no se pueden aplicar las Matemáticas con total exactitud, la primera parte está situada en los versículos 1 al 16 del capítulo 11 y por ahí nos moveremos.
     
CAPITEL ROMÁNICO DEL MONASTERIO DE SAN JUAN DE LA PEÑA
      Globalmente considerado, Jesús y sus discípulos reciben la noticia de la enfermedad de Lázaro y, posteriormente, se ponen en camino. Pero hay cosas que llaman la atención. El capítulo comienza con la presentación del personaje: 'Un hombre llamado Lázaro había caído enfermo'.  Así aparece por primera vez en el Evangelio joánico, pasando a presentar seguidamente a sus hermanas, aunque no aparecen como desconocidas para Jesús: 'Era natural de Betania, el pueblo de María y de su hermana Marta. María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, es la que ungió al Señor con perfume y le secó los pies con sus cabellos'.  Esta aclaración de Juan nos revela que ya se conocían con anterioridad los tres hermanos y Jesús, como posteriormente comentará.

      No tiene nada de extraño que al conocer la gravedad de su hermano se apresurasen a ponerlo en su conocimiento y encargaran a algún amigo o conocido que llevase la noticia al Maestro, el cual hace un comentario que no todos entendieron: 'Sus hermanas mandaron a Jesús este mensaje:  -Señor, tu amigo está enfermo. Jesús, al enterarse, dijo: -Esta enfermedad no terminará en la muerte, sino que tiene como finalidad manifestar la gloria de Dios; a través de ella se dará también a conocer la gloria del Hijo de Dios'.  
RETABLO GÓTICO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA
      Poco a poco nos adentramos en el tema y casi me atrevería a decir que  quizá alguien se vea como participante en la situación planteada. Es ahora cuando Juan nos expone la amistad previa que tenían con el Salvador: 'Por eso Jesús, aunque tenía gran amistad con Marta, con su hermana y con Lázaro, continuó en aquel lugar otro par de días después de haber recibido el mensaje que le habían enviado'. 
      Es posible que no se acabe de entender esta actitud. Incluso podría parecer que existe una cierta frialdad o desinterés en Él, pero esto no es posible porque iría contra el afecto y la cercanía que tenía siempre con cuantos le rodeaban, especialmente con los enfermos. Existía una razón que Él conocía en su interior y que queda expuesta más arriba: que la gloria de Dios quedase de manifiesto así como el sentido y la implortancia que tenían sus milagros. 
       Cuando ya transcurren los días que tenía previstos para ponerse en camino, 'dijo a sus discípulos:  -Vamos otra vez a Judea. Ellos replicaron: -Maestro, hace poco que los judíos quisieron apedrearte. ¿Cómo es posible que quieras volver allá?'  No lo entendían. Aún no había llegado su momento y ahora pensaban con los parámetros de su lógica humana.
SEBASTIANO DEL POMBO.-RENACIMIENTO
      Pero eso no importaba a Jesús, ya que tenía una misión que cumplir y éste era un escalón más en ella. Conocía que su hora estaba ya cercana y que también sería la hora de las tinieblas. Debía seguir en todo momento la voluntad del Padre. 'Jesús respondió: -¿No es cierto que el día tiene doce horas? Cualquiera puede caminar de día sin miedo a tropezar, porque la luz de este mundo ilumina su camino. En cambio, si uno camina de noche, tropieza porque le falta la luz'.
      Y pone de manifiesto nuevamente cuál era su intención desde el primer momento: 'Y añadió: -Nuestro amigo Lázaro se ha dormido y yo iré a despertarlo. Los discípulos comentaron: -Señor, si se ha dormido es señal de que se recuperará' Naturalmente. Pura lógica humana. Si está dormido y su Maestro lo despierta, es que entra en franca mejoría y su curación está cercana. Pero la intención de Jesucristo está en las antípodas del pensamiento de sus discípulos: 'Jesús hablaba de la muerte de Lázaro, mientras que los discípulos entendieron que se refería al sueño natural. Entonces se expresó claramente: -Lázaro ha muerto. Y me alegro de no haber estado allí, por vuestro bien; porque así tendréis un motivo más para creer. Vamos, pues, allá'.
 RESURRECCIÓN DE LÁZARO.-GUERCINO.-BARROCO
      Pero ellos seguían mirando sin ver y oyendo sin entender. 'Tomás, por sobrenombre 'el Mellizo', dijo a los otros discípulos: -Vamos también nosotros a morir con él'. Precisamente es Tomás quien no se entera de la realidad que su Maestro desea transmitirles. Posteriormente se enfrentará a una noticia mayor y nuevamente hará otro comentario. Pero de aquí sí que se enteró. Más tarde, pero se enteró.
     Desde las catacumbas al siglo XX pueden ver algunos cuadros, un mosaico de la basílica de San Apolinar, un capitel románico y una talla de madera policromada, parte del retablo de la Catedral de Sevilla, con el tema de la resurrección de este amigo de Jesús. La libertad del artista queda plasmada en su obra y de alguna manera está condicionada por la época que vive su autor respectivo. Pero sus obras han llegado hasta nosotros y esto es de agradecer.
      Continuaremos con esta perícopa la próxima entrada. Mientras tanto, les dejo con más obras y disfruten con el Arte. 
VINCENT VAN GOGH.-POSIMPRESIONISMO
 
