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arte

Las parábolas de Jesús.-05-agosto. 2012

Posted by Caminante y peregrino

PARÁBOLA  DEL HIJO PRÓDIGO.-FIESTA TRAS  LA VUELTA.-JACOPO BASANO .-MANIERISMO

Para quien tenga la costumbre de leer, incluso meditar, la Biblia como Palabra de Dios que es, y esa costumbre suele ser normal y habitual en los cristianos, no nos llama la atención que Jesucristo emplee las parábolas. Incluso en el Evangelio de algunas Eucaristías se propone alguna de ellas expuesta y explicada por el mismo Jesús.

Lo encontramos tan normal, especialmente después de la explicación homilética que el sacerdote celebrante hace de la misma, que nos quedamos, lógicamente, con la enseñanza que encierra y que suele ser muy útil para la vida. Pero ¿sabemos qué es una parábola? ¿Realmente conocemos por qué las empleaba el Maestro en su vida pública?

PARÁBOLA DE LAS VÍRGENES NECIAS Y DE LAS PRUDENTES.-WILLIAM BLAKE.-S. XIX
Estas se encuentran básicamente en los Evangelios sinópticos. En el de Juan no figuran como tales, pero sí que anota dos pasajes o imágenes que encajan dentro de lo que podrían ser unas parábolas: El Buen Pastor en el capítulo 10 y la de la vid y los sarmientos en el capítulo 15.

Pero ¿por qué lo hacía? ¿Eran como ‘cuentecitos’ para entretener  a su auditorio? ¡Pues claro que no! No hay que trivializar a Jesús haciéndolo pasar como un ‘cuentacuentos’ de la época. Quien así pudiera pensar demostraría un conocimiento mínimo, si no nulo, de la figura y de la talla del Redentor.

PARÁBOLA DEL BUEN SAMARITANO.-GEORGE FREDERICK WATTS.-SIMBOLISMO
En un pasaje de San Juan dice: ‘Me llamáis Maestro y Señor, y decís bien, porque en verdad lo soy’. (Jn. 13, 13). Un maestro, y de eso puedo hablar con conocimiento de causa como otros muchos compañeros míos de profesión, de la nacionalidad que sean, pone en ocasiones unos ejemplos en sus explicaciones con el objetivo de que sus alumnos comprendan mejor el contenido de la materia que estudian. Y Jesús hacía algo parecido con el empleo de las parábolas.

PARÁBOLA DE LOS TRABAJADORES DE LA VIÑA.-REMBRANT.-BARROCO
No es de extrañar, pues, que Jesús, el MAESTRO por excelencia (así, con mayúsculas), también empleara este recurso didáctico, con lo cual se ceñía a la mentalidad del pueblo judío. Los mismos rabinos utilizaban frecuentemente esta técnica, por lo que Jesús estaba familiarizado con ellas, pero Él lo hacía desde otro ángulo y con un objetivo último en todas ellas: la predicación y el mejor conocimiento del Reino de Dios.

PARÁBOLA RICO EPULÓN Y LÁZARO EL MENDIGO.-GUSTAVO DORÉ.-S. XIX
 Éste era el centro del mensaje y a través de ellas buscaba desvelar aspectos fundamentales del Reino de forma sencilla, accesible, con claridad, sin plantear enigmas o cosas raras y procuraba que su lenguaje, llegase a todos, especialmente al pueblo llano, a los humildes, que eran los que con más esperanza lo escuchaban, si bien también las empleó con los líderes políticos, sociales y religiosos de Israel, porque para todos había venido.

PARÁBOLA DEL FARISEO Y EL PUBLICANO
Empleaba elementos narrativos de la vida cotidiana, en absoluta consonancia con ella, tal como los había vivido en compañía de José y de María, en su etapa de vida oculta. Le eran familiares los viñadores, las ovejas, el trigo, el vino, los talentos y los dracmas,…era todo su pequeño mundo. El mismo que tenía su auditorio habitualmente.

