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La resurrección de Lázaro (y III) .- 20- junio- 2014

Posted by Caminante y peregrino

RESURRECCIÓN DE LÁZARO.-EDUARD VON GEBHARDT.-S. XIX - XX
      Realmente hubiera podido darles una respuesta, pero...no olvidemos el tiempo donde nos encontramos. Me refiero al 'tiempo' en que se sitúa este signo que estamos comentando en la vida de Jesús. Está sucediendo el sábado anterior a su entrada triunfal en Jerusalén montado en un asno. Al día siguiente llorará sobre esa ciudad santa porque sabe lo que ocurrirá y se lamenta del poco o ningún caso que le han hecho sus principales autoridades religiosas.
     
 RESURRECCIÓN DE LÁZARO.-TINTORETTO.-RENACIMIENTO
       Entre lunes y martes santo sucede el episodio de la higuera maldita, que ya comentamos en este blog, así como su llanto por Jerusalén, lo cual nos indica que conoce perfectamente que se está acercando inexorablemente a su 'hora'. Y desea dejar muy claro quién es Él casi en unos momentos finales, con el fin de que si hay alguien que todavía tiene dudas, tenga constancia de su divinidad como Señor de la vida y de la muerte, así como de su humanidad, viéndolo llorar como cualquiera de nosotros haría cuando pierde a una persona a la que tiene en gran estima, así como a sus hermanas

      En este contexto, 'Jesús, de nuevo profundamente emocionado, se acercó aún más al sepulcro. Era una cueva, cuya entrada estaba tapada con una gran piedra. Jesús les ordenó: -Rodad la piedra hacia un lado'. Si observamos esta descripción, podemos deducir que hasta llegar al sepulcro se había tranquilizado un poco, pero allí prevalecieron sus sentimientos humanos hasta el extremo de emocionarse nuevamente dejando pasar nuevas lágrimas por su rostro.
     
Posiblemente pasaría un tiempo más o menos breve hasta que hizo la petición, pero sabiendo perfectamente lo debía hacer y el objetivo de hacerlo, le hizo sobreponerse y actuar. Ciertamente todos cuantos allí estaban no le quitaban la vista de encima y observaban el más mínimo movimiento o reacción que tenía, pero la orden que dio los descuadró a todos. Nadie, ni siquiera las hermanas de Lázaro, hubieran pensado que iban a oír semejantes palabras. Esto es lo que impulsó a Marta a dirigirse al Maestro: 'Marta, la hermana del difunto, le advirtió: -Señor, tiene que oler muy mal, porque ya haca cuatro días que murió. Jesús le respondió: -¿No te he dicho que si tienes fes fe podrás ver  la Gloria de Dios?'

      Pues sí, lo había dicho, pero la muchacha pudo haber pensado quizá que hacía referencia a ver esa Gloria en la resurrección final, lo cual era a muy largo plazo. Pero rodaron la piedra dejando a la vista el hueco que hacía de puerta de entrada a la tumba, a la vez que un fortísimo hedor llenaba el ambiente haciéndolo casi irrespirable. 'Cuando rodaron la piedra, Jesús, mirando al cielo, exclamó: -Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sé muy bien que me escuchas siempre; si hablo así es por los que están aquí, para que crean que me has enviado'.

      RESURRECCIÓN DE LÁZARO.-MAESTRO DE COETIVY.-SIGLO XV
Una vez más, antes de ejercer su señorío y poder sobre la muerte, oró a su Padre. Quiso hacerlo presente de alguna manera ante los oídos incrédulos que lo escuchaban. Pero lo más fuerte y definitivo sucedió a partir de este momento: 'Terminada la oración, exclamó Jesús con voz potente: -Lázaro, sal fuera'. Hubo unos momentos muy breves de silencio y expectación. ¿Qué estaba diciendo? ¿Que el difunto saliera de su tumba después de cuatro día enterrado y su cuerpo en descomposición como demostraba el pésimo olor que respiraban? Alguno llegó a pensar quizá que el dolor por la pérdida de su gran amigo lo había trastornado, pero la vaga silueta de una figura humana iba perfilándose cada vez con más claridad caminando con dificultad por las vendas que lo envolvían. 
DUCCIO DI BUONINSEGNA.-GÓTICO
      El estupor se reflejaba en las caras de todos los presentes. Las hermanas del difunto permanecían abrazadas sin acabar de creer lo que sus ojos contemplaban.  Dos de los testigos del hecho recordaron que el Maestro también había resucitado al hijo de una pobre viuda en Naím, delante de todos los que  acompañaban a la desconsolada madre, y que ahora contemplaban lo mismo, pero más grandioso. Vieron claramente que aquello solamente podía hacerlo Dios o su Hijo, a quien contemplaban ahora frente a Lázaro. Ya no dudaron. Él era el Mesías esperado y a partir de entonces lo aceptaron como tal creyendo firmemente en Él cayendo rostro a tierra...

