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Cumpleaños de Jesucristo.-29-diciembre-2013

Posted by Caminante y peregrino

NACIMIENTO DE CRISTO.-TILMAN RIEMENSCHNEIDER.-GÓTICO TARDÍO-RENACIMIENTO
      Una vez solucionada la imprevista e inoportuna avería de internet en mi ordenador, que ha tardado unos diez días en solucionarse, no podía ni debía dejar pasar esta ocasión de felicitar a todos ustedes por el nacimiento de Jesús de Nazaret. Cuando la Santísima Trinidad creyó que había llegado la plenitud de los tiempos actuó a través de una Virgen llamada María, desposada con un santo varón llamado José, que hizo la función de padre de la Segunda Persona de la Trinidad, encarnada en la naturaleza humana.
      Belén, ¿insignificante? aldea en Judá, fue testigo del Hecho más trascendental de la Historia de la Humanidad. 'Mas tú, Belén Efratá, aunque eres la menor entre las familias de Judá,  de ti sacaré al que ha de ser Soberano de Israel, y cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño. Por eso el Señor abandonará a los suyos hasta el tiempo en que dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces los que aún queden volverán a reunirse con sus hermanos israelitas. Él se alzará y pastoreará con la fuerza de Yavéh, con la majestad del nombre de Yavéh su Dios. Ellos vivirán seguros, porque su poder se extenderá hasta los confines de la tierra'. (Miq. 5, 1-3).
     
      El profeta Miqueas lo dijo muy claro, al menos para nosotros, cristianos del siglo XXI, que vemos las cosas desde el prisma de los siglos transcurridos. Para los israelitas de su tiempo quedó como una profecía que había de cumplirse en un futuro que desconocían, pero que les mantenía en espera de la llegada del 'Deseado de Israel'.
PROFETA MIQUEAS
      Pues bien. Un año más estamos viviendo la alegría de este acontecimiento que una manera u otra se refleja en nuestra vida. 'Mientras estaban en Belén le llegó a María el tiempo del parto, y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre porque no había sitio para ellos en la posada'. (Lc. 2, 6-7).
       'Ahora, por tanto, nuestra paz no es prometida, sino enviada; no es diferida, sino concedida; no es profetizada, sino realizada; El Padre ha enviado a la tierra algo así como un saco de misericordia; un saco, diría, que se romperá con la pasión, para que se derrame el precio de nuestro rescate que contiene; un saco que, si si bien es pequeño, está ya totalmente lleno. En efecto, un niño se nos ha dado, pero en este niño habita toda la plenitud de la divinidad'. (SAN BERNARDO.Sermón 1 de la Epifanía).
      Me parece que la mejor felicitación que podemos hacerle a Jesucristo en su cumpleaños humano, podría ser la configuración de nuestro 'YO' con la voluntad de Dios, de manera que se cumpla en cada uno de nosotros los planes divinos y procurando que el sacrificio de aquel Niño que luego creció, no sea estéril.
     Tal vez de ese modo  estaremos preparando eficazmente la segunda venida del Salvador: la Parusía. Esta será la definitiva.
      Muchas felicidades a todos.
SEGUNDA VENIDA DE CRISTO AL MUNDO

Jesús también oraba. Y mucho. (y III).-15-diciembre-2013

Posted by Caminante y peregrino

RESURRECCIÓN DE LÁZARO.-SEBASTIEN BOURDON.-BARROCO
      Ya hemos visto en las dos entradas anteriores cómo la oración ocupa un lugar fundamental en la vida de Jesucristo. Incluso se puede observar cómo disfrutaba con ella al hablar con su Padre. Pero ahora, permítanme que me traslade a nuestra propia situación personal. ¿Alguna vez se han visto en la situación de que al orar, no solamente han podido encontrar una posible aridez, acaso motivada por por algún problema realmente angustioso para nosotros, que nos envuelve y quizá nos haya podido obsesionar, bloqueando la relación con nuestro Padre? Les aseguro que personalmente la he vivido varias veces y no se lo doy a pasar a nadie. Me he atrevido a ponerles este interrogante no para que me respondan, por supuesto, sino porque me ha parecido conveniente para que entendamos algo mejor esta situación de Jesús en momentos concretos de su oración al Padre.
      En esta entrada seguiremos viendo nuevos aspectos de la oración que hacía nuestro Redentor, incluyendo momentos amargos, feroces, desesperados,...en algunos casos. La naturalidad que tiene para comunicarse con su Padre también la manifiesta al enseñar el rezo del Padrenuestro con sencillez y espontaneidad, como vimos en la entrada anterior.
     
