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Jesús y el dinero (I).-23-06-2012

Posted by Caminante y peregrino

ÓBOLO DE LA VIUDA.-JOAO ZEFERINO DA COSTA.-S. XIX

No es ningún secreto para nadie el uso diario del dinero. Incluso una necesidad. Todo está girando hoy, como siempre, alrededor de las economías, desde la de una familia hasta la macroeconomía mundial.

No pocas guerras se han realizado por la posesión de unos territorios, generalmente ricos, y la codicia ha cegado a muchas personas.

Pero, ¿cuál es la opinión de Dios respecto a este tema? Obviamente no va a venir a ninguna casa, Banco u Organismo mundial para darnos su opinión, o qué debemos o no debemos hacer con el dinero o las riquezas como si fuese a tomar el té como un vecino o amigo cualquiera, pero sí que podemos conocer esa opinión si nos ponemos a ‘escuchar’ la voz de Jesucristo, verdadero hombre y verdadero Dios, sobre este tema.

TRIBUTO AL CÉSAR.-Peter Paul Rubens.-BARROCO
Los evangelistas, conviviendo con Él tres años día a día, siendo testigos directos y cualificados de sus actos y enseñanzas nos han transmitido lo que consideraron más significativo sobre la doctrina predicada en su vida pública, ya que al no estar escritos  los Evangelios como una biografía propiamente dicha del Maestro, no pusieron todos los detalles, ya que como dijo San Juan al final del suyo, ‘Muchas otras cosas hizo Jesús, que, si se escribiesen una por una, creo que este mundo no podría contener los libros’ (Jn. 21, 25).

BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA
Pienso que cualquiera que tuviese un mínimo interés, podría darse cuenta de que Jesús usó y empleó el dinero. Siendo José carpintero y Él aprendiz desde niño y artesano de adulto, cabe suponer, dentro de toda lógica, que cobrarían por los trabajos realizados para la manutención familiar. De donde se puede deducir que el dinero, en sí mismo, no es malo.

Posteriormente, en su vida pública, Judas Iscariote, uno de los doce, se encargaba de la administración del grupo, también según San Juan relata en el episodio de la unción en Betania: ‘¿Por qué este ungüento no se vendió en trescientos denarios y se dio a los pobres? Esto decía, no por amor a los pobres, sino porque era ladrón, y, llevando él la bolsa, hurtaba de lo que en ella echaban’. (Jn. 12, 1-8).

UNCIÓN EN BETANIA.-Rubens.-BARROCO
Aterrizando un poco más en el tema, podríamos empezar diciendo que a un nivel global el dinero y Dios son incompatibles. Y no porque el dinero sea malo en sí mismo como se ha dicho arriba, sino por el uso que de él se suele hacer. Hay personas que con tal de poseerlo no vacilan en estafar a otras, en robar y otras lindezas por el estilo. ‘Ningún criado puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se allegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas’. (Lc. 16, 1-13). Está oponiendo frontalmente estos dos señoríos, ¿no? Pero no se detiene ahí: ‘Cualquiera de vosotros que no renuncia a todos sus bienes no puede ser mi discípulo’. (Lc. 14, 33).

JOVEN RICO.-Harold Copping.-S.XIX-XX
Existe un pasaje muy conocido en el que todavía habla Jesús con más claridad. Veamos: ‘En cierta ocasión se acercó uno y le preguntó: Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para alcanzar la vida eterna? Jesús respondió: ¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno sólo es bueno. Si quieres entrar en la vida eterna, guarda los mandamientos….El joven le dijo: Todo eso ya lo he cumplido. ¿Qué me falta aún? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, ve a vender todo lo que tienes y dáselo a los pobres; así tendrás un tesoro en los cielos. Luego ven y sígueme. Al oír esto, el joven se fue muy triste porque tenía muchos bienes’. (Mt. 19, 16-22). Como se puede ver, va por el mismo camino que antes, aquí referido a su encuentro con el joven rico.