      'El muerto salió del sepulcro. Tenía las manos y los pies vendados y la cara envuelta con un sudario. Jesús les dijo: -Quitadle las vendas para que pueda andar'. Algunos se iban acercando con un cierto temor a Lázaro, pero sus dos hermanas no pudieron. Estaban postradas a los pies del Maestro, llorando de felicidad y agradecimiento infinito ante quien había confirmado delante de todos quién era realmente. De sus labios, entre sollozos, solamente se podía entender una palabra: 'gracias'.
     
PEDRO PABLO RUBENS.-BARROCO
      Cuando los más amigos de Lázaro fueron quitándole las vendas y el sudario que lo cubría, vieron aparecer un rostro rejuvenecido, con total ausencia de los signos de la enfermedad que lo habían llevado a la muerte. El hermano de Marta y María los miraba a todos con una gran serenidad en su cara, con los ojos entornados por el contraste  de la oscuridad de la tumba y la luminosidad del sol reinante. Pero de pronto exclamó: 'Isaac, Leví, Rebeca, ¿qué hacéis aquí?' Los interpelados, sus amigos, se dieron cuenta que aquello no era una ficción. Lo habían visto morir y lo habían sepultado. Ellos corrieron la losa del sepulcro y diariamente lo visitaban y lloraban al amigo.Se abrazaron a él llorando sobre sus hombros. Lázaro también les correspondió.
     
GIROLAMO DA SERMONETTA.-SIGLO XVI
Las hermanas oyeron una voz muy suave y cálida que les decía: '¿No os dije que el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá? Id a recibir a vuestro hermano. Luego tendremos tiempo para hablar'. María y Marta parecieron despertar de un sueño. Se incorporaron y vieron cómo abrazaban sus amigos a Lázaro. Cuando éste las vio dirigirse a él, les tendió los brazos. Fue un abrazo mezcla de ternura, alegría,agradecimiento y un sinfín de emociones que se hicieron presentes en ese momento.
      Aquí podríamos decir que comienza la cuarta parte de la perícopa evangélica: lo que ocurrió después de la resurrección de Lázaro. Veamos. Jesús se retiró al interior de la casa seguido de sus discípulos. Algunos de los presentes marcharon a contar a los demás vecinos de la aldea lo que habían presenciado y eso fue motivo de que mucha gente se dirigiera a ver a Lázaro y a dar los parabienes a sus hermanas. 'Al ver lo que Jesús había hecho, muchos de los judíos que habían ido a visitar a Jesús creyeron en Él. (Jn. 11, 45). Todo era alegría, bullicio, emoción,...¿Todo?
RESURRECCIÓN DE LÁZARO.-REMBRANDT VAN RIJN.-BARROCO
      Pues no. Faltaba la otra cara de la moneda: 'Otros, en cambio, fueron a contar a los fariseos lo que había hecho. Entonces los jefes de los sacerdotes y los fariseos convocaron una reunión del sanedrín. Se decían: -¿Qué hacemos? Ese hombre está realizando muchos signos. Si dejamos que siga actuando así, toda la gente creerá en Él. Entonces las autoridades romanas tendrán que intervenir y destruirán nuestro templo y nuestra nación. Uno de ellos llamado Caifás, que era el sumo sacerdote aquel año, les dijo: -Estáis completamente equivocados. ¿No os dais cuenta de que es preferible que muera un solo hombre por el pueblo, a que toda la nación sea destruida?' (Jn. 11, 46-50).
      La sentencia está hecha. A partir de ese momento iban a buscar cualquier pretexto que provocara una condena a muerte. Aunque hubiese falsos testigos (que los hubo, como veremos más adelante). Supongo que ya se habrán dado cuenta de que no todo lo que he puesto está en el Evangelio de Juan ni en ningún otro. Digamos que es una deducción de lo que hubiera podido ocurrir cuando Lázaro salió de la tumba. De esa manera o de cualquier otra. Da lo mismo. Lo que es realmente importante es el hecho del poder de Jesús, como Dios verdadero, que nos traslada el apóstol Juan en su Evangelio. Todo cuanto se ha dicho en esta entrada, en cuanto a fragmentos evangélicos se refiere, está en el evangelio joánico, capítulo 11, versículos 38 a 54.
       Como casi siempre, les pongo algunos cuadros más sobre este milagro de Jesucristo.
      