Eran muchos los momentos que buscaba para orar. Ni la actividad de su vida, ni las prisas, ni nada le impiden que busque un tiempo para comunicarse con su Padre. Su entrega al servicio de los demás es notoria, pero Él también cuenta y necesita sus momentos, su intimidad, para llenarse de la fuerza del Espíritu Santo y lanzarse a continuación a tope al cumplimiento de su misión, sin reservas y sin buscar el aplauso ajeno.
TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS EN EL MONTE TABOR.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
Al contrario: 'Cada vez se extendía más su fama y concurrían numerosas muchedumbres para oírle y ser curados de sus enfermedades, pero Él se retiraba a lugares solitarios y se daba a la oración'. (Lc. 5, 15-16). Y en otra ocasión permitía que le acompañaran algunos de sus amigos, como en el caso ocurrido en el monte Tabor: 'Aconteció como unos ocho días después de estos discursos que, tomando a Pedro, a Juan y a Santiago, subió a un monte a orar. Mientras oraba el aspecto de su rostro se transformó, su vestido se volvió blanco y resplandeciente...' (Lc. 9, 28-29).
      Tan importante era la comunicación con su Padre en la oración, que en una ocasión, cuando los
discípulos le indicaron que comiera, les dio una respuesta preciosa. Veamos este momento que no tiene ningún desperdicio: 'Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: -Rabí, come. Él les dijo: -Yo tengo una comida que vosotros no conocéis.      
 JESÚS EN ORACIÓN.-DEL PARSON.-S. XX.
Los discípulos se decían unos a otros: -¿Acaso alguien le ha traído de comer? Jesús les dijo: -Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y acabar su obra'. (Jn. 4, 31-34).
       Siempre buscaba la voluntad del Padre, eje y motor de su existencia y de su labor, para hacerla realidad fielmente, sin concesiones a nadie ni a nada y aceptando su voluntad con una confianza absoluta, hasta en los momentos más crudos, amargos y difíciles de su existencia, como veremos más adelante. Oración y vida caminaban en Él conjuntamente. Su vida era una oración permanente y su oración era la vida que necesitaba para llevar a término la misión encomendada por su Padre. ¿Cómo nos podría extrañar que, como hemos visto más arriba, antes de la realización de cualquier hecho importante, levantase sus ojos al cielo y orase, aunque fuera de forma breve?
      E incluso hemos de decir que su oración era en ocasiones de intercesión. Se preocupaba de los que estaban a su alrededor. En concreto reza por su amigo Pedro según consta en los Evangelios: 'Simón, Simón. mira que Satanás os ha reclamado para zarandearos como el trigo; pero yo he rogado por ti para que no desfallezca tu fe, y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos'. (Lc. 22, 31-32).
     
No sería descabellado pensar que pudiese pedir al Padre por alguien más. En concreto, el Evangelio joánico nos muestra una clara petición por sus discípulos. 
QUO VADIS, DOMINE?.-ANNIBALE CARRACCI.-BARROCO
Es lo que conocemos como la oración sacerdotal de Jesús. Personalmente creo que es uno de los pasajes más hermosos que ha escrito San Juan. Debió quedar profundamente impresionado por aquel momento, pues era despedida y quería dejarlos encomendados a quien lo había enviado. Jesús ve cercano ya, inminente, el momento de su partida y el camino que debe atravesar. Tres años con ellos crean un cariño, un afecto, que le impulsa a pedir al Padre por ellos. Aun a riesgo de que sea algo largo (y no me gusta poner fragmento evangélicos largos) voy a hacer una excepción en este caso. Discúlpenme, pero creo que vale la pena. Veamos:
'He manifestado tu nombre a los hombres que de este mundo me has dado. Tuyos eran, y tú me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora saben que todo cuanto me diste viene de ti; porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las recibieron y conocieron verdaderamente que yo salí de ti, y creyeron que tú me has enviado.
      Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo sino por los que tu me diste, porque son tuyos, y todo lo mío es tuyo y lo tuyo mío, y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo; pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti.
CRISTO ANTE EL MAR DE GALILEA.-VASILY POLENOV.-REALISMO
      Padre santo, guarda en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo conservaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora yo voy a ti, y digo esto en el mundo para que ellos mismos tengan mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.  
      No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal.. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad, pues tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Y por ellos me santifico yo, para que también sean santificados en la verdad. (Jn. 17, 6-19).
     
