RSS Feed

Los milagros de Jesús (I).-28-diciembre-2011

Posted by Caminante y peregrino

JESÚS DA PODER A LOS APÓSTOLES PARA EXPULSAR DEMONIOS.-JAMES TISSOT.-S. XIX

Sus coetáneos lo presenciaron, y así como para algunos de ellos eran cosas ‘de Beelzebul’ (‘Por el poder de Beelzebul , príncipe de los demonios, expulsa éste los demonios…’. Lc. 11, 15), para la mayoría del pueblo eran unos signos que les hacían intuir, cuanto menos, que Jesús era un Profeta. Pero había otras personas, quizá la mayoría, que se daban cuenta de lo que realmente estaban presenciando. (‘Rabí, tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel…’ Jn. 1,49). Esto último lo dijo Natanael, que posteriormente fue uno de sus discípulos. Según la tradición se identifica su nombre con el de Bartolomé.

ÁNGEL CAÍDO.-RAMÓN BELVER Y RAMÓN.-S. XIX

Me estoy refiriendo a los milagros, actuaciones de Jesucristo que lo acompañaron a lo largo de toda su vida pública. Cada vez que hacía alguno de ellos siempre era movido por la compasión, por su solidaridad con quienes se encontraban afectados por la enfermedad, por la muerte (devolviéndolos a la vida) o hacia los poseídos por demonios.

Echando un vistazo a la Historia del Arte religioso, concretamente al aspecto referido al Salvador, este tema que ahora nos ocupa ha protagonizado la inspiración en la mente artística de los autores de no pocos cuadros, en los cuales volcaban su visión, sus maneras y sus técnicas a la hora de plasmar el milagro por el que se habían sentido especialmente sensibilizados. La conversión de María Magdalena, ‘de la cual habían salido siete demonios’ (Lc. 8, 1-2), acaso sea uno de los pasajes menos conocido.

CONVERSIÓN DE MARÍA MAGDALENA

Los milagros voy a intentar presentarlos desde los aspectos indicados arriba, según por lo que podríamos llamarlos ‘tipos’ o ‘clases’: expulsión de demonios, resurrección de muertos y curación de enfermedades. En esta entrada nos detendremos en estos primeros.

Uno de los primeros que nos relatan los Evangelios es el ocurrido en Cafarnaúm, ciudad de mucha importancia, situada a orillas del mar de Tiberíades, y desde la que podríamos decir que desde ella partió el centro de su ministerio. San Marcos nos lo relata de la siguiente manera:

SANA A UN MUCHACHO MUDO, CIEGO Y ENDEMONIADO.-
WILLIAM HOLE.-S. XIX

‘Llegaron a Cafarnaúm y el día de sábado entrando en la sinagoga, enseñaba. Se maravillaban de su doctrina, pues la enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Hallándose en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu impuro, comenzó a gritar, diciendo: ¿Qué hay entre ti y nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a perdernos? Te conozco; tú eres el Santo de Dios. Jesús le mandó: Cállate y sal de él. El espíritu impuro, agitándole violentamente, dio un fuerte grito y salió de él. Quedáronse todos estupefactos, diciéndose unos a otros: ¿Qué es esto? Una doctrina nueva y revestida de autoridad, que manda a los espíritus impuros y le obedecen. Se extendió su fama por doquiera en todas las regiones limítrofes de Galilea’. (Mc. 1, 21-28). Esta perícopa la recoge también San Lucas en Lc. 4, 31-37.

JESÚS SANA AL ENDEMONIADO DE GERASA.-ICONO

Se está viendo que esta forma de proceder y de ser obedecido por los demonios (dice: ‘Qué hay entre ti y nosotros…’, luego parece ser que había varios) llamó poderosamente la atención de cuantos presenciaron este milagro y fue lo hoy podríamos llamar una excelente ‘tarjeta de presentación’ para estas gentes que no estaban acostumbrados a nada que no fuese la rutina de cada día.

Pero no fue este el único caso de este tipo de milagros como vamos a ver. El tiempo pasaba, su predicación llegaba a lo más íntimo de sus oyentes y su fama se extendía por todas los territorios por donde pasaba. Quienes le oían y presenciaban sus milagros, no cesaban de comunicarlo a otras gentes, fuesen amigos, familiares o conocidos. Y todos querían presenciar estas cosas que jamás habían podido imaginar.