J. TISSOT.- S. XIX - XX
CARL BLOCH.-REALISMO

Parábolas del Reino de los cielos.-01-mayo-2014

Posted by Caminante y peregrino

PARÁBOLA DEL TESORO ESCONDIDO
      Era una constante durante el tiempo que dedicó a su vida pública. 'No estás lejos del Reino de Dios' (Mc. 12, 34); El Reino de los cielos es semejante a ...' (Mt. 13, 47-50); 'Buscad primero el Reino de Dios...' (Mt. 6, 33); '...ve y anuncia el Reino de Dios'. (Lc. 9, 60) y otras por el estilo, pero siempre haciendo referencia al Reino.
      No en vano estamos destinados a él y previamente quería que lo conocieran sus coetáneos y ahora nosotros. Para eso quiso hacerse semejante a nosotros, menos en el pecado, y redimirnos del mismo. Con la finalidad de que se le entendiera bien y teniendo en cuenta que la mentalidad oriental de los israelitas era afín a los apólogos, cuentos o ejemplos, se valió de las parábolas. Sobre este tema fueron muchas y variadas, pero todas encaminadas al mismo fin.
      En este sentido se valió, por ejemplo, de unos invitados a determinada boda que declinaron la invitación por diversas causas (Mt. 22, 1-14), de las artes de la pesca (Mt. 13, 47), del grano de mostaza (Mt. 13, 31-32) y la de la levadura (Mt. 13, 33), de un sembrador (Mc 4, 3-8) y un largo etcétera, pero todas expuestas con el objetivo de anunciar el Reino de Dios. 
PARÁBOLA DE LOS CONVIDADOS AL BANQUETE. HAROLD COPPING.-S. XIX - XX
      En todas las comparaciones que hacía empleaba elementos extremadamente familiares para el auditorio que le escuchaba. Los años que había vivido junto a su Madre y la había ayudado en sus menesteres domésticos, le habían puesto en contacto con las costumbres y con los demás vecinos de Nazaret. Esto le había permitido conocer su vida, sus intereses, sus trabajos,...Ahora se aprovechaba de aquellas experiencias juveniles para que llegaran con mayor facilidad a la comprensión de lo que les contaba.
       JUDÍOS ESPECTANTES ANTE LA PREDICACIÓN DE JESÚS
      '¿A qué es semejante el Reino de Dios y a qué lo compararé?' (Lc. 13, 18). Era una expresión con la que solía comenzar sus explicaciones. Captaba de esa manera la atención de los oyentes y concentraba su atención en el núcleo de la explicación. Salvo excepciones, eran narraciones cortas, pero directas y claras.
      'Es semejante a un grano de mostaza que uno toma y arroja en su huerto, crece y se convierte en un árbol, y las aves del cielo anidan en sus ramas'. (Lc. 13, 19). No hacía falta nada más. El ejemplo estaba muy claro: de una semilla tan pequeña surge un árbol grande. Pero continúa por si acaso ha quedado alguna duda o laguna: '¿A qué compararé el Reino de Dios? Es semejante al fermento que una mujer toma y echa en tres medidas de harina hasta que fermenta toda'. (Lc. 13, 21) (¿Lo habría visto hacer a su Madre e incluso la habría ayudado?)
GRANO Y ÁRBOL DE MOSTAZA
      Para tratar la importancia del Reino también pasaba a hacer comparaciones con cosas más importantes: 'El Reino de Dios es semejante a un tesoro escondido en el campo que, al encontrarlo un hombre, lo deja oculto y, gozoso del hallazgo, va y vende cuanto tiene para comprar el campo'. (Mt. 13, 44). Para quien lo encuentra supone el final de su pobreza. No duda en vender cuanto tiene para comprar el campo, ya que tanto la ley romana como la israelita concedía al al propietario de una campo todo lo que contenía, tanto árboles como cualquier otra cosa. De aquí la importancia de poseer ese campo. Para el comprador lo suponía todo, lo máximo para su vida, y Jesús quería transmitir que la posesión del Reino de Dios suponía tener lo máximo para quien lo siguiese.. Es el máximo tesoro al que podemos aspirar. Estar en el Reino supone estar con el mismo Dios.
PARÁBOLA DEL TESORO ESCONDIDO.-JAMES TISSOT,.S. XIX - XX
      Lo mismo cabe decir de  la parábola de la red barredera: 'Es semejante también el reino de los cielos a una red barredera, que se echa al mar y recoge peces de toda suerte, y llena, la sacan sobre la playa, y sentándose, recogen los peces buenos en canastos y  los malos los tiran. Así será la consumación del mundo: saldrán los ángeles y separarán a los  justos de los malos y los arrojarán al horno de fuego; allí  habrá llanto y crujir de dientes'. (Mt. 13, 47-50). Un delicada llamada a la conversión personal y apartar de la propia vida cuanto le pueda acercar al 'llanto y crujir de dientes' eterno.
PARÁBOLA DEL MERCADER EN PIEDRAS PRECIOSAS.. HAROLD COPPING.-S. XIX - XX
      No obstante también emplea elementos conocidos no por su cercanía a los que habitualmente le escuchaban: las perlas. En aquellos tiempos solían estar más valoradas que los propios diamantes por su escasez y rareza, llegando a tener las más perfectas precios altísimos. Pero toma ese ejemplo para hacerles ver, en definitiva, que el Reino de Dios tiene infinitamente más valor que las perlas por perfectas y hermosas que sean. 'El Reino de los Cielos es semejante a un comerciante en perlas finas. Al encontrar una de gran valor, va, vende cuanto tiene y la compra'. (Mt. 13, 45-46).
      Sería curioso contemplar la manera de enfocar la predicación de estas parábolas del Reino de Dios por parte del mismo Jesucristo en nuestros días. Pero también en cómo podría ser la respuesta del auditorio actual a su exposición. Pero lo que pienso que no iba a cambiar en absoluto es el contenido principal de su predicación: el Reino de Dios, destinado también para los hombres y mujeres del siglo XXI y de los siglos futuros.
      