Amigos. ¿Qué podemos decir? Muchas cosas. Tantas, que se podría hacer un pequeño libro de meditación para ir analizando su preocupación por quienes lo han acompañado en esos tres años intensísimos de vida pública, desarrollando la enseñanza de lo que encierra el mensaje del Padre para todos, y que Él debía exponer, enseñar a cumplir y garantizar la continuidad de todo a través de los siglos venideros. Quizá dedique a esta oración de Jesús una entrada, más adelante.
JESÚS INSTITUYE LA EUCARISTÍA.-CORBERT GAUTHIER.-CONTEMPORÁNEO
      Y no se limita a sus camaradas de ese momento, sino que también dedica una petición para cuantos le conozcan  en el transcurso de la Historia de la Humanidad y de la Iglesia: 'Pero no ruego sólo por éstos, sino por cuantos crean en mí por su palabra, para que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, para que también ellos estén en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado'. (Jn. 17, 20-21). Leyendo estas palabras y penetrando en el corazón de las mismas, en el mensaje que transmiten, en su significado profundo, es difícil permanecer insensibles y no darse por aludidos, porque esa oración va directa al corazón de cada uno de los cristianos del siglo XXI.
AGONÍA EN GETSEMANÍ.-DANNY HAHLBOHM.-S. XX - XXI
      La oración se interrumpe aquí, pero sólo momentáneamente. Terminada la cena, instituidos la Eucaristía y el Sacerdocio Ministerial, marchan, como otras tantas veces, a Getsemaní, sin que los discípulos pudieran sospechar cuanto iba a desarrollarse a partir de ahora. En ese lugar, los olivos serán mudos testigos de la oración más dolorosa y cruel de cuantas ha hecho. Es a la que me refería al principio de esta entrada. 
      Era llegado el momento. Separa del grupo a Pedro, Santiago y Juan y se alejan un poco más adelante. Necesita ayuda y la pide a los que han sido más cercanos a Él. 'Llegado al sitio, les dijo: -Triste está mi alma hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo. Y adelantándose un poco se postró sobre su rostro, orando y diciendo: -Padre. Si es posible aparta de mí este cáliz, pero no haga mi voluntad, sino la tuya'. (Mt. 26, 37-39).
      Es muy sencillo leer estas tres líneas por su brevedad, pero no lo es tanto en lo que al contenido se refiere. Después de dejar a los tres apóstoles y arrodillarse, debió entrar en la meditación de lo que de lo que suponía lo que iba a suceder al poco tiempo. Como Hombre es posible que temblara y el lógico temor de los momentos que se avecinaban le hizo suplicar al "Abbá" que le evitase ese trago tan amargo. Pero también el Hombre supo rehacerse y ver la realidad. Se acerca a sus amigos y los encuentra dormidos. Supo que estaba sólo ante el Padre, ante la Historia, ante la Redención,...
AGONÍA EN GETSEMANÍ.-ANDREA MANTEGNA.-RENACIMIENTO. c. 1470
      Necesitaba la oración que tantas veces había puesto en práctica, pero jamás con la intensidad de este momento trascendental, cruel y difícil. Muchas veces he oído preguntar a varios cristianos dónde estaba el Padre en esos momentos tan difíciles. Incluso hablaban del 'silencio de Dios'. Pero no. El Padre también estaba allí. Tal vez no hablara, pero actuó: 'Se le apareció un ángel del cielo que le confortaba'. (Lc. 22, 43). Es que ése no era el momento del Padre. Era el momento del Hijo, sólo que 'lleno de angustia oraba con más intensidad; y sudó como gruesas gotas de sangre, que corrían hasta la tierra'. (Lc. 22, 44). Sí. Su protagonismo era absoluto. Toda la Humanidad, desde la creación del hombre hasta la que vivirá el tiempo de la consumación de los siglos, estaba allí presente, con los nombres y apellidos de cada uno, en su oración, en su corazón y en los terribles momentos que seguirían después.
      Pero aunque parezca increíble, su oración no termina ahí. No constan en los relatos evangélicos si oró el tiempo que duró desde su prendimiento hasta que llegó al monte Calvario, pero sí que cita otra increíble oración de intercesión para cualquier persona, pero no para Jesús: pidió por quienes lo habían crucificado y por quienes lo estaban insultando, riéndose y haciendo mofa de su dolor y sufrimiento: 'Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen'. (Lc. 23, 34).
     