Así surgió una nueva ocasión de expulsar demonios de personas poseídas. San Mateo nos lo relata: ‘Entonces le trajeron un endemoniado ciego y mudo, y lo curó, de suerte que el mudo hablaba y veía. Se maravillaron todas las muchedumbres y decían: ¿No será éste el Hijo de David? Pero los fariseos que esto oyeron, dijeron: Este no e cha a los demonios sino por el poder de Beelcebul, príncipe de los demonios’. (Mt. 12, 22-24).

JESÚS EXPULSANDO DEMONIOS.-
Les Très Riches Heures du Duc de Berry.-S. XV

No es difícil, sabiendo nosotros quién era realmente Jesús, que nos demos cuenta lo ‘largo’ que era, es decir, que sabía intuir anticipadamente incluso, los pensamientos de quienes intentaban combatirlo y ridiculizarlo. No se arredró por ello. Por lo que no tardó en llegar su respuesta: ‘Penetrando Él sus pensamientos, les dijo: Todo reino en sí dividido será desolado, y toda ciudad o casa en sí dividida no subsistirá. Si Satanás arroja a Satanás está dividido contra sí; ¿cómo, pues, subsistirá su reino? Y si yo arrojo a los demonios por el poder de Beelcebul, ¿con qué poder los arrojan vuestros hijos? Por eso serán ellos vuestros jueces. Mas si yo arrojo los demonios con el espíritu de Dios, entonces es que ha llegado a vosotros el reino de Dios’. (Mt. 12, 25-28).

JESÚS CURA AL ENDEMONIADO DE GERASA.-JAMES TISSOT.-S. XIX

Lógicamente, no hubo respuesta. No podía haberla. Los cazadores resultados cazados por su propia palabrería y verborrea sin argumento válido alguno.

Su actividad apostólica y evangelizadora continuaba y se le presentaban más casos. No se trata aquí de ser exhaustivos y presentar todos los casos que los evangelios relatan , pero sí me perece conveniente presentar el caso que acaso sea más conocido. Me refiero a los dos endemoniados de Gerasa. Centrémonos en el relato de Mateo.

ENDEMONIADO DE GERASA.-WILLIAM HOLE.-S. XIX

‘Llegado a la otra orilla, a la región de los gírasenos, salieron a su encuentro de entre los sepulcros dos endemoniados. Eran tan agresivos que nadie se atrevía a pasar por aquel camino. Y se pusieron a gritar: -¿Qué tenemos nosotros que ver contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí a atormentarnos antes de tiempo?- A cierta distancia de allí, había una gran piara de cerdos hozando; y los demonios le rogaban: -Si nos echas, envíanos a la piara de cerdos-. Jesús les dijo: -Id. Ellos salieron y se metieron en los cerdos; de pronto, toda la piara se lanzó al lago por el precipicio y los cerdos murieron ahogados. Los porquerizos huyeron a la ciudad y lo contaron todo, incluso lo de los endemoniados. Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús, y cuando le vieron, le rogaron que se marchara de su territorio’. (Mt. 8, 28-34).

LA PIARA DE CERDOS DE GERASA SE TIRAN AL PRECIPICIO

Bueno. Esto es lo que nos relatan los Evangelios. En Mc. 5, 1-20 y en Lc. 8, 26-39, también se puede leer este pasaje. Me llama la atención en el relato de este último evangelista, que al preguntarle Jesús al demonio por su nombre, éste le respondiera: ‘Legión’. Y luego aclara el texto: ‘Porque habían entrado en él muchos demonios’. Sacando de las lecturas de los sinópticos, así como en el de San Juan, los mismos episodios, podemos ver la riqueza expositiva que contienen y eso nos hace conocerlos mejor.

CERDOS DE GERASA.- LÁMINA DEL S. X

Pienso que la actuación de Jesucristo en todos los casos de expulsión de demonios dejaba bien claro Quién era. Las gentes que le seguían y contemplaban cuanto hacía y su predicación lo tenía claro. Nosotros, aquí y ahora, en pleno siglo XXI, también lo tenemos claro. Al menos cuantos hemos abrazado su doctrina e intentamos seguirle procurando seguir sus caminos y cumplir su voluntad, si bien, también en pleno siglo XXI, se le continúa combatiendo y persiguiendo. No obstante, San Pablo nos expone la realidad: ‘Por eso Dios lo exaltó y le dio el nombre que está por encima de todo nombre, para que al nombre de Jesús doble la rodilla todo lo que hay en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre’. (Fil. 2, 9-11).