PARÁBOLA DEL SEMBRADOR.-GIACOMO BASSANO.- MANIERISMO
En cierta ocasión, después de exponer la parábola del sembrador, discípulos le preguntaron: ‘¿Por qué les hablas en parábolas? Y les respondió diciendo: - A vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no. Porque a quien tiene se le dará y le sobrará; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. En ellos se cumple la profecía de Isaías: "Oír, oiréis, pero no entenderéis, mirar, miraréis, pero no veréis’. (Mt. 13, 11-15). Esta era su opinión, su razón de ser de las parábolas. Además, en el Nuevo Testamento se recoge esta cita: ‘Todo esto dijo Jesús en parábolas a la gente, y nada les hablaba sin parábolas, para que se cumpliese el oráculo del profeta: Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo’. (Mt. 13, 31-35).

PARÁBOLA SIERVO INJUSTO.-WILLIAM HOLE.-S. XIX-XX
En los tres años de vida pública fueron apareciendo todas ellas: el trigo y la cizaña, el sembrador, el hijo pródigo, el fariseo y el publicano… Quien penetraba en ellas desde la sencillez de su corazón, se iba acercando poco a poco a la doctrina del Rabí. Su fe le decía que en el fondo del mensaje que encerraba la parábola escuchada existía una Vida absolutamente distinta.

 Paulatinamente iremos desgranando el mensaje que aportan, al menos de las más importantes, viendo además el enfoque que los pintores les han dado con sus pinceles y su creatividad.

Pero antes de llegar ahí, mi esposa y yo nos marchamos a ‘llenar el depósito’ a Valladolid, unos nueve días, para hacer Ejercicios Espirituales. Serán días de intimidad con ese Jesús que diariamente nos llama y nos habla. Hasta pronto.

PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO.-MURILLO.-BARROCO



Jesús y el dinero (y II).-15-07-2012

Posted by Caminante y peregrino

TRIBUTO AL CESAR.-MASACCIO.-RENACIMIENTO

Es probable que haya alguien que el dinero lo sea todo para él. Vive para él, lo atesora o lo malgasta en acciones ilícitas o fraudulentas, como vimos en la entrada anterior. Pero aún hay citas evangélicas que ahondan más en este tema. Son muchas las ocasiones que sirve como pretexto para que Jesús explique alguna cosa que le interesa.

PARÁBOLA DE LA DRACMA PERDIDA.-DOMENICO FETTI.-BARROCO
 Incluso para dar a entender el valor que da al arrepentimiento de cualquier persona de sus pecados y que vuelve su mirada a Dios, no vacila en poner una parábola en la que el dinero, por el valor que tiene, adquiere un protagonismo especial: "¿Qué mujer, si tiene diez dracmas y pierde una, no enciende una luz y barre la casa y busca cuidadosamente hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a las amigas y vecinas diciéndoles: Alegraos conmigo, porque he encontrado la dracma que se me perdió. Así, os digo, hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente"(Lc. 15, 8-10).

PARÁBOLA DE LA DRACMA PERDIDA.-JAMES TISSOT.-S. XIX
El mundo de las parábolas, encerrando unas enseñanzas con las que Jesús desea dejar clara la actitud de generosidad y de la justicia de Dios, es una constante en su predicación. La de los talentos y de las minas de plata son muy semejantes entre sí o ambas llegan a la misma conclusión. Veamos esta última:

Como la gente seguía escuchando, añadió una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el Reino de Dios iba a aparecer de un momento a otro. Él les dijo: Un hombre de familia noble fue a un país lejano para recibir la investidura real y regresar en seguida. Llamó a diez de sus servidores y les entregó cien monedas de plata a cada uno, diciéndoles: Háganlas producir hasta que yo vuelva. Pero sus conciudadanos lo odiaban y enviaron detrás de él una embajada encargada de decir: No queremos que este sea nuestro rey.