Jesús lloró por Jerusalén.-11-abril-2014

Posted by Caminante y peregrino

JESÚS LLORA SOBRE JERUSALÉN.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
      Por la ciudad santa. No en vano era la ciudad que el rey David conquistó a los jebuseos alrededor del año 1004 a. de C. y le puso como nombre la 'Ciudad de David'. Posteriormente su hijo Salomón amplió sus murallas y se encargó de hacer realidad el deseo de Yavé de construir el Templo destinado, no solamente al culto divino, sino a contener el Arca de la Alianza, el candelabro de los siete brazos, las Tablas de la Ley entregadas a Moisés en el monte Sinaí por el mismo Dios.alrededor del año 960 a. de C.
     
Pero ¿por qué? Jesús era israelita y uno de los lugares de predicación a sus coetáneos era el Templo. Todos eran los destinatarios de sus mensajes, de sus enseñanzas, pero los habitantes de Jerusalén, especialmente los sacerdotes del Templo, los fariseos, los escribas y cuantos tenían alguna autoridad.
JESÚS LLORA SOBRE JERUSALÉN.-SIR CHARLES LOCK EASTLAKE.-S. XIX
Como dice San Juan en su Evangelio manifestando que Jesús era la Palabra: 'Vino a los suyos, pero los suyos no le recibieron'. (Jn. 1, 11). Para él debió ser tristísimo. Los principales destinatarios no solamente se desentendieron de sus mensajes, sino que lo persiguieron.
      El resto, quienes lo acogieron, sigue diciendo San Juan: 'A cuantos le recibieron, a todos aquellos que creen en su nombre, les dio poder para ser hijos de Dios'. (Jn. 1, 12). Ahora es San Lucas quien recoge el momento de sus lágrimas. Después de su entrada triunfal en Jerusalén, después que algunos fariseos le pidieron que hiciese callar a sus discípulos, les respondió: 'Os digo que si estos callaran, empezarían a gritar las piedras. Cuando se fue acercando, al ver la ciudad , lloró sobre ella y dijo: -¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero tus ojos siguen cerrados. Llegará un día en que tus enemigos te rodearán con trincheras, te cercarán y te acosarán por todas partes; te pisotearán a tí y a tus hijos dentro de tus murallas. No dejarán piedra sobre piedra en tu recinto, por no haber reconocido  el momento en que Dios ha venido a salvarte'. (Lc. 19, 39-44).
     
No era para menos. Profetizó el destino que iba a tener  por el rechazo hacia Él, pero sobre todo hacia Quien lo había enviado con un mensaje de salvación que rechazó de plano.
DEAN CORNWELL.-S. XX
Jerusalén no entendió o no quiso entender el mensaje de paz que traía y esa actitud era como haber elegido hacer la guerra a Yavé. Habían presenciado los milagros que había hecho, incluso resucitó muertos. Pero fue en vano. Estaban ciegos. Tampoco querían creer la evidencia de los hechos, aun reconociendo que hacía cosas que solamente Dios podía hacerlas.
      Los sentimientos de Jesús estaban a flor de piel y no pudo evitar los sollozos, como sucedería a cualquier persona en sus mismas circunstancias. Jesús ama entrañablemente su patria, la capital fundada por el rey David y el Templo construido por su hijo. Muy bien podría aplicarse en este caso lo que San Pablo dirá posteriormente a los romanos: 'Pero os que por egoísmo rechazaron la verdad y se abrazaron a la injusticia, tendrán un castigo implacable'. (Rom. 2, 8). 
ENRIQUE SIMONET.-S. XIX
      San Lucas recoge otro momento de lo que sabía que iba a pasar en Jerusalén. Unos fariseos le invitan a marcharse porque Herodes quiere matarle. No se arredra por la noticia y vuelve a profetizar sobre el destino de aquella ciudad: '¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que Dios te envía! Cuántas veces he querido reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus polluelos  debajo de sus alas y no habéis querido. Pues bien, vuestra casa se os quedará desierta. Y os digo que ya no me veréis hasta que llegue el día en que diréis: -Bendito el que viene en nombre del Señor'. (Lc. 13 34-35).
DESTRUCCIÓN DE JERUSALÉN.-ERCOLE DE ROBERTI.-RENACIMIENTO
      Efectivamente, el año 70 d. de C. comenzaba el sitio de Jerusalén por el ejército del Imperio Romano mandado por Tito, que posteriormente fue Emperador. Hoy todavía puede verse en Roma, en el arco de Tito, una escena representando el saqueo de la ciudad y de su Templo.
ESCENA DEL SAQUEO DE JERUSALÉN EN EL ARCO DE TITO
      Hoy tenemos la Nueva Jerusalén, la Iglesia Católica fundada por Jesucristo. Continúa su mensaje de acogida, pero aun hoy sigue habiendo ciegos que se empeñan, no solamente en ignorarla, sino en intentar desprestigiarla e incluso en perseguirla. ¿Será capaces de evitar que la Historia se repita sobre ellos mismos? 