Eran momentos amargos y el final estaba próximo. Después de lo que había sufrido desde su prendimiento, el tormento de estar colgado del madero, con dolores intensísimos en cada movimiento que hacía buscando la respiración, le condujo a la oración más desgarrada de su existencia humana. El salmo 22, 1 surgió de lo más hondo de su ser hacia las tres de la tarde, aproximadamente (la Hora de la Misericordia):  'Elí, Elí, ¿lemá sabaktaní? Que quiere decir: -Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?' (Mt.27, 46). 
SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIACIÓN.-EL CACHORRO, DE SEVILLA.-FRANCISCO RUIZ GIJÓ.-S. XVII - XVIII
Pues no. ¡Claro que no! El Padre no le había abandonado. ¿Cómo iba a hacerlo? Pero era el momento de las tinieblas. Su grito seguro que llegó hasta el Padre, pero su Hijo estaba cumpliendo con lo anunciado por los profetas siglos atrás. Era la culminación de los tiempos. Era la Redención infinita que se estaba abriendo paso hacia la salvación de la Humanidad. Era la antesala del triunfo del Bien y de la Gracia sobre el mal y el pecado que se iba a producir tres días después en su Resurrección.
      Cuando ya no pudo más, su oración se hizo entrega y abandono sobre el regazo del Padre: 'Entonces Jesús lanzó un grito y dijo: -Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu. Y dicho ésto, expiró'. (Lc, 23, 46). Fue su último diálogo con el Padre. Su vida humana finalizó con la oración en sus labios. La entrega y dedicación que había tenido en su existencia, especialmente los últimos tres años de su vida, culminaban, precisamente, con una oración. 
CRUCIFIXIÓN DE CRISTO.-PEDRO PABLO RUBENS.-BARROCO
      No tengo estudios superiores de Sagradas Escrituras, de Cristología ni nada semejante, pero desde mi Fe he intentado presentar lo que fue y supuso la oración para Jesús de Nazaret durante toda su vida, pero Él ha sido y continua siendo quien más u mejor me ha enseñado a orar a mí y a toda mi familia. Laudetur Iesus Christus.

Jesús también oraba. Y mucho (II).- 01-diciembre-2013

Posted by Caminante y peregrino

ÚLTIMA CENA.-BENJAMIN WEST.-S. XVIII - XIX
      En la entrada anterior comenzábamos a ver aspectos de la oración de Jesús de Nazaret. Pero no se queda ahí. Ahora ya ha enseñado a los discípulos y a todos lo que no deben hacer cuando oren. Es lo que podríamos llamar el aspecto negativo de la actitud de la persona cuando reza. Ahora entra a fondo. 'Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu habitación y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará'. Sigue una segunda parte en su enseñanza: 'Al orar, no seáis habladores, como los gentiles, que creen que Dios los va a escuchar por hablar mucho. No seáis, pues como ellos, porque vuestro Padre ya conoce lo que necesitáis antes de que vosotros se lo pidáis. Vosotros orad así:' (Mt. 6, 5-13)
     