ADORACIÓN DEL NOMBRE DE CRISTO.-EL GRECO.-MANIERISMO

La primera pesca milagrosa.- 10-diciembre-1011

Posted by Caminante y peregrino

JOACHIM BEUCKELAER.-PINTURA FLAMENCA.-S. XVI

A más de dos mil años de estos sucesos biográficos de Jesús de Nazaret, aunque pretenda presentarlos desde el punto de vista del Arte, tiene su dificultad. Por una parte sabemos que los Evangelios no son una biografía propiamente dicha, sino la exposición de una doctrina que todavía se mantiene fresca y lozana a pesar de los siglos transcurridos, sin perder un ápice de su actualidad y, lo que es más importante, de su mensaje.

RAFAEL SANZIO.-PINACOTECA VATICANA.-1.517

Por otra parte, sin ser un tratado de Historia, la como la entendemos cuando nos referimos a los acontecimientos acaecidos en nuestros países respectivos, los Evangelios sí son históricos en tanto que nos presentan los hechos protagonizados por un verdadero hombre único en la Humanidad, porque además de serlo también era verdadero Dios. Humanidad y Divinidad unidas en una persona concreta: JESUCRISTO.

SEBASTIANO RICCI.-BARROCO

¿Cómo no va a resultar apasionante presentarlo desde la Belleza del Arte, si Él es el creador de la Belleza y ha dotado a determinadas personas a lo largo de la Historia de la Humanidad de unos dones, de unos talentos, que los han hecho capaces de manejar el color y la luz, las formas contenidas en bloques de piedra, las notas musicales y su armonía, el dominio en la colocación de piedras y materiales para sacar esas catedrales, palacios y otros edificios a través de los cuales se puede glorificar a Dios por medio de esas obras de determinadas personas?

ANTON LOSENKO.-NEOCLASICISMO

Ya sé que hay quien antes de yo ha presentado la figura del Salvador recopilando obras en las que la pintura y la escultura nos muestran aspectos vividos por Él localizados en los Evangelios.

GASPAR DE CRAYER.-BARROCO

Pues bien. A mí se me ocurrió hacer algo semejante cuando en el curso de blogs al que asistí en la Universidad nos pidieron la elección de un tema. Y ¡allá va! Con una osadía sin límites, con una pasión por el Arte que siempre he tenido, enriquecida con cinco cursos sobre esta materia también cursados en la Universidad y con una opción incondicional por esa Persona que he ido descubriendo a lo largo de mi vida, me puse manos a la obra, no sin pedir ayuda a lo Alto para que me ayudase en las dificultades que pudiera tener y en todo cuanto pudiese necesitar.

JEAN BAPTISTE JOUVENET.-BARROCO

A poco que se haya leído los Evangelios, se habrá notado la existencia de dos pasajes de la pesca milagrosa: uno al comienzo de la vida pública de Jesús, del cual nos vamos a ocupar en esta entrada y otro, después de resucitado, después de haber tratado en este blog su Pasión y Muerte. Dentro de lo posible, voy a intentar ceñirme en lo posible a la cronología de los hechos narrados.

MOSAICO.-ARTISTA DESCONOCIDO.-BASÍLICA DE SAN APOLINAR NUOVO, RAVENNA.-S. VI

Nos encontramos con un Jesús que consciente de que ha llegado el momento de comenzar la misión para la que había nacido, se marcha. María, su madre, queda en casa. Él, después de la preparación del desierto en el que fue tentado por Satanás, la asistencia a un acontecimiento social y familiar en Caná (ahí ya le acompañaban algunos discípulos) y una presentación ante sus convecinos en la sinagoga de Nazaret, marcha a continuar la labor comenzada por su primo Juan, a quien se presenta para ser bautizado por él, cosa que le dejó totalmente estupefacto y sin entender por qué debía bautizar a quien no tenía pecado ni necesitaba convertirse de nada.

Pero bueno. Lo hizo obedeciendo su ruego y con eso comenzó su vida pública.