Una pequeña prórroga.- 24- marzo-2014

Posted by Caminante y peregrino

EL REGRESO DEL HIJO PRÓDIGO.-REMBRANDT.-BARROCO
      A pesar de haber dado por finalizado el tema del 'hijo pródigo', vuelvo a tocarlo si bien de una manera muy breve. Verán ustedes: Del tema de la parábola nada más debo añadir, pero en cuanto al aspecto del Arte, sí, porque existe un cuadro sobre este tema que sería imperdonable no citarlo, tanto por su autor (nada menos que Rembrandt Harmenszoon van Rijn) como por su envergadura artística y cristiana. Una de las veces que más he lamentado no tener más conocimientos sobre el Arte, es éste, porque aunque desde siempre me ha impresionado la forma de tratar el tema que nos ocupa, desde que un amigo pintor me aconsejó que leyera un libro sobre este cuadro (realmente para mí fue una auténtica meditación en varias etapas, desmenuzando los detalles que Rembrandt nos transmite), mi visión del padre y de los dos hermanos de la parábola cambiaron radicalmente.
      El cuadro ya lo han visto al comienzo de la entrada. Desde mi punto de vista como cristiano y como amante del Arte, pienso que tal vez sea este pintor quien más finamente ha captado la acogida del hijo pródigo en su regreso al hogar paterno. En él ha empleado la técnica del claroscuro, del tenebrismo propio del barroco. Entrando ya en su descripción, el cuadro presenta dos partes perfectamente diferenciadas, tanto por el espacio que ocupan los personajes como por la actitud de cada uno de ellos.
      Mirándolo de frente, la parte izquierda la ocupan el padre y su hijo menor, a quien acoge en un cálido abrazo, manifestado en la postura de las manos sobre sus hombros y la inclinación hacia el muchacho que permanece arrodillado en actitud de arrepentimiento y de vergüenza por lo que ha hecho, con su cabeza mansamente apoyada sobre el corazón paterno.
      Al principio de la primera entrada de este tema comentaba, concretamente en el segundo párrafo, 'la actitud paterna y tal vez materna, como diré más adelante), al acoger a su hijo. Pues bien. Es el momento de explicar por qué hice este comentario. Está claro que Dios es un Espíritu Purísimo y todos sus atributos son infinitos. Cuando creó el género humano lo hizo diferenciando la primera pareja en hombre y mujer, dotándolos, en general, de las mismas características, si bien la manera de manifestarse eran diferentes según fuese el hombre o la mujer, lo cual les hacía complementarse. La forma de manifestar el cariño hacia el esposo por parte de la esposa es diferente de la forma de manifestarlo el esposo hacia su esposa. El cariño es el mismo, pero su manifestación difiere algo, en general. Pues bien, cuando hablaba de la actitud materna de Dios, no es que me refiero a Él como 'mujer' ni tampoco como 'hombre', sino que el rasgo de acogida del padre tiene mucho de la ternura de cualquier madre cuando abraza a su pequeñín.

      Hecha eta aclaración, vamos a fijarnos en las manos del padre posadas en la espalda de su hijo en una acogida absolutamente cariñosa, pero si nos fijamos en ellas, veremos que en ese punto se centra la máxima luz del cuadro. Simbolizan la acogida y el perdón del padre. Dando un paso más, observamos que las manos no son iguales: la izquierda muestra una mano fuerte, dura, como encallecida, con dedos aparentemente más cortos y gruesos que los de la mano derecha, testigos del trabajo de toda una vida. 
     
Está cubriendo prácticamente todo el hombro de su hijo e incluso puede apreciarse en el dedo pulgar una presión, una fuerza. Se diría que desea transmitir un mensaje: 'Este es mi hijo. Lo he recuperado. No se ha perdido. Ha vuelto a casa'. (Esto me recuerda el mensaje del Padre-Dios en el bautismo de Jesús y en su transfiguración en el Tabor: 'Este es mi Hijo muy amado en quien me complazco'.)
      En cambio, si nos fijamos en la mano derecha, veremos que presenta unas diferencias. En principio aparece como más alargada, y los dedos son como aparentemente más largos, fino y delicados. ¿Podríamos decir que podría ser una mano femenina? No ejerce la misma presión que la mano izquierda. ¿Nos atreveríamos a decir que Rembrandt, teniendo en cuenta el texto evangélico y que Jesús está presentando a Dios como el Padre que acoge a todo pecador que acude a Él dispuesto a perdonarle todos su pecados, 'aunque sean como la grana, para blanquearlos como la nieve' (Is. 1, 18), desea presentar la acogida y el perdón con los sentimientos de un padre y la ternura de una madre...?
      Cambiamos a la otra parte del cuadro. A la derecha aparece la figura del hermano mayor. De pie, hierático,mirando sin ver (¿dónde miran sus ojos, al hermano arrepentido o al vacío?), alejado de lo que está presenciando, indiferente ante la acogida del padre hacia su hermano. Su rostro permanece ligeramente iluminado  como indicando qué personaje representa. Sus manos son portadoras de un bastón como signo de autoridad, pero con su actitud parece indicar su ausencia e indiferencia ante lo que está viendo.
      Estas observaciones y muchas más, las aprendí a ver en la lectura de un libro que exclusivamente comenta este cuadro y, francamente, me hizo mucho bien. Cuando Henry J. M. Nouwen lo escribió, pienso que no imaginaba el bien que iba a hacer, porque todo el libro es una meditación continua con abundantes comparaciones con la vida de todo cristiano. Pero así ha sido, porque a todos mis amigos que lo han leído les ha producido algún efecto y han quedado muy bien impresionados. Y del pintor, ¿qué se puede decir? Quizá cuando lo pintó estuvo plasmando las emociones y sentimientos que sintió cuando profundizó en el sentido de la parábola. Y...ahí quedó el cuadro: para el Arte y para nosotros.