Y les enseñó la oración más hermosa y completa que jamás haya compuesto nadie. Es un compendio total de compromiso, de consejos, de inteligencia, de sabiduría,...
ORACIÓN EN TU CUARTO.- ALEXANDER BIDA.-ROMANTICISMO
No hay suficientes palabras para describir el Padrenuestro. Es una oración divina, dicho con toda la propiedad de lo que significa ese calificativo, que rompe todos los esquemas a los que estaban acostumbrados  los judíos. La compone y la enseña el mismo Dios. Desde entonces, ¿cuántos millones de veces la habremos rezado los cristianos desde que Cristo nos la enseñó? ¿Cuántas devociones existen en la espiritualidad cristiana que no finalicen o lleven intercalado el rezo del Padrenuestro? Existen libros enteros, incluso estudios serios y profundos de esta oración, pero no hay que buscar el cerebro para rezarla, sino el corazón.
         Padre nuestro, que estás en los cielos...
      Van dirigidas alabanzas al Padre desde el mismo comienzo, pero también aparecen las peticiones en nuestro beneficio, finalizando con la petición de que nos libre del mal, de ese mal que siempre está a nuestro acecho. Su enseñanza la concluye con una observación o consejo sobre lo que ha dicho casi al final: 'Porque si vosotros perdonáis a los demás sus culpas, también os perdonará a vosotros vuestro Padre celestial. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas'. (Mt. 6, 14-15). Si nos damos cuenta del contexto de la perícopa, me da la impresión que está haciendo una invitación a todos, los de entonces y los de ahora, a poner en el centro de nuestra vida de relación con Dios la oración. ¿No les dice nada el significado de estos dos personajes de la fotografía , harto conocidos,en lo que se refiere al final del Padrenuestro sobre el perdón? ¡Menuda lección la de Juan Pablo II!
                              

      Es la forma más sencilla de comunicación con el Absoluto y sin grandes grandilocuencias ni palabrerías huecas carentes de sentido, como Él mismo dice. No nos damos cuenta pero hay ocasiones en que casi estamos acosando a Dios haciéndole una petición tras otra y no nos paramos a escucharlo a Él. Nuestra oración se puede convertir en un hermoso monólogo sin un significado concreto. Recordemos la alabanza que hace del pobre fariseo que no se atrevía a levantar la mirada del suelo porque se sabía pecador, en contraposición a la actitud del fariseo que se encontraba cercano a él.
     
No olvido, ni creo que olvidaré, la expresión de un sacerdote cuando tocó este tema en una de las charlas que dio. Comenzaba recordando lo que Dios manifiesta a través del profeta Isaías: 'Mis planes no son como vuestros planes ni vuestros caminos como los míos, oráculo del Señor'. (Is. 55, 8). Y a continuación nos soltó de súbito: '¿Alguno de ustedes se ha planteado si su oración lleva el acompañamiento del cumplimiento de la voluntad de Dios? Porque tenemos el deber de configurar nuestra vida de acuerdo con los planes y los caminos que Dios nos marca a cada uno de nosotros'. Nos recomendó leer,más bien, meditar, el pasaje de Mateo, capítulo 7, versículos 21 a 23.
      Muchos de los que allí estábamos, yo entre ellos, salimos con una honda preocupación en nuestro interior, pero eso nos espoleó a que hiciéramos una revisión de nuestras actitudes cristianas en la vida, en la oración, en la familia, en la profesión,...Verdaderamente no cayó en saco roto, pero es que si nos paramos a pensar un poquito, veremos que toda la vida de Jesús de Nazaret entre nosotros, no tuvo más objetivo que cumplir la voluntad del Padre. Esa es la razón por la que vivía constantemente el trato con Él de manera libre y espontánea como Hijo.
     