JOVEN RICO.-Heinrich Hoffmann.-S. XIX - XX
Conscientemente he terminado ahí esa narración porque lo que viene a continuación es lo que puede impresionar a muchos de nosotros y dejarnos con algo de inquietud: ‘Jesús dijo a sus discípulos: Os lo aseguro. Es difícil que un rico entre en el reino de los cielos. Os lo repito: le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios. Al oír esto los discípulos se quedaron impresionados  y dijeron: Entonces, ¿quién podrá salvarse? Jesús los miró y les dijo: Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible’. (Mt. 19,  23-26).

JOVEN RICO.-Alexandre Bida.-ROMANTICISMO

En definitiva lo que Jesús está planteando es que el dinero, incluso las riquezas, debemos saber administrarlas. Son un don que Él nos da para que le sirvamos haciendo el bien que podamos teniendo esos medios que nos facilitan la labor y, desde luego, poniéndonos en sus manos y pidiéndole que nos dé el discernimiento suficiente para saber la mejor forma de ayudar a los demás con efectividad y discreción, evitando la humillación ajena  entre otras cosas.

DAD AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR.-Mattia Preti.-BARROCO
 Algo así ocurrió con Zaqueo. Era recaudador de impuestos en Jericó ‘y rico’ (Lc. 19, 2).  Pero algo tendría de recuperable desde el momento que su dinero, no siempre adquirido de forma lícita, no fuera impedimento para que Jesús lo llamara para ir a su casa a comer. ‘Zaqueo. Baja pronto porque hoy me hospedaré en tu casa’. (Lc.19, 5). En ella habría un diálogo que Jesús condujo al sitio que quería para hacerlo pensar, razonar,… los interrogantes, sutilmente planteados, fueron surgiendo y la reacción del anfitrión no se hizo esperar: ‘Señor. Doy la mitad de mis bienes a los pobres, y si a alguien he defraudado en algo, le devuelvo el cuádruplo’.

ZAQUEO.-SU CONVERSIÓN.-BERNARDO STROZZI.-BARROCO
 Después, poca cosa. O realmente, mucha, porque para Zaqueo todo empezó desde ese momento. Fue honrado consigo mismo y no le importó desprenderse de su riqueza según se desprende de su respuesta a Jesús. Es un caso claro de que el dinero puede ser útil y no esclavizar a quien lo pueda tener. Basta con que tenga la misma honradez con Dios como la tuvo este personaje, pues la respuesta del Maestro no deja lugar a duda alguna: ‘Díjole Jesús: Hoy ha venido la salud a tu casa, por cuanto éste es también hijo de Abraham; pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido’. (Lc. 19, 8-10).

ZAQUEO.-HOY HA VENIDO LA SALVACIÓN A ESTA CASA.-ALEXANDRE BIDA.-ROMANTICISMO
Valoró mucho esta reacción, pero tenemos también su pensamiento respecto al valor del desprendimiento. ‘Jesús estaba sentado frente al lugar de las ofrendas y observaba cómo la gente iba echando dinero en el cofre. Muchos ricos depositaban en cantidad. Pero llegó una viuda pobre, que echó dos monedas de muy poco valor. Jesús llamó entonces a sus discípulos y les dijo:

ÓBOLO DE LA VIUDA.-James Christensen.-S. XX
Os aseguro que esa viuda pobre ha echado en el cofre más que todos los demás. Pues todos han echado de lo que les sobraba; ella, en cambio, ha echado de lo que necesitaba, todo lo que tenía para vivir’. (Mc. 12, 41-44). No solamente no se le escapa ningún detalle, sino que valora el desprendimiento y las actitudes de las personas, en este caso con el dinero de esta mujer, teniendo en cuenta la situación de las viudas en el Israel del tiempo de Jesús.

De momento dejo el tema aquí. En la próxima entrada lo concluiremos.

Los niños, una bendición para Jesucristo .-06-junio-2012

Posted by Caminante y peregrino

CARL BLOCH.-REALISMO DANÉS

Viejos y añorados recuerdos, sí. No lo puedo evitar. Han sido cuarenta y dos años de estrecho contacto con ellos en el aula y también en la Parroquia. Muchos diálogos, mucho intercambio de opiniones en las clases de Literatura y de Religión, mucho aprendido de ellos… Esos han sido los primeros sentimientos que he tenido al abordar el tema de los niños y Jesús.