PARÁBOLA DE LOS TALENTOS
Al regresar, investido de la dignidad real, hizo llamar a los servidores a quienes había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno. El primero se presentó y le dijo: Señor, tus cien monedas de plata han producido diez veces más.  Está bien, buen servidor, le respondió, ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe el gobierno de diez ciudades. Llegó el segundo y le dijo: Señor, tus cien monedas de plata han producido cinco veces más. A él también le dijo: Tú estarás al frente de cinco ciudades.

PARÁBOLA DEL TESORO ESCONDIDO.-JAMES TISSOT.-S. XIX
Llegó el otro y le dijo: Señor, aquí tienes tus cien monedas de plata, que guardé envueltas en un pañuelo. Porque tuve miedo de ti, que eres un hombre exigente, que quieres percibir lo que no has depositado y cosechar lo que no has sembrado.  Él le respondió: Yo te juzgo por tus propias palabras, mal servidor. Si sabías que soy un hombre exigente, que quiero percibir lo que no deposité y cosechar lo que no sembré, ¿por qué no entregaste mi dinero en préstamo? A mi regreso yo lo hubiera recuperado con intereses. Y dijo a los que estaban allí: Quítenle las cien monedas y dénselas al que tiene diez veces más. ¡Pero, señor, le respondieron, ya tiene mil! Les aseguro que al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene.  En cuanto a mis enemigos, que no me han querido por rey, tráiganlos aquí y mátenlos en mi presencia. Después de haber dicho esto, Jesús siguió adelante, subiendo a Jerusalén. (Lc. 19, 11-28).

PARÁBOLA DE LAS MINAS.-Lucas van Doetechum.-RENACIMIENJTO
Sin embargo hay una referencia evangélica que marca las diferencias entre Dios y el dinero. Ambas son cosas diametralmente opuestas y que pone a cada una de ellas en su sitio. Es el famoso pasaje del tributo al César. Veamos qué nos cuenta Mateo: Entonces los fariseos se marcharon y deliberaron cómo cogerle en alguna palabra. Y le envían los discípulos suyos, juntamente con los herodianos, para preguntarle: «Maestro, sabemos que eres sincero y enseñas el camino de Dios con verdad, sin tener acepción de personas, pues no miras al exterior de los hombres. Dinos pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito dar el tributo al César o no?

TRIBUTO AL CÉSAR.-BERNARDO STROZZI.-BARROCO
Conoció Jesús su malicia y dijo: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo». Ellos le presentaron un denario. Díceles: « ¿De quién es esta imagen y la inscripción?». Le dijeron: «Del César». El les contestó: «Dad, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios». Al oír esto se maravillaron, lo dejaron y se marcharon (Mt 22, 15-22).

TRIBUTO AL CÉSAR.-TIZIANO.-RENACIMIENTO
Fácilmente se puede comprobar las perversas intenciones de los fariseos y herodianos. Primero presentan sus fingidos halagos para después intentar cogerlo en sus propias palabras, porque si respondía diciendo que era lícito, lo colocaban como enemigo de Roma, y si decía lo contrario podían acusarlo de ir en contra de su propio pueblo y a favor de los invasores.

TRIBUTO AL CÉSAR.-Bartolome Manfredi.-BARROCO
La respuesta es muy propia de Jesús. Responde lo justo sin caer en ninguna de las opciones presentadas. : «Dad, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios». Sencillamente, magistral. Los dejó descolocados, hasta el extremo de que ‘Al oír esto se maravillaron, lo dejaron y se marcharon’.  Incluso hoy solemos emplear esas mismas palabras cuando queremos poner varias cosas en el lugar que les corresponde.