WILLIAM HOLE.-S. XIX - XX

Mas he aquí que andando por esos caminos palestinos se detuvo a la orilla del lago de Genesaret para predicar a la muchedumbre que le seguía. Allí había unos pescadores lavando sus redes y pidió a uno de ellos llamado Pedro, que separase un poco su barca para hablarles a todos. Veamos lo que nos dice San Lucas.

ICONO

‘Estaba Jesús en cierta ocasión junto al lago de Genesaret y la gente se agolpaba para oír la palabra de Dios. Vio entonces dos barcas a la orilla del lago; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la separase un poco de tierra. Se sentó y estuvo enseñando a la gente desde la barca’. (Lc. 5, 1-3).

GIACOMO BASSANO.-MANIERISMO

Claro. Después de haber recibido el ‘favor’ del dueño de la barca desde la cual predicó, quiso ‘agradecer’ ese favor de alguna manera. (¿O más bien había elegido ya a esos pescadores para que lo siguieran y quería hacerles ver previamente, a través de los hechos que iban a presenciar, cuál sería su labor en adelante?) Continuamos con el texto evangélico:

PINTURA ROMÁNICA

‘Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Rema lago adentro y echad vuestras redes para pescar. Simón respondió: Maestro, hemos estado toda la noche faenando sin pescar nada, pero puesto que tú lo dices, echaré las redes.
Lo hicieron y capturaron una gran cantidad de peces. Como las redes se rompían hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que vinieran a ayudarlos. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al verlo, Simón Pedro cayó a los pies de Jesús diciendo: Apártate de mí, Señor, que soy un pecador. Pues tanto él como sus hombres estaban sobrecogidos de estupor ante la cantidad de peces que habían capturado; e igualmente Santiago u Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús dijo a Simón: No temas, desde ahora serás pescador de hombres. Y después de llevar las barcas a tierra, dejaron todo y le siguieron’. (Lc. 5, 4-11)

CAPITEL ROMÁNICO

A continuación, como vemos, les hizo la petición de seguirlo, a caminar con Él para siempre, naciendo así una gran amistad, una gran camaradería en la que también hubo algunos desengaños, como iremos viendo, pero que no empañaron lo más mínimo el afecto por su Maestro ni el de éste por sus discípulos y amigos, hasta el extremo de darlo a conocer a todos después de haber recibido el Espíritu en Pentecostés e incluso de entregar su vida por Él.

DUCCIO DI BUONINSEGNA.-GÓTICO

A través del Arte también ‘tocó’ a otras personas en el transcurso de los siglos; Ghirlandaio, Miguel Ángel Buonarotti, Diego Velásquez, Rafael Sanzio, Fra Angélico y un interminable etcétera, que con sus obras nos trasladaron aspectos de esa magna y más grande Historia jamás contada, sobre un hombre humilde llamado Jesús de Nazaret.

En la sinagoga de Nazaret.-23-noviembre-2011

Posted by Caminante y peregrino

VAN DEN EECKHOUT.-BARROCO

Aunque la vida de Jesús de Nazaret es riquísima en episodios y cabe suponer que también en anécdotas, no todos los que son comentados en los Evangelios, fuente histórica en la que me documento para las entradas de este blog, han sido recogidos por los pintores o escultores de todos los tiempos con la misma abundancia de otros. Incluso hay algunos que escasean.

Esto me ha ocurrido con uno de los pasajes del principio de su vida pública. Es en concreto el que podríamos designar como el de su ‘presentación en sociedad’, del que apenas he conseguido unos pocos cuadros con calidad suficiente para ponerlos, la mayoría de ellos de autores de los siglos XIX Y XX.


En concreto me estoy refiriendo al pasaje que nos presenta un Jesús joven y totalmente desconocido de la realidad de su persona, pues solamente era conocido como ‘el hijo de José’ o ‘el hijo del carpintero’.

GUSTAVO DORÉ.-S. XIX

Aún no había hecho muchos signos. Acaso el de la conversión del agua en vino en una bodas a las que asistió con su madre, María, en Caná de Galilea y la curación del hijo de un funcionario real, en Cafarnaúm (de este pasaje en concreto no he encontrado nada en internet ni en libros de arte).

JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

Pero ‘vino a los suyos…’ (Jn. 1, 11), en Nazaret, donde se había criado, en la sinagoga de aquel lugar, un sábado cualquiera, se levantó, como buen judío, para hacer la lectura. El Libro que le entregaron correspondía al profeta Isaías. Veamos qué dice el Evangelio de Lucas:

JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

‘Jesús, lleno de la fuerza del Espíritu, regresó a Galilea, y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas y todo el mundo hablaba bien de él. Llegó a Nazaret, donde se había criado. Según su costumbre, entró en la sinagoga un sábado y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, al desenrollarlo, encontró el pasaje donde está escrito:

GREG OLSEN.- S. XX

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y dar vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos y a proclamar un año de gracia del Señor”.

Después enrolló el libro, se lo dio al ayudante y se sentó. Todos los que estaban en la sinagoga tenían los ojos clavados en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido el pasaje de la Escritura que acabáis de escuchar’. (Lc. 4, 14-21).

SIMÓN DEWEY.-S. XX

Hasta aquí todo fue bien. Sus convecinos parece que no acababan de creer del todo lo que estaban viendo y oyendo. Ante ellos solamente estaba el que habían visto con mucha frecuencia por sus calles o en un modesto taller de carpintería. Sin embargo, ‘todos asentían y se admiraban de las palabras que acababa de pronunciar. Comentaban: ¿No es éste el hijo de José?’ (Lc. 4, 22).

JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

Pero la respuesta de Jesús ya no les pareció tan buena ni sensata, puesto que desató su ira. Es decir, que ‘… los suyos no le recibieron’.(Jn. 1, 11) San Lucas nos hace así la continuación del relato:

WILLIAM HOLE.-S. XIX

‘Y añadió: Seguramente me recordaréis el proverbio “Médico, cúrate a ti mismo. Lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm, hazlo también aquí, en tu pueblo”. Y añadió. La verdad es que ningún profeta es bien acogido en su tierra. Os aseguro que muchas viudas había en Israel en tiempos de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses y hubo gran hambre en todo el país; sin embargo a ninguna de ellas fue enviado Elías , sino a una viuda de Sarepta, en la región de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel cuando el profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, sino únicamente Naamán, el sirio”.

MAURYCY GOTTLIEB.-S. XIX

Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de indignación; se levantaron, lo echaron fuera de la ciudad y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que se asentaba su ciudad, con ánimo de despeñarlo. Pero él, abriéndose paso entre ellos, se marchó’. (Lc. 4, 23-30).

ALEXANDRE BIDA.-ROMANTICISMO

Sí, amigos. Jesús habló muy claro. Tal vez demasiado. Y sus convecinos no estaban preparados para oír estas cosas y mucho menos el mensaje que les quería transmitir. Aquello excedía los límites de lo que estaban acostumbrados a oír los sábado en la sinagoga.

A partir de entonces tendrían que ir acostumbrándose a las predicaciones y milagros que hacía por toda Galilea y fuera de ella y que a nadie dejaba indiferente. Unos se sentían atraídos por aquella nueva forma de oír hablar de Dios. Otros, la rechazaban de plano porque incluso se sentían amenazados por ella. Al final. Acabarían por desear su muerte. Pero ya llegaremos ahí. Antes hay que hablar de otras muchas cosas.

La mujer samaritana.- 26-octubre-2011

Posted by Caminante y peregrino

HENRYK SIEMIRADZKI.-1886

La vida pública de Jesús está atestada de múltiples acontecimientos, encuentros, llamadas, lecciones, enseñanzas, milagros y un largo etcétera de contenidos encaminados todos ellos a desarrollar una doctrina, un vida, totalmente nueva para su época, que a la vez llevó una gran contestación por parte de los fariseos, saduceos, escribas, doctores de la Ley y otros personajes aclimatados a la legislación mosaica y que en ocasiones los ponía en evidencia al quedar patente ante el pueblo la discordancia entre lo que explicaban y lo que vivían.
IL GUERCINO.-BARROCO

No obstante hay muchos más episodios en los que sus protagonistas no son este tipo de personas pero a las que Jesús les da mayor importancia de la que a primera vista parecen tener: las mujeres.