      GÓTICO.-IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES.-ARBANIÉS DE HUESCA

MATTIA PRETI.-BARROCO

JOSÉ RIBERA.-BARROCO

Resurrección de Lázaro (II) .-02-junio-2014

Posted by Caminante y peregrino

RESURRECCIÓN DE LÁZARO.-PHILIPPE DE CHAMPAIGNE.-BARROCO
      Los dos días que ha dejado transcurrir desde que recibiera la noticia han pasado y Jesús ya está en camino. Silencioso y pensativo. ¿En oración mientras caminaba al encuentro de Marta y María? Tal vez. Sus discípulos cuchichean con voz muy baja, tanto, que apenas se sabe que son palabras lo que brota de sus labios. Más bien parecen murmullos de los campos que atraviesan. No se atreven a preguntar nada a su Maestro. Respetan su silencio, perola tristeza también ha hecho mella en ellos y los sentimientos hacen surgir sus preocupaciones, pues Lázaro también era su amigo.
     

      No es para menos. La muerte de una persona a la que se quiere deja muda el alma y dolorido el corazón. Montones de recuerdos acuden a sus mentes y se vuelven los protagonistas de su conversación por el camino. 
LÁZARO DE BETANIA.-PINTURA DE UNA CATACUMBA DE ROMA. 
      Jesús, siendo Dios, también es hombre y como tal participa, evidentemente, de esos sentimientos.
      A pesar de ser corto el camino (el Evangelio nos transmita que había unos quince estadios, equivalentes a un poco menos de tres kilómetros) se hacía larguísimo. Cuando ya están en los aledaños de Betania, Lázaro ya lleva cuatro días en el sepulcro. Nadie tenía ya esperanza alguna. Bueno, ¿nadie? Sí que hay alguien que sabe por qué ha ocurrido esta situación y sabe por qué ha tardado en llegar, como veremos.
     

      Alguna persona de aquella aldea que iba a presentar sus condolencias a las dos hermanas ve que Jesús y su comitiva se aproximan y se apresura a Marta y María la noticia. A Marta le falta tiempo para acudir a recibirles deseando hablar con su amigo y Maestro, mientras María se queda atendiendo las visitas que no cesar de acudir. Marta necesita oír sus palabras de consuelo , pero oyó otra cosa muy alejada de lo que se solía decir en estos casos. Y además todos presenciaron lo inaudito. ¿Cómo le contaría lo ocurrido?, pensaba Marta. Al final, lo que brota de su boca y especialmente de su corazón es algo muy parecido a un reproche: 'Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano'.
      Personalmente pienso que no fue así. ¿Cómo iba a reprochar algo al Maestro? La declaración que hará después  respondiendo a la pregunta que Jesús le hace así lo demuestra. Tal vez fuese la gran confianza de la familia en Jesús lo que la indujo a decir ese lamento motivado por el dolor de la pérdida de Lázaro, su hermano y compañero de juegos infantiles que la realidad que estaba viviendo reverdecía. Las palabras dichas después dejan al descubierto el grado de fe y esperanza que tenía en Jesús: '...pero sé que cuanto pidas a Dios, te lo concederá'.
     