Y lo expresa de forma consciente  con alabanzas como en el caso que narra Lucas en esta acción de gracias: 'El Espíritu Santo llenó de alegría a Jesús, que dijo: -Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y se las has dado a conocer a los sencillos. Sí, Padre,así te ha parecido bien'. (Lc. 10 21 y Mt. 11, 25-26). ¿Puede pedirse más sencillez en este diálogo, que es una oración de alabanza a Dios? Somos nosotros los que en muchas ocasiones ponemos difícil nuestra propia manera de orar.
      Pero hay un momento muy especial en la oración  de Jesús porque sus sentimientos son parte integrante de la misma. Me refiero al momento en que le avisan que su amigo Lázaro ha muerto. Es de suponer que, al recibir la noticia, muchísimos de los momentos que ha vivido junto a su amigo y sus hermanas Marta y María pasarían por su mente. Ve necesaria su presencia en aquel hogar y allí encamina sus pasos. Después de oír a sus amigas y hermanas del fallecido, manifiesta su deseo de de visitar el lugar donde está sepultado desde hace tres días. Manda quitar la piedra que cubre la entrada del enterramiento donde está su amigo y (fijémonos) 'Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: -Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por la muchedumbre que me rodea para que crean que Tú me has enviado'. (Mt. 11, 41-42).
  RESURRECCIÓN DE LÁZARO.-JOUVENET.-BARROCO
      Se dirige a su Padre de una manera meridianamente clara, con el gesto de levantar la vista hacia Él. Como si quisiera transmitirnos a todos los cristianos de todos los tiempos, incluidos nosotros, la absoluta confianza con su Padre, la seguridad que tiene en que va a ser atendido y escuchado. 
     Hemos ido viendo algunos casos concretos de su vida pública. Todos ellos son casos puntuales y aún se hubiese podido añadir más, ya que toda su vida es una serie ininterrumpida de milagros y situaciones en los que aparece la oración y por ella descubrimos unos detalles que nos permiten conocerlo mejor.
     
En ese sentido creo que podemos decir que su oración llegaba a la perfección. Si pasaba noches enteras en oración, debemos suponer que no estaría continuamente hablando. 'Aconteció por aquellos días que salió Él hacia la montaña para orar, y pasó la noche orando a Dios'. (Lc. 6, 12). 
ORACIÓN DE JESÚS EN LA MONTAÑA.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
Pienso que se pondría delante de su Padre y que fluiría entre ambos un diálogo de amor divino en el que también existiría un espacio de contemplación entre el Padre, viendo que allí estaba 'su Hijo amado en quien se complacía' (Mc. 1, 11 ; Mt. 3, 17 ; Lc. 3, 22), y Jesús, que uniendo toda su bondad y la exigencia que su misión le imponía, saboreaba la presencia de Aquel que lo había enviado a nosotros, mientras sus labios pronunciaban con ternura la palabra 'Abbá'  para dirigirse a Él, con un abandono absoluto en sus manos, indicando con ello la relación la relación de conocimiento e intimidad existente entre ambos. Acaso por eso explicaría Jesús más adelante que 'Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quisiere revelárselo'. (Lc. 10, 22). 
      Cuando Santa Teresa de Jesús definió lo que era la oración ('hablar de amor con Alguien que nos ama'), estaba retratando cómo era la relación entre el Padre y el Hijo.
        La próxima entrada finalizaremos este tema.

Jesús también oraba. Y mucho.-14-noviembre-2013

Posted by Caminante y peregrino

EN EL DESIERTO.-WILLIAM DYCE.-REALISMO
      Alguna que otra vez habremos leído los Evangelios,¿verdad? Y hasta podría decir, sin temor a equivocarme, que los hemos meditado, incluso estudiado, con mayor o menor profundidad. Por algo será, pero una cosa es segura: Jesús de Nazaret tiene un gran 'tirón' para nosotros y siempre queremos conocer detalles suyos referentes a su vida, obra y doctrina. Al menos a mí me ocurre esto y conozco a muchos que les pasa lo mismo.
     

Una de las cosas que más me he llamado la atención desde siempre es su oración. De jovencito, tendría unos diecisiete años, me preguntaba: ¿cómo haría la oración siendo Dios como es? ¿Cuándo la haría y dónde? Con el paso de los años todas esas preguntas y más todavía, fueron teniendo respuesta. 
CRISTO EN EL DESIERTO.-Ivan Nicoláyevich Kramskói.-S. XIX
Fui descubriendo que todo en nuestra vida era un proceso formativo espiritual que conducía a ir descubriendo facetas de ese Dios que quiso tomar nuestra naturaleza humana para redimirnos del pecado. Y ese proceso formativo jamás terminaría en este mundo por ser inabarcable.

      De todos modos es un tema que, como todos los suyos, apasionan. Y he pensado que debiera ser tratado en el blog aunque de forme elemental, porque si bien mis conocimientos del mismo no son de excesiva profundidad, voy a intentar hacerlo teniendo como base, igual que todos los temas que trato, lo que nos han transmitido los cuatro evangelistas por una parte y por otra lo que se puede inferir de los relatos evangélicos. Comencemos.
     