DEL PARSON.-S. XX
Debieron ser algo muy grande para Él. Tanto, que nos los puso como el modelo a seguir: ‘En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús y le dijeron: ¿Quién es el más importante en el reino de los cielos? Él llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: Os aseguro que si no cambiáis y os hacéis como los niños no entraréis en el reino de los cielos. El que se haga pequeño como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como este en mi nombre, a mí me acoge’. (Mt. 18, 1- 5).

Carl Bloch.-REALISMO DANÉS
Y remata esta intervención ante los Apóstoles diciéndoles: ‘Al que sea ocasión de pecado para uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le ataran una piedra de molino al cuello y lo arrojaran al fondo del mar’. (Mt. 18, 6).

James Tissot.-S. XIX - XX
Más claro, imposible. Los niños son algo muy serio para Jesús y no se les debe trivializar. Al contrario. Hay que tomarlos muy en serio y los padres, sus  primeros educadores, deben volcarse en su formación y educación cristiana, social, moral religiosa y del tipo que sea para que tengan una formación integral, además de velar para que nadie tergiverse la educación que les darán en su vida.

Carl Vogel von Vogelstein, 1805
El ejemplo, en esta sociedad tan liviana, tan falta de escrúpulos y valores en la educación infantil, continúa siendo válido y su vigencia permanece. Ellos son una llamada a la vida (en contraposición a las tendencias al aborto que existen), y a la Vida (en este caso, ya lo ven, con mayúscula: ser como ellos es la supremacía para alcanzar el Reino de Dios).

Benjamin Robert Haydon .-S. XIX
Jesucristo no lo dudó un solo instante ante la pregunta que sus discípulos le hicieron, acaso ¡quién sabe! (al menos, yo no lo sé), con el propósito de hacer méritos para ser importantes en el Reino de Dios.

HIPPOLYTE FLANDRIN.-ACADEMICISMO
Pero acaso también, desde un prisma exclusivamente humano, que es lo que estaban acostumbrados a ver. Pentecostés se encargaría de abrirles los ojos paulatinamente e ir conociendo la realidad de ese Reino.

Corbert Gauthier.-S. XX
San Marcos nos plantea la misma cuestión desde otro ángulo distinto: ‘Llevaron unos niños a Jesús para que los tocara, pero los discípulos los regañaban. Jesús, al verlo, se indignó y les dijo: Dejad que los niños vengan a mí; no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el reino de Dios. Os aseguro que el que no reciba el reino de Dios como niño, no entrará en él. Y tomándolos en brazos, los bendecía, imponiéndoles las manos’. (Mc. 10, 13-16). San Lucas, en su Evangelio, (Lc. 18, 15-17), también lo refiere de forma básicamente análoga a Marcos.

Bernhard Plockhorst.-SIGLO XX
Aparentemente es un episodio aislado, una anécdota pensarán algunos, este pasaje de Jesús con los niños, pero realmente no es así, porque Él no desaprovechaba ocasión alguna para hablar del Reino de Dios. Para eso había nacido y su Precursor se encargaba de prepararle el camino: ‘En aquellos días apareció Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea. Decía: Arrepentíos, porque está llegando el reino de los cielos’. (Mt. 3, 1-2).

DEL PARSON.-Siglo XX
Y más adelante es el mismo Jesús quien se encarga de hacerlo saber a las gentes: ‘Después que Juan fue arrestado, marchó Jesús a Galilea, proclamando la buena noticia de Dios. Decía: Se ha cumplido el plazo y está llegando el reino de Dios. Convertíos y creed en el evangelio’. (Mc. 1, 14).

William Hole.-S. XIX - XX
Ya podemos observar que si Él tenía que cumplir esa misión, ante la pregunta y actitud de sus apóstoles sobre el mayor en el reino de los cielos, no podía haber mejor ejemplo que la inocencia de los niños.

HAROLD COPPING.-S. XIX - XX
Así también lo han ido interpretando los pintores a través de sus pinceles en distintas épocas. Con ellos los dejo.

Hermann Clementz.-S. XIX - XX

GREG OLSEN.-S. XX