A través de ellas, como iremos viendo, a lo largo de distintas entradas, nos da como unas lecciones, manifiesta unas actitudes, transmite una sabiduría que llama la atención por su sencillez y profundidad a las que el pueblo judío no estaba acostumbrado. ¿Por qué?
BERNAT MARTORELL.-GÓTICO

La auténtica razón que movía a Jesús de Nazaret la desconozco, pero he intentado leer entre líneas los relatos evangélicos y tener en cuenta la realidad social de la mujer hebrea en tiempos de Jesús. En esa sociedad, como en otras culturas y pueblos contemporáneos a la época de Jesús, la mujer no tenía prácticamente ningún derecho: no podía ocupar cargo público o político alguno y sus opiniones, en general, no eran tenidas en cuenta. En el templo solamente podían entrar al atrio de los gentiles y en las sinagogas había un lugar enrejado que las separaba de los hombres. La enseñanza les estaba prohibida y solamente podían aprender las labores propias de la casa: coser, guisar, limpiar, etc.

DUCCIO DI BUONINSEGNA.-GÓTICO

Pero Él se las ingeniaba para hacerse el encontradizo con alguna de ellas como es el caso de la coprotagonista con Jesucristo en esta entrada: la mujer samaritana.


Es superconocido este pasaje y no solamente de ahora. Muchos pintores y escultores, especialmente los primeros, han usado las telas y coloridos de sus cuadros para transmitir a sus coetáneos y a generaciones posteriores (por ejemplo a nosotros) su visión de este tema.
JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

Los Evangelios nos lo transmiten a través de
Juan, 4, 1-42. Ustedes, aunque me imagino que lo conocen sobradamente, pueden releerlo cuando quieran y no lo voy a poner completo por su extensión, pero sí voy a incidir en unos puntos que más me han llamado la atención. Todas las citas que pongo están incluidas en el fragmento evangélico arriba indicado.
ICONO

Vamos a imaginarnos el momento y el lugar. Jesús se dirige a la región de Samaria. Fíjense en la aclaración que hace San Juan en su texto, aparentemente sin importancia o fuera de lugar, pero no es así. Sí que la tiene, porque aún realza más la intención del Maestro:
‘Y es que los judíos no se trataban con los samaritanos’. Claro, teniendo en cuenta esta indicación, ¿por qué tenía que dirigirse a aquella zona, donde teóricamente eran mal vistos?
GIOVANNI BATTISTA GAULLI.-BARROCO

Podrán haber muchas razones o no, pero personalmente pienso que hay una fundamental y acaso San Juan estaría indicando lo mismo: la universalidad de su mensaje. Es para todos sin excepción. Y acaso si dirigiera con toda idea al pozo de Jacob a descansar, porque ‘estaba cansado del camino’.


Había que reponer fuerzas y alguien se acercaría por allí, básicamente…alguna mujer a recoger agua para su casa. Y así ocurrió. ¿Casualidad? En lo que a mí se refiere no creo en las casualidades. Lo cierto es que esa mujer, probablemente vecina de la ciudad de Sicar, muy próxima al pozo, fue la protagonista de este diálogo junto con Jesús, el cual aprovecha la ocasión: ‘Dame agua’, le dice.
CARL BLOCH.-REALISMO DANÉS

San Juan pone en claro dos puntos: Era la hora sexta, espacio comprendido entre las doce mediodía y las tres de la tarde, de donde podemos deducir que si esa mujer fue a esa hora, es porque normalmente no encontraría a ningún vecino o vecina en el pozo. Pero lo encontró. ¡Vaya si lo encontró! El otro punto que hace notar es que ‘los discípulos se habían ido a la ciudad para comprar de comer’.

MOSAICO BIZANTINO

La primera reacción de la samaritana es de extrañeza. ‘¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?’ Jesús no le contesta directamente su pregunta, sino que al responderle la va conduciendo a su terreno para poder llegar a su objetivo: la evangelización de la zona a partir de esa mujer que, sin saberlo, es colaboradora con Jesucristo como iremos viendo.

WILLIAM HOLE.-S. XIX - XX

‘Si tú conocieses el don de Dios y quién es el que te dice “dame de beber”, tú le hubieras pedido a Él y te habría dado agua viva’. Lógicamente no ‘coge’ la respuesta…aún. ‘Señor. Tú no tienes con qué sacarla y el pozo es profundo. ¿Con qué sacarías esa agua viva?’