Los fundamentos debió adquirirlos de sus padres, especialmente de su Madre. Después fue llegando el perfeccionamiento y la profundización, a la vez que 'crecía en sabiduría, edad y gracia ante Dios y ante los hombres'. (Lc. 2, 52)

JESÚS NIÑO ESTUDIA LA LEY.- ALEXANDER BIDA.-ROMANTICISMO
Asistiría a la sinagoga para aprender las Escrituras y a los trece años que ya se le consideraba mayor de edad, se le pondría el talit y ya podría leer la Torá. Durante su vida oculta, tanto antes como después de morir José, cumpliría con sus deberes religiosos según las normas de la religión mosaica e iría descubriendo el valor de la oración. Personalmente no me cabe la menor duda de que cuando comenzó su vida pública conocía a fondo la oración y su sentido trascendente en la comunicación con Dios, como se puede comprobar a lo largo de los Evangelios.El primer episodio público que conocemos es su bautismo de manos de Juan Bautista. En él vemos que
BAUTISMO DE XTO.-SEBASTIANO RICCI.-BARROCO
 reza después de recibirlo: 'Aconteció, pues, cuando todo el pueblo se bautizaba, que bautizado Jesús y orando, se abrió el cielo y descendió el Espíritu Santo en forma corporal, como una paloma, sobre Él...' (Lc. 3, 21-22).
      Después de ésto, 'fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo'. (Mt. 4, 1). Allí gran parte de su tiempo lo invertiría en orar. Cuando llegó el diablo tenía la fortaleza que le dio la oración, a través del contacto directo con su Padre, para ese continuo enfrentamiento entre el bien y el mal, del que salió vencedor. Tras ese episodio de su vida, 'llegaron los ángeles y le servían'. (Mt. 4, 11), con lo cual calmó el hambre motivada por los cuarenta días y cuarenta noches de ayuno riguroso vividos en la soledad y quietud de la montaña, totalmente inmerso en el silencio.
Por otra parte nos es imposible  saber cómo era su oración, pues los Evangelios no nos dicen nada en ese aspecto, al menos en forma directa. Pero sí que nos cuentan hechos por los que a través de pequeños y concretos detalles, se pueden conocer facetas que pueden desvelar algunos aspectos de la misma.
 San Lucas nos refiere, por ejemplo, que 'vino a Nazaret, donde se había criado, y, según costumbre, entró en día de sábado en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura'. (Lc. 4, 16).
EN LA SINAGOGA.-GREG OLSEN.-S. XX

Es decir, participaba en los actos litúrgicos y de la oración de la comunidad. No es ningún secreto que el pueblo hebreo sabía orar y lo hacía a diario. Siendo hebreo nada tiene de extraño. Y el 'Shemá, Israel', lo recitaría dos veces cada día, así como el resto de oraciones que debían hacer.No debemos olvidar, por lo conocido que es, el pasaje de la multiplicación de los panes y de los peces. San Mateo nos lo cuenta de manera que vemos cómo está bendiciendo la mesa, igual que hoy hacemos nosotros. Vean: 'Y mandando a la muchedumbre que se recostara en la hierba, tomó los cinco panes y los dos peces y, alzando los ojos al cielo, bendijo, partió los panes y se los dio a los discípulos y éstos a la muchedumbre. Comieron todos, se saciaron y recogieron de los fragmentos sobrantes, doce cestos llenos'. (Mt. 14, 19-20).
MULTIPLICACIÓN PANES Y PECES.-Lambert Lombard.-RENACIMIENTO

Fijándonos en 'pequeños' detalles podemos observar que en la oración de ese momento se manifiesta su sencillez: 'alzando los ojos al cielo, bendijo y partió los panes'. Así. sin rebuscar palabras.