Se marchó...(y II) .- 08-marzo-2014

Posted by Caminante y peregrino

FRANS FRANCKEN.-BARROCO
      En la entrada anterior vimos cómo en una familia acomodada el hijo menor se marcha de su casa tras pedir al padre su parte de fortuna. También vimos algunas de sus primeras 'actividades'. Empezó a hacer uso (mal uso) de su dinero, lo cual es presumible que le granjeara abundantes 'amigos' y 'amigas'. Pero claro si se saca pero no se repone llega el momento que se acaba, en este caso, el dinero de su herencia. Sea como fuere, el momento llegó. La imprudencia e irreflexión le condujeron a experimentar algo nuevo para él: 'Después de haberlo gastado todo sobrevino una fuerte hambre en aquella tierra y comenzó a sentir necesidad', o sea, que el hambre también marcó su huella en él. Es posible que hubiera recurrido a sus antiguos compañeros de orgías y desenfrenos, pero la realidad era que se encontraba absolutamente solo y sin recursos. Sus supuestos 'amigos' le fallaron porque ya no tenían de qué ni de quién aprovecharse. Al final 'se puso a servir a un ciudadano de aquella tierra que lo mandó a sus campos para apacentar puercos'.
     
Lo peor de todo es que no le permitieron comer algarrobas destinadas a los animales, por lo que su hambre no quedaba saciada. 'Deseaba llenar su estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba'. Estaba cogido por todas partes. 
EXPULSADO DE CASA DE SU 'AMIGOS'.-B.E.MURILLO.-BARROCO. 
Esa experiencia era terrible para él y no había solución. Pero no obstante, ésta llegó. Dicen que la necesidad agudiza el ingenio y esto es, precisamente, lo que ocurrió: empezó a recordar los tiempos pasados de su niñez y la añoranza de su familia hizo aflorar su arrepentimiento, que fue cada vez mayor a medida que iba recordando cuanto había dejado atrás y la estupidez de su comportamiento. Al final vino la decisión.
      'Entonces recapacitó y se dijo: -¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan de
sobra, mientras yo aquí me muero de hambre! Me pondré en camino, volveré a casa de mi padre y le diré: -Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco llamarme hijo tuyo; trátame como a uno de tus jornaleros'.
 
CUIDA CERDOS.-J. TISSOT.-S.XIX-XX 
No está mal, ¿verdad? Más vale tarde que nunca y su decisión le hizo ponerse en camino de regreso a su hogar de antaño. 'Cuando aún estaba lejos, su padre lo vio, y, profundamente conmovido, salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo cubrió de besos'. La actitud del padre en el recibimiento y acogida de su hijo fue impecable. ¿Cómo no iba a serlo si le nacía de lo más profundo de sus entrañas, de su corazón?
     