TRIBUTO AL CÉSAR (Ignoro el autor)
Pero no fue este episodio el único en que marcó el valor relativo del dinero. Mateo continúa diciendo más adelante: ‘Habiendo llegado a Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los recaudadores del tributo de las dos monedas, y le dijeron: Qué, ¿no paga vuestro Maestro las dos monedas? Sí, por cierto, respondió. Y habiendo entrado en casa, se le anticipó Jesús diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quién cobran tributo o censo? ¿De sus mismos hijos, o de los extraños? De los extraños, dijo él. Replicó Jesús: Luego, los hijos están exentos. Con todo eso, por no escandalizarlos, ve al mar y tira el anzuelo, y coge el primer pez que saliere, y abriéndole la boca hallarás una pieza de plata de cuatro dracmas; tómala y dásela por mí y por ti’. (Mateo 17: 24-27).

TRIBUTO AL CÉSAR.-VALENTÍN DE BOULOGNE.-BARROCO
Me da la impresión que la cosa está clara. Ni están correlacionadas ni dependen la una de la otra. Dios es Dios. Es el Absoluto. El Trascendente. Infinito e Omnipotente. El dinero ¿qué es? Algo pasajero. Acaso necesario en cuanto a su uso para la supervivencia como he comentado más arriba, pero ¿hasta dónde llega? Cuando lleguemos al final de nuestra vida no nos lo vamos a llevar. No nos va a acompañar a ese viaje. Es más: acaso sea un pesado lastre para nosotros si hemos hecho de él un mal uso.

TRIBUTO AL CESAR.-MASACCIO.-RENACIMIENTO
Aun en la época renacentista se tuvo claro esa interpretación y Masaccio supo captar magistralmente el momento de ese relato evangélico de Mateo. El cuadro que encabeza la entrada nos presenta la escena en tres partes. En la central, vemos a Jesucristo, sus amigos los Apóstoles y algunas personas. De espaldas aparece el recaudador de tributos que interpela a los discípulos con los interrogantes enunciados en el texto.

MONEDA EN LA BOCA DEL PEZ.-MASACCIO.-RENACIMIENTO

Jesucristo aparece dirigiéndose a Pedro con otras preguntas, tras las cuales lo envía a coger un pez y cogerle las monedas que encontrará en su boca. Esta escena está reproducida a la izquierda del cuadro. Aparece Pedro en una postura algo forzada, cumpliendo lo que el Maestro le ha dicho.
PEDRO ENTREGA LA MONEDA.-MASACCIO.-RENACIMIENTO
En la parte derecha del cuadro finaliza la escena cuando Pedro entrega las monedas al recaudador de impuestos. Le vemos con la mano derecha extendida en actitud de entregar algo y al recaudador, también con su mano derecha extendida, recogiendo lo que Pedro le entrega.
DAD AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR.-ANTONIO ARIAS-BARROCO
La pintura del barroco nos presenta este tema a través de Antonio Arias. Confieso que este cuadro me ha sorprendido por el azul del manto de Jesús, por el enlosado, por las actitudes de los personajes de la izquierda que sugieren una encendida polémica y, excepcionalmente, por…las gafas del personaje de la derecha, cuya mano muestra unas monedas a Cristo. Es un evidente anacronismo ya que en tiempos de Jesús, que yo sepa, no existían. Los más antiguos se remontan al siglo XIII.
TRIBUTO AL CÉSAR.-TIZIANO.-RENACIMIENTO
Ya hemos visto los distintos pintores cómo han interpretado este pasaje. Cada uno habrá sacado sus propias conclusiones. Pero leyendo atentamente las perícopas anotadas dentro del contexto evangélico, podemos saber con bastante claridad qué nos dice la Palabra (el Logos) sobre el dinero y darle el justo valor que tiene, sin que nos esclavice.

Jesús y el dinero (I).-23-06-2012

Posted by Caminante y peregrino

ÓBOLO DE LA VIUDA.-JOAO ZEFERINO DA COSTA.-S. XIX

No es ningún secreto para nadie el uso diario del dinero. Incluso una necesidad. Todo está girando hoy, como siempre, alrededor de las economías, desde la de una familia hasta la macroeconomía mundial.

No pocas guerras se han realizado por la posesión de unos territorios, generalmente ricos, y la codicia ha cegado a muchas personas.