Bueno. Tal vez hubiera intuido algo, porque al dirigirse a Él le llama ‘Señor’, aunque no en el sentido real. Eso lo captará más adelante, pero ahora está inmersa en la materialidad del agua y así se lo manifiesta a Jesús: ‘¿Acaso eres tú más que nuestro padre Jacob que nos dio este pozo de donde bebió él, sus hijos y sus ganados?’
MICHAEL DUDASH.-S. XX

Ahí el Maestro ya empieza a entrar en el tema. ‘Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed, pero el que bebiere del agua que yo le daré, nunca en adelante volverá a tener sed, sino que el agua que yo le diere, se hará en él una fuente que salta hasta la vida eterna’.


¡Claro! Una proposición así valía la pena, porque ella entendió que con esa agua ya no tendría necesidad alguna de acarrear más agua, según se desprende de la respuesta que da: ‘Señor, dame de esa agua para que no tenga sed ni siga viniendo aquí a sacarla’.
FERNANDO GALLEGO.-GÓTICO

El Salvador ya se emplea a fondo. Y pone el dedo en la llaga. ‘Anda. Llama a tu marido y vuelve aquí’. La mujer responde con naturalidad, pero no se espera lo que le viene. ‘No tengo marido’. Ahora el Maestro ya la tiene en el justo punto donde quería. ‘Has dicho verdad diciendo que no tienes marido, porque ya son cinco los que has tenido y el que ahora tienes no es tu marido. En esto has dicho verdad’.

ANTONIO DE BELLIS.- BARROCO

No. No lo esperaba. Se queda ‘a cuadros’. Un extraño al que no ha visto nunca, judío por añadidura, ha puesto ante ella la vida que está viviendo, su realidad. Y, como mujer que es, da paso a ese magnífico don que las mujeres tienen: la intuición femenina. A través de ella se va dando cuenta que con quien habla no es un hombre corriente. Ahí hay Alguien muy superior a lo aparenta.

SIMÓN DEWEY.-CONTEMPORÁNEO

‘Señor. Veo que eres un profeta. Nuestros padres adoraron a Dios en este monte y vosotros decís que el sitio donde hay que adorar es en Jerusalén’. ¿Es una defensa lo que plantea porque no sabe qué decir ni qué hacer? Jesús le va facilitando la salida al ‘lío mental’ que tiene la mujer y ya se emplea a fondo.


‘Créeme, mujer; se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero llega la hora, y ésta es, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque estos son los adoradores que el Padre quiere. Dios es espíritu, y sus adoradores han de adorarle en espíritu y en verdad’.
PAOLO VERONESE.-MANIERISMO

Y, ¡por fin!, nuevamente con la actuación de la intuición femenina, da una contestación en la que hace patente su sospecha: ‘Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo. Cuando Él venga nos dirá todas las cosas’. Y Jesús, llegado ya el momento que esperaba después del diálogo mutuo, en la soledad del lugar, sin importar el sol, el calor ni el cansancio, contesta manifestando su realidad: ‘Yo soy. El que habla contigo’.

ANNIBALE CARRACCI.-BARROCO

En ese momento llegaron los discípulos con las viandas compradas en Sicar, pero no se extrañaron que anduviese dialogando con una mujer. Estaban acostumbrados a las actuaciones de su Maestro. Lo cierto es que la samaritana, dejando allí su cántaro, marchó para anunciar a sus amigos y vecinos en general el suceso que había vivido y que, a buen seguro, jamás olvidaría en su vida.

BALTASAR DE ECHAVE IBIA.-BARROCO

Según se desprende del relato, muchos samaritanos acudieron a oírlo y creyeron en Él. Le rogaron que se quedase con ellos y con ellos estuvo dos días, al final de los cuales ya le dijeron a la mujer que los avisó: ‘Ya no creemos por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos hemos oído y visto que éste es, verdaderamente, el salvador del mundo’.

GIOVANNINO DE' GRASSI.-GÓTICO

En fin. Ahí está. En ese final se da la nota de que un pueblo que no quería nada con los judíos supieron captar el mensaje y, según se desprende, ser también seguidores suyos y de su doctrina. Ya ven, como les decía al principio, que los pintores mayoritariamente nos presentan la escena desde la época que vivieron y desde su concepción del tema. Les dejo con un par de cuadros más.


SANO DI PIETRO.-RENACIMIENTO


SIGLO XVIII