'El hijo empezó a decirle: -Padre, he pecado contra
 
el cielo y contra ti. Ya no merezco llamarme hijo tuyo'. 
DECIDE REGRESAR.-B.E.MURILLO.-BARROCO
Hasta ahí iban saliendo las cosas  según tenía previsto el muchacho, pero...no pensó que el padre también tenía algo que decir. Algo absolutamente impensable para aquel hijo descarriado que se sabía merecedor de reproches sin fin. 'El padre dijo a sus criados: -Traed en seguida el mejor vestido y ponédselo; ponedle también un anillo en la mano y sandalias en los pies. Tomad el ternero cebado, matadlo y celebremos  un banquete de fiesta, porque este hijo mío había muerto y ha vuelto a la vida, se había perdido y lo hemos encontrado. Y se pusieron a celebrar la fiesta'.
WILLIAM ETTY.-S. XIX
      Hasta aquí todo discurre muy bien. La alegría indescriptible de un padre  se mezcla con las lágrimas de arrepentimiento de un hijo que se sabía indigno de aquel festín que se daba en su honor (que ya no tenía a causa de su comportamiento, pero que su padre le restituye). Además, un vestido nuevo, en lugar de los harapos que debía llevar puestos, un anillo en la mano, símbolo de autoridad y unas sandalias nuevas para seguir recorriendo su camino. ¿Quién puede dar más si no es un padre que se mueve a impulsos del Amor?
      Todo hubiera terminado bien si el corazón de todos hubiese mantenido el vínculo de solidaridad con el corazón del señor de la casa, del padre. Pero hay un refrán que dice que 'de donde menos se piensa, salta la liebre'. Y en este caso la 'liebre' saltó personificada en la figura del hermano mayor. Hasta ahora había permanecido silencioso e impotente. Pero ahora...Llegar de sus tareas, entrar en la casa, oír el ruidoso jolgorio  y alegría allí presentes, fue todo una sola cosa. Esto no era normal y su extrañeza le obligó a preguntar  a qué obedecía todo aquello.
FIESTA TRAS LA VUELTA DEL HIJO PRÓDIGO.-JACOPO BASANO.-MANIERISMO
      'Ha vuelto tu hermano, y tu padre ha ordenado matar u  becerro cebado, porque lo ha recobrado sano' (Lc. 15, 27). Increíble. ¿Su hermano allí? ¿Habiendo despreciado a su padre al pedirle su parte de herencia antes de su muerte? ¿Y después de despreciar a toda su familia y el hogar familiar marchándose muy lejos de allí? Volvía con las manos vacías. Roto. Humillado. ¿Y se hacía una fiesta por él?
      Pensó en su buen comportamiento con la familia, con su padre, a quien había visto sufrir lo indecible cuando su hermano marchó. Pensó con la hacienda familiar y que él jamás había derrochado nada, ni siquiera 'un cabrito para hacer fiesta con sus amigos'. ¿Y por el 'otro' celebraban sus 'éxitos' acaso? No. Aquello era demasiado. Era más, mucho más de lo que podía soportar y asumir.. Lógicamente, humanamente hablando, marchó iracundo sin querer ver a su padre.
      Pero alguien le comentó lo sucedido con su otro hijo y, como padre de los dos, no podía permitir que esa absurda actitud quedase así. Marchó a su encuentro para abordarle directamente y que compartiese la misma alegría que él tenía, pero se encontró con algo muy distinto. 'Él respondió y dijo a su padre: -Hace ya tantos años que te sirvo sin haber traspasado jamás tus mandatos, y nunca me diste un cabrito para hacer fiesta con mis amigos, y al venir ese hijo tuyo, que ha consumido su fortuna con meretrices, le matas un ternero cebado'.
      Aparentemente tiene mucha razón, pero aun siendo así, por la forma que emplea en dirigir a su padre los reproches, la pierde en su totalidad. 
IL GUERCINO.-BARROCO
Su afecto y cariño hacia su padre, ¿era realmente desinteresado o en su interior había otros sentimientos? Ya sé, ya sé que es una narración ficticia, pero es que Jesús también lo sabía y su propósito va más allá de la propia narración: desea hacer pensar a su auditorio en su propio comportamiento, en sus propias actitudes con Dios al que continuamente está presentando como Padre común de todos sin excepción alguna. En este sentido valdría la pena observar el contenido de la respuesta.
      'Hace ya tantos años que te sirvo sin haber traspasado jamás tus mandatos'. Muy loable esa actitud, pero si realmente se encontraba tan cercano a su padre, ¿había tenido suficiente confianza para pedirle el cabrito que reclama a deshora para abochornar a su padre y amargarle la alegría que sentía? Vamos a ver: ¿realmente se 'sirve' a un padre o se colabora con él, ayudándole con su esfuerzo y su trabajo? Parece un hijo sumiso y obediente, pero me da la impresión que estaba más lejano de su padre que el hermano menor. Manifiesta un distanciamiento enorme que le revienta de su interior y parece escupirlo a la cara del padre.Personalmente no creo en su aparente sumisión Si realmente hubiese sentido el cariño que intentaba manifestar hacia su progenitor, pienso que al menos debiera alegrarse por la alegría de su padre, por ver esa alegría que manifestaba y de la que deseaba hacer partícipes a todos los moradores de su casa y hacienda, hijo mayor incluido.
     
Pero le da un nuevo bofetón en su respuesta: 'y al venir ese hijo tuyo'. Se desentiende de su propio hermano. No lo acepta. Resalta ese sentimiento (y también su resentimiento, una vez más) con esas dos palabras destacadas: 'ese' y no otro; hijo 'tuyo', demostrando su total rechazo a su hermano y a la actitud de su padre al que parece afearle que lo haya aceptado de nuevo.  CARA DEL HIJO MAYOR.-REMBRANDT.-BARROCO
Pienso que tal vez su atención al trabajo, que en sí mismo es buena, ha podido embrutecerle y alejarle de la familia. Da la impresión de una falta de sensibilidad y de madurez humanas increíbles.
       Pero si hemos analizado el comportamiento y los reproches del hijo 'oficialmente bueno', no estará de más analizar un poquito la actitud del padre después del chaparrón que le ha caído. 'Él le dijo: -Hijo, tú estás siempre conmigo, y todos mis bienes tuyos son, mas era preciso hacer fiesta y alegrarse, porque este tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, se había perdido y ha sido hallado'. Ahí finaliza la parábola, pero las actitudes y sentimientos del padre no finalizan. Posiblemente empezase ahí con una nueva vida que había de realizarse por parte de todos. Y todos unidos. Así parece desprenderse de su respuesta.
FRANS FRANCKEN, EL JOVEN.-BARROCO
      'Hijo, tú estás siempre conmigo'. Con esa expresión parece estar diciéndole que su presencia le hace  tenerlo siempre presente en todo. Le ha pedido parecer,ha escuchado sus opiniones cuando las ha dado y continúa teniéndolo también en su corazón aunque no se haya dado cuenta cegado por su infantil recelo, a pesar de su adultez. 'Y todos mis bienes tuyos son', es decir, que por matar un becerro cebado y por tener de nuevo a su hermano en casa, no va a perder un ápice de la herencia que le corresponde por derecho y por cariño paterno. Y con sus mismas palabras le devuelve la 'pelota' que le ha lanzado anteriormente: 'porque este tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida'. ¿Se dan cuenta? 'Este' en contraposición al 'ese' que su primogénito le ha remarcado en su reproche, pero mantiene el mismo adjetivo posesivo: 'tu hermano' en contraposición al 'tu hijo' . O sea, que parece decirle que 'ese hijo mío que me has dicho resulta que es hermano tuyo, parido por tu misma madre y engendrado por tu mismo padre, aunque no lo quieras reconocer. Ahora ponte en su lugar y dime si hubieras querido verte acogido como has visto hacer con tu hermano. Y eso obliga en conciencia. Están de más los reproches que me has lanzado, así que abre tu corazón y siéntete partícipe de la alegría y el acogimiento que hemos dado a tu hermano'. 
      Aunque San Lucas nada dice en su Evangelio a lo que siguió después de la exposición de la parábola por parte de Jesús,no sería descabellado pensar, aunque dejemos volar un poquito la imaginación, que hiciese una explicación al auditorio  adaptada a la relación entre ellos  y la relación con el Padre-Dios, como tantas veces hemos escuchado en las homilías  de los sacerdotes dirigidas a nosotros. 