Pero, ¿cuál es la opinión de Dios respecto a este tema? Obviamente no va a venir a ninguna casa, Banco u Organismo mundial para darnos su opinión, o qué debemos o no debemos hacer con el dinero o las riquezas como si fuese a tomar el té como un vecino o amigo cualquiera, pero sí que podemos conocer esa opinión si nos ponemos a ‘escuchar’ la voz de Jesucristo, verdadero hombre y verdadero Dios, sobre este tema.

TRIBUTO AL CÉSAR.-Peter Paul Rubens.-BARROCO
Los evangelistas, conviviendo con Él tres años día a día, siendo testigos directos y cualificados de sus actos y enseñanzas nos han transmitido lo que consideraron más significativo sobre la doctrina predicada en su vida pública, ya que al no estar escritos  los Evangelios como una biografía propiamente dicha del Maestro, no pusieron todos los detalles, ya que como dijo San Juan al final del suyo, ‘Muchas otras cosas hizo Jesús, que, si se escribiesen una por una, creo que este mundo no podría contener los libros’ (Jn. 21, 25).

BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA
Pienso que cualquiera que tuviese un mínimo interés, podría darse cuenta de que Jesús usó y empleó el dinero. Siendo José carpintero y Él aprendiz desde niño y artesano de adulto, cabe suponer, dentro de toda lógica, que cobrarían por los trabajos realizados para la manutención familiar. De donde se puede deducir que el dinero, en sí mismo, no es malo.

Posteriormente, en su vida pública, Judas Iscariote, uno de los doce, se encargaba de la administración del grupo, también según San Juan relata en el episodio de la unción en Betania: ‘¿Por qué este ungüento no se vendió en trescientos denarios y se dio a los pobres? Esto decía, no por amor a los pobres, sino porque era ladrón, y, llevando él la bolsa, hurtaba de lo que en ella echaban’. (Jn. 12, 1-8).

UNCIÓN EN BETANIA.-Rubens.-BARROCO
Aterrizando un poco más en el tema, podríamos empezar diciendo que a un nivel global el dinero y Dios son incompatibles. Y no porque el dinero sea malo en sí mismo como se ha dicho arriba, sino por el uso que de él se suele hacer. Hay personas que con tal de poseerlo no vacilan en estafar a otras, en robar y otras lindezas por el estilo. ‘Ningún criado puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se allegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas’. (Lc. 16, 1-13). Está oponiendo frontalmente estos dos señoríos, ¿no? Pero no se detiene ahí: ‘Cualquiera de vosotros que no renuncia a todos sus bienes no puede ser mi discípulo’. (Lc. 14, 33).

JOVEN RICO.-Harold Copping.-S.XIX-XX
Existe un pasaje muy conocido en el que todavía habla Jesús con más claridad. Veamos: ‘En cierta ocasión se acercó uno y le preguntó: Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para alcanzar la vida eterna? Jesús respondió: ¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno sólo es bueno. Si quieres entrar en la vida eterna, guarda los mandamientos….El joven le dijo: Todo eso ya lo he cumplido. ¿Qué me falta aún? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, ve a vender todo lo que tienes y dáselo a los pobres; así tendrás un tesoro en los cielos. Luego ven y sígueme. Al oír esto, el joven se fue muy triste porque tenía muchos bienes’. (Mt. 19, 16-22). Como se puede ver, va por el mismo camino que antes, aquí referido a su encuentro con el joven rico.

JOVEN RICO.-Heinrich Hoffmann.-S. XIX - XX
Conscientemente he terminado ahí esa narración porque lo que viene a continuación es lo que puede impresionar a muchos de nosotros y dejarnos con algo de inquietud: ‘Jesús dijo a sus discípulos: Os lo aseguro. Es difícil que un rico entre en el reino de los cielos. Os lo repito: le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios. Al oír esto los discípulos se quedaron impresionados  y dijeron: Entonces, ¿quién podrá salvarse? Jesús los miró y les dijo: Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible’. (Mt. 19,  23-26).