No olvidemos que así como se retiró al desierto antes de su vida pública, cuando la comenzó tuvo que buscar quienes le acompañaran y fuesen testigos directos de su predicación, de sus hechos,...o sea, de los que luego fueron sus amigos y apóstoles. Era una decisión importante y debía elegir bien. A fin de cuentas eran los que posteriormente iban a continuar su labor cuando Él ya no estuviese en este mundo. Y no  lo hizo de cualquier manera. San Lucas lo narra brevemente pero con claridad: 'Aconteció por aquellos días que salió Él hacia la montaña para orar y pasó la noche orando a Dios. Cuando llegó el día llamó a sí a los discípulos y escogió a doce de ellos, a quienes dio el nombre de apóstoles'. (Lc. 6, 12-13)
ORA EN EL MONTE.-MICHAEL DUDASH.-S. XX
 
Siempre buscaba la intimidad, el silencio, la solitariedad, los momentos adecuados. Conocía que para la oración era (y es) necesario todo esto, lo cual le condujo a usar su magnífica pedagogía para enseñar a sus amigos cómo debían proceder cuando rezaran. Comienza explicándoles lo que no debían hacer: 'Cuando oréis, no seáis como los hipócritas que gustan orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que los vea la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa'. 
Es este tema uno más para los pintores, pero de una u otra forma ha calado en su sensibilidad artística, pues de una u otra forma son muchos los que lo han recogido en sus lienzos. La próxima entrada continuaremos con las enseñanzas de Jesucristo en lo que respecta a la oración, viendo lo que les dice a los discípulos sobre lo que deben hacer y decir cuando oren a Dios.

Violencia y misericordia. Pecado y perdón (II) 29-octubre-2013

Posted by Caminante y peregrino

MUJER ADÚLTERA PRESENTADA A JESÚS.-EL VERONÉS.-RENACIMIENTO
   El tema de la mujer adúltera lo comencé en la entrada anterior planteando unas generalidades. Ahora voy a finalizarlo intentando profundizar en su contenido, analizando situaciones y personas, pero con la ayuda inestimable del Evangelio de Juan, único evangelista que lo cita, y con la aportación que hace el Arte sobre este asunto.
    En la entrada anterior vimos cómo según los pintores y las épocas que vivieron, pueden haber elegido uno de los aspectos que comentábamos para sus cuadros respectivos. He procurado poner algunos cuadros más de los tres aspectos citados anteriormente de los diferentes lugares existentes en los que he podido entrar a través de internet. Veamos el relato intentando analizarlo desde el prisma de cada una de esas partes. En el apartado a) , presentación del hecho, podemos ver lo siguiente:
   
'Jesús por su parte se fue al monte de los Olivos. Al amanecer estaba ya en el Templo; toda la gente acudía a Él, y Él se sentaba para enseñarles. Los maestros de la Ley y los fariseos le trajeron una mujer que había sido sorprendida en adulterio. La colocaron en medio y le dijeron: -Maestro, esta mujer es una adúltera y ha sido sorprendida en el acto. En un caso como éste la Ley de Moisés ordena matar a pedradas a la mujer. ¿Tú qué dices?' (Jn. 8, 1-5).
MUJER ADÚLTERA.-REMBRANDT.-BARROCO
    Amigos, el tema está servido. Vemos que Jesús se había retirado al monte de los Olivos. Muy probablemente a orar y también a descansar. Pero su labor le esperaba y no faltó a ella. En cuanto apareció por el Templo la gente acudió a oír su enseñanza como era habitual. Al menos así se desprende del relato: 'toda la gente' indica que, al menos, tenía mucho auditorio. Incluso parece ser que conocían la hora aproximada que tenía que acudir al lugar sagrado de forma habitual.
    Precisamente en ese instante, con abundantes testigos de sus supuestos seguidores o de personas que estaban abiertas a sus palabras, comienza a desarrollarse la acción, que no tiene desperdicio. Fíjense en la forma que Juan lo relata: Eran los fariseos y los maestros de la Ley (sus eternos antagonistas) los que se dirigen a Jesús y le dicen a bocajarro, poniendo una mujer frente a Él, que ha sido sorprendida en 'flagrante' adulterio. ¡Caramba! ¿Cómo sabían ellos el momento en que iba a cometer semejante pecado si una cosa de semejante calibre se hace en el más absoluto secreto y discreción por ambas partes? Eso puede significar mucho sobre la verdadera intención que tenían.  
'La colocaron en medio'. Si penetraron en el lugar donde se  consumaba el pecado, es de suponer que no le pedirían amablemente que marchase con ellos. También es de suponer que la cogieran de mala manera, semidesnuda, y así la presentaran a ella. Sometida, además, a una humillación pública. A quien estuviese CON ella, no. 