Se marchó... - 16-febrero-2014

Posted by Caminante y peregrino

PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO.-BARTOLOMÉ ESTEBAN MURILLO.-BARROCO
      No es ninguna novedad decir que ésta es una de las parábolas más conocida, más predicada, más meditada, por su trascendencia para todos nosotros, porque todos nos hemos visto o nos vemos ahora reflejados en ella y acaso rememoremos las veces que hemos acudido en busca de nuestro Padre Dios que sabemos que nos quiere y nos espera para darnos el abrazo del perdón y de la reconciliación, como hizo con el hijo pequeño el padre de la parábola.
Tampoco creo que no es ninguna novedad descubrir que el auténtico personaje de la parábola es el padre, o sea Dios, y de cuál es su actitud paterna (y tal vez también materna, como diré más adelante) al acoger a su hijo y la forma de hacerlo.
 LEONELLO SPADA.-BARROCO.-MUSEO DEL LOUVRE 
Pienso que cuando Jesucristo la relató le quemaba el deseo de exponer que Dios era y es mucho más  que a lo que el pueblo judío estaba acostumbrado con sus normas y preceptos. Deseaba hacerles comprender que, por encima de todo ese conjunto de leyes y costumbres legales, latía el corazón de un Dios-Amor que deseaba hacerse presente en cada uno de los hijos del pueblo que había elegido para encarnarse como uno más entre ellos, y para que tuviesen un corazón de carne y no de piedra, como dijo el profeta Ezequiel: 'Os daré un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo; os arrancaré el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Infundiré mi espíritu en vosotros y haré que viváis según mis mandamientos, observando y guardando mis leyes'. (Ez. 36, 26-27).
     

San Lucas la coloca en un contexto de parábolas situando ésta inmediatamente después de las parábolas de la oveja y de la moneda perdidas, dando a entender en ambas, de forma muy clara, la alegría que existe en el cielo cuando un pecador se reconoce como tal y manifiesta su deseo de regenerar su relación con el Padre-Dios.
EL HIJO PRÓDIGO EN UNA TABERNA.-REMBRANDT.-BARROCO
 Más alegría aún que la perseverancia de noventa y nueve justos. 'Os aseguro que también en el cielo habrá más alegría por un pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse'. (Lc. 15, 7).

     Con la del hijo pródigo echa el resto. En ella presenta una serie de actitudes del padre, además de las del perdón y el olvido de la trastada de su hijo, por ejemplo, la paciencia en la espera, la fe en su regreso para recuperarlo, la alegría que lo embarga manifestada en el abrazo de acogida y bienvenida y en el festín que organiza para celebrar su vuelta a casa,...No tiene desperdicio alguno esta parábola, ni siquiera vista desde el Arte como iremos viendo, ya que han sido muchos los pintores que se han sentido llamados a inmortalizar con sus pinceles este pasaje evangélico.
      Incluso tuvo el detalle Jesús de colocar en ella una figura importante para el mensaje que quería transmitir: la del hermano mayor. El 'oficialmente bueno', pero que con las actitudes que presenta ante su padre y ante su hermano recién llegado, dejan mucho que desear, como veremos después.
      Se irán desmenuzando los hechos cronológicamente comentándolos de forma breve para no hacer la entrada demasiado larga, y aun así será necesario poner una segunda entrada debido a los cuadros que la ilustran y sus comentarios, también necesariamente breves y generalizados, en algunos de ellos.
       