JOVEN RICO.-Alexandre Bida.-ROMANTICISMO

En definitiva lo que Jesús está planteando es que el dinero, incluso las riquezas, debemos saber administrarlas. Son un don que Él nos da para que le sirvamos haciendo el bien que podamos teniendo esos medios que nos facilitan la labor y, desde luego, poniéndonos en sus manos y pidiéndole que nos dé el discernimiento suficiente para saber la mejor forma de ayudar a los demás con efectividad y discreción, evitando la humillación ajena  entre otras cosas.

DAD AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR.-Mattia Preti.-BARROCO
 Algo así ocurrió con Zaqueo. Era recaudador de impuestos en Jericó ‘y rico’ (Lc. 19, 2).  Pero algo tendría de recuperable desde el momento que su dinero, no siempre adquirido de forma lícita, no fuera impedimento para que Jesús lo llamara para ir a su casa a comer. ‘Zaqueo. Baja pronto porque hoy me hospedaré en tu casa’. (Lc.19, 5). En ella habría un diálogo que Jesús condujo al sitio que quería para hacerlo pensar, razonar,… los interrogantes, sutilmente planteados, fueron surgiendo y la reacción del anfitrión no se hizo esperar: ‘Señor. Doy la mitad de mis bienes a los pobres, y si a alguien he defraudado en algo, le devuelvo el cuádruplo’.

ZAQUEO.-SU CONVERSIÓN.-BERNARDO STROZZI.-BARROCO
 Después, poca cosa. O realmente, mucha, porque para Zaqueo todo empezó desde ese momento. Fue honrado consigo mismo y no le importó desprenderse de su riqueza según se desprende de su respuesta a Jesús. Es un caso claro de que el dinero puede ser útil y no esclavizar a quien lo pueda tener. Basta con que tenga la misma honradez con Dios como la tuvo este personaje, pues la respuesta del Maestro no deja lugar a duda alguna: ‘Díjole Jesús: Hoy ha venido la salud a tu casa, por cuanto éste es también hijo de Abraham; pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido’. (Lc. 19, 8-10).

ZAQUEO.-HOY HA VENIDO LA SALVACIÓN A ESTA CASA.-ALEXANDRE BIDA.-ROMANTICISMO
Valoró mucho esta reacción, pero tenemos también su pensamiento respecto al valor del desprendimiento. ‘Jesús estaba sentado frente al lugar de las ofrendas y observaba cómo la gente iba echando dinero en el cofre. Muchos ricos depositaban en cantidad. Pero llegó una viuda pobre, que echó dos monedas de muy poco valor. Jesús llamó entonces a sus discípulos y les dijo:

ÓBOLO DE LA VIUDA.-James Christensen.-S. XX
Os aseguro que esa viuda pobre ha echado en el cofre más que todos los demás. Pues todos han echado de lo que les sobraba; ella, en cambio, ha echado de lo que necesitaba, todo lo que tenía para vivir’. (Mc. 12, 41-44). No solamente no se le escapa ningún detalle, sino que valora el desprendimiento y las actitudes de las personas, en este caso con el dinero de esta mujer, teniendo en cuenta la situación de las viudas en el Israel del tiempo de Jesús.

De momento dejo el tema aquí. En la próxima entrada lo concluiremos.

Los niños, una bendición para Jesucristo .-06-junio-2012

Posted by Caminante y peregrino

CARL BLOCH.-REALISMO DANÉS

Viejos y añorados recuerdos, sí. No lo puedo evitar. Han sido cuarenta y dos años de estrecho contacto con ellos en el aula y también en la Parroquia. Muchos diálogos, mucho intercambio de opiniones en las clases de Literatura y de Religión, mucho aprendido de ellos… Esos han sido los primeros sentimientos que he tenido al abordar el tema de los niños y Jesús.