En esta expresión no me parece que pudiera estar incluida la idea de que lo resucitara, pues la respuesta del Maestro y la contestación de Marta así lo dejan entrever: 'Jesús le dijo: -Tu hermano resucitará. Marta le dijo: -Sé que resucitará en la resurrección del último día'. 
RESURRECCIÓN DE LÁZARO.-HERMANOS LINDBURG.-GÓTICO INTERNACIONAL

      Es éste uno de los diálogos más hermosos que tiene Jesucristo en su vida pública. Para un mejor seguimiento del texto de hoy debemos acudir al Evangelio de San Juan, capítulo 11, versículos 17 al 37. Pues bien. El señorío que tiene Jesús sobre la vida y la muerte queda patente en lo que responde a Marta: 'Jesús le dijo: -Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá; y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Tú crees ésto?' La dejó descolocada. No esperaba esto ni nada semejante, pero lo que le respondió bien pudo ser bajo la inspiración del Espíritu Santo: 'Ella le dijo: -Sí, Señor; yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios que ha venido a este mundo'.
      Me pregunto: ¿Puede una persona en aquellos días y con aquellas circunstancias por las que atravesaba hacer semejante declaración si no era con la asistencia del Espíritu Divino? Así se lo dijo Jesús a Pedro cuando confesó que su Maestro era el Mesías: 'Bienaventurado tú, Simón, hijo de Juan, porque eso no te lo ha revelado ningún mortal, sino mi Padre que está en los cielos' (Mt. 16, 17).
     

Lo cierto es que Marta, con un estado emocional  fácil de comprender pero difícil de sobrellevar, marchó a comunicar a su hermana María que Jesús llegaba. Acercándose a su hermana le susurró: 'El Maestro está ahí y te llama'. 
GIOTTO DI BONDONE.-RENACIMIENTO

No lo pensó dos veces. Se levantó y marchó rápidamente a su encuentro. Él todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el mismo lugar donde habló con Marta. Cuando los visitantes ven la prisa con que María se levanta, también lo hacen ellos pensando que se dirigía a la tumba para llorar a su hermano.
      Pero no. Al llegar donde Jesús estaba la vieron echarse a sus pies y oyeron claramente las palabras que le dirigía: 'Señor, si hubieras estado aquí, no hubiera muerto mi hermano'. Curioso. Según San Juan, las palabras son idénticas a las pronunciadas por Marta cuando acudió a recibirlo. A partir de ese momento se precipitan los acontecimientos. María no soportó más la tensión y rompió a llorar.
     
     Jesús, viendo la tensión emocional de María y de los que la acompañaban quedó profundamente conmovido.  Su propia turbación le llevó a preguntar: '¿Dónde le habéis puesto? Le dijeron: -Señor, ven y mira'. Y sí.  Efectivamente, fue.  Pero también en Él hizo mella la aflicción en su interior y lloró. 
MICHELANGELO CARAVAGGIO.- BARROCO       También lloró. ¿Extraño? ¡Qué va! Jesús era hombre verdadero y como tal tenía sentimientos humanos. Con Lázaro había compartido muchos y gratos momentos de amistad. ¿Qué podía tener de extraño que también le llorase? Los mismos judíos que lo presenciaban todo estaban admirados de la gran amistad que los unía y ahora también estaban unidos por el dolor. Esa misma admiración, viendo las lágrimas de Jesús, les lleva a decir: '¡Como le amaba!' Realmente Jesús, de alguna manera, no debía estar pasándolo muy bien, aun sabiendo lo que iba a hacer.
      Es curiosa la referencia que hace Juan sobre los judíos, vecinos del fallecido, referida a Jesús, a quien también debían conocer teniendo en cuenta los comentarios que hacen: '¿No pudo éste, que abrió los ojos del ciego, hacer que no muriese?' Naturalmente. 
     
Estando allí y conociendo los signos que había hecho con los enfermos, es absolutamente lógico que pensaran de aquella manera. Pero para ellos también podrían ser dirigidas las mismas palabras que Jesús dirigió a la mujer samaritana: 'Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber...' (Jn. 4, 10), aunque no con el mismo texto porque la situación era diferente. 
EUGÈNE DELACROIX .-ROMANTICISMO.-Quizá les hubiese dicho: 'Por qué pensáis así? Si supierais quién es el que está llorando por su amigo y que para Él no hay nada imposible, como habéis visto que ha hecho con otras personas, tendríais más fe en Él'.
      Pero bueno. Me dejo de ficciones y finalizo esta segunda parte de la resurrección de Lázaro, si bien vuelvo a mostrarles la riqueza del Arte en este tema. Hasta pronto.

JUAN DE FLANDES.-RENACIMIENTO

LEON BONNAT.-REALISMO