El ambiente en el que se desenvuelve la presentación de la parábola se expone al principio del capítulo 15: 'Se acercaban a Él todos los publicanos y pecadores para oírle y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: -Éste acoge a los pecadores y come con ellos'. (Lc. 15, 1-2). 
FARISEOS Y PUBLICANOS SENTADOS EN LA SILLA DE MOISÉS.-ALEXANDRE BIDA.-ROMANTICISMO
Pienso que no lo hizo para justificarse, porque no tenía por qué hacerlo, pero comenzó por hacerles ver, por si acaso se daban por aludidos o comprendían sus motivos, las parábolas de la oveja perdida y de la dracma que también perdió una mujer, dejando la del hijo pródigo para el final.
      En principio Jesús nos presenta los tres personajes principales, alrededor de los cuales giran los hechos: un hombre tenía dos hijos. Inmediatamente pasa al 'leit motiv': el hijo menor pide a su padre la parte de herencia que le corresponde. Nada dice, aunque de haber sido un hecho real acaso lo hubiera indicado, la extrañeza del padre o los intentos de persuasión que le habría hecho, pero no. Únicamente dice que tras dividir la hacienda al cabo de unos días, el padre le entregó lo que le correspondía. Tras coger el dinero y sus objetos personales, 'partió a una tierra lejana'.
      El relato se centra ahora en el hijo menos y sus 'actividades' indicadas de forma muy sucinta, pero muy clara en cuanto a su comprensión: 'allí disipó toda su hacienda viviendo disolutamente'.
EL HIJO MENOR TOMA LA HERENCIA QUE LE CORRESPONDE.-B.E.MURILLO.-BARROCO
      Haciendo un alto en el camino nos detenemos en unos cuadros que nos exponen cómo han visto distintos pintores al hijo pródigo derrochando los bienes que su padre consintió en darle tras oír su petición.
      Bartolomé Esteban Murillo, español del período barroco, quiso hacer una exposición muy resumida de esta parábola. Vemos al padre sentado tras una mesa. La postura de su mano izquierda parece indicarnos que le hace alguna recomendación a su hijo, pero éste, al parecer, le hace caso omiso. Su mirada va dirigida a la bolsa de dinero que está atando, quizá con impaciencia, para partir cuanto antes. Tras el padre y también junto a él aparecen dos personajes que podrían ser el hermano mayor y la madre del muchacho.
DESPEDIDA Y PARTIDA.-B.E.MURILLO.-BARROCO
      El cuadro trata de la partida del hogar. Monta un magnífico caballo. Su capa roja destaca sobre un traje elegante y el sombrero en la mano indica su despedida. Junto a él, su madre llorosa, compungida. Las miradas de padre e hijo se cruzan en lo que pudiera ser el último adiós. El padre sujeta con su mano izquierda la de su hijo mayor mientras que con la derecha parece que quiere tomar la de su esposa para transmitirle su apoyo. Tras ellos aparece la figura de otra persona. Quizá el mayordomo de la casa o un simple criado que acude a despedir al viajero.
PARTIDA DE CASA.-ALEXANDER BIDA.-ROMANTICISMO
      Alexander Bida, pintor romántico, vio así la marcha del hijo menor de su casa. La madre no encuentra consuelo y permanece apoyada en la puerta.El padre coge del brazo a su hijo quizá en un último momento disuasorio. El hijo mayor observa la escena.Su rostro está crispado y su mano derecha con el puño cerrado, acaso por la impotencia de ver el sufrimiento de sus padres y de encontrarse sin poder hacer nada. El hijo que marcha da alguna orden al criado que le sujeta el caballo con el que partirá.
COMIENDO CON CORTESANAS.-B.E.MURILLO.-BARROCO
      Murillo continúa su exposición del tema con el escenario cambiado. Llegado a su destino y habiéndose aposentado en el lugar elegido, nos muestra uno de los muchos banquetes que dio acompañado de mujeres de dudosa reputación. Unos músicos amenizan el momento de la comida. El blanco del mantel destaca sobre los demás colores. Debajo de la mesa asoma un perrillo comiendo algo que ha caído o le han dado. Dos sirvientes llevando manjares completan los personajes del cuadro.
FESTÍN.-VASILY POLENOV.-S. XIX - XX
      Frente a la luminosidad del cuadro de Murillo, su perfección en el trazo de los personajes y la perfecta definición de las formas, Vasily Polenov, pintor a caballo entre finales del S. XIX y principios de XX, nos presenta un cuadro representando uno de los festines que daba el protagonista con un estilo totalmente diferente. Podemos adivinar al hijo pródigo a la derecha del cuadro en animada conversación con una mujer. El centro del cuadro está ocupado por una danzarina que ameniza la fiesta en la que participan más personajes, quizás amigos del protagonista.
NUEVO BANQUETE.-JAN SANDERS VAN HEMESSEN.-RENACIMIENTO
      Ahora es Jan Sanders van Hemessen, pintor renacentista, quien muestra su visión de uno de los festines del hijo pródigo,el cual aparece en centro izquierda del cuadro asistido por dos mujeres, a una de las cuales tiene sujeta por el talle y a la que mira con ojos lujuriosos. La vieja celestina observa la escena muy complacida y sonriente, quizá pensando en pingües beneficios. Tras una mes con manjares, un hombre ofrece unas monedas a una mujer bastante más joven que él. tras ellos, un músico aparece animando el ambiente con su música. Un detalle que el pintor ha querido hacer patente es el detalle que aparece en la parte superior del cuadro, como en una ventana: la premonición de lo que tendrá que vivir después de su vida disoluta: cuidar cerdos.

      El cuarto cuadro de Murillo es el que encabeza la entrada, mostrando el desenlace feliz de la parábola: el encuentro entre el padre y el hijo, arrepentido éste y pletórico de felicidad aquél. Estas dos figuras ocupan el centro del cuadro. El arrepentimiento del hijo se manifiesta en su posición arrodillada ante su progenitor, mientras que éste, con la sonrisa en la boca, lo acoge con sus dos manos. A la derecha del cuadro aparecen dos personajes portando los elementos que marcan la materialización de la alegría paterna: un traje nuevo, lujoso, en contraposición a los harapos que lleva puestos el muchacho. Junto al criado que porta el traje aparece otro mostrándole el anillo que ha de ponerle en la mano. A la izquierda del cuadro marcha un criado con un niño tirando del ternero cebado que va camino del sacrificio como indica el hacha que lleva al hombro el criado. Una nota llamativa la da el pequeño perro que reconoce a su antiguo amo y manifiesta también su alegría queriendo llamar su atención.  He preferido repetirlo para que no tengan que ir subiendo y bajando para ver la imagen del encabezamiento.
      En la próxima entrada continuaremos y seguiremos viendo más cuadros sobre el tema que ahora nos ocupa.