DEL PARSON.-S. XX
Debieron ser algo muy grande para Él. Tanto, que nos los puso como el modelo a seguir: ‘En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús y le dijeron: ¿Quién es el más importante en el reino de los cielos? Él llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: Os aseguro que si no cambiáis y os hacéis como los niños no entraréis en el reino de los cielos. El que se haga pequeño como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como este en mi nombre, a mí me acoge’. (Mt. 18, 1- 5).

Carl Bloch.-REALISMO DANÉS
Y remata esta intervención ante los Apóstoles diciéndoles: ‘Al que sea ocasión de pecado para uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le ataran una piedra de molino al cuello y lo arrojaran al fondo del mar’. (Mt. 18, 6).

James Tissot.-S. XIX - XX
Más claro, imposible. Los niños son algo muy serio para Jesús y no se les debe trivializar. Al contrario. Hay que tomarlos muy en serio y los padres, sus  primeros educadores, deben volcarse en su formación y educación cristiana, social, moral religiosa y del tipo que sea para que tengan una formación integral, además de velar para que nadie tergiverse la educación que les darán en su vida.

Carl Vogel von Vogelstein, 1805
El ejemplo, en esta sociedad tan liviana, tan falta de escrúpulos y valores en la educación infantil, continúa siendo válido y su vigencia permanece. Ellos son una llamada a la vida (en contraposición a las tendencias al aborto que existen), y a la Vida (en este caso, ya lo ven, con mayúscula: ser como ellos es la supremacía para alcanzar el Reino de Dios).

Benjamin Robert Haydon .-S. XIX
Jesucristo no lo dudó un solo instante ante la pregunta que sus discípulos le hicieron, acaso ¡quién sabe! (al menos, yo no lo sé), con el propósito de hacer méritos para ser importantes en el Reino de Dios.

HIPPOLYTE FLANDRIN.-ACADEMICISMO
Pero acaso también, desde un prisma exclusivamente humano, que es lo que estaban acostumbrados a ver. Pentecostés se encargaría de abrirles los ojos paulatinamente e ir conociendo la realidad de ese Reino.

Corbert Gauthier.-S. XX
San Marcos nos plantea la misma cuestión desde otro ángulo distinto: ‘Llevaron unos niños a Jesús para que los tocara, pero los discípulos los regañaban. Jesús, al verlo, se indignó y les dijo: Dejad que los niños vengan a mí; no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el reino de Dios. Os aseguro que el que no reciba el reino de Dios como niño, no entrará en él. Y tomándolos en brazos, los bendecía, imponiéndoles las manos’. (Mc. 10, 13-16). San Lucas, en su Evangelio, (Lc. 18, 15-17), también lo refiere de forma básicamente análoga a Marcos.

Bernhard Plockhorst.-SIGLO XX
Aparentemente es un episodio aislado, una anécdota pensarán algunos, este pasaje de Jesús con los niños, pero realmente no es así, porque Él no desaprovechaba ocasión alguna para hablar del Reino de Dios. Para eso había nacido y su Precursor se encargaba de prepararle el camino: ‘En aquellos días apareció Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea. Decía: Arrepentíos, porque está llegando el reino de los cielos’. (Mt. 3, 1-2).

DEL PARSON.-Siglo XX
Y más adelante es el mismo Jesús quien se encarga de hacerlo saber a las gentes: ‘Después que Juan fue arrestado, marchó Jesús a Galilea, proclamando la buena noticia de Dios. Decía: Se ha cumplido el plazo y está llegando el reino de Dios. Convertíos y creed en el evangelio’. (Mc. 1, 14).

William Hole.-S. XIX - XX
Ya podemos observar que si Él tenía que cumplir esa misión, ante la pregunta y actitud de sus apóstoles sobre el mayor en el reino de los cielos, no podía haber mejor ejemplo que la inocencia de los niños.

HAROLD COPPING.-S. XIX - XX
Así también lo han ido interpretando los pintores a través de sus pinceles en distintas épocas. Con ellos los dejo.

Hermann Clementz.-S. XIX - XX

GREG OLSEN.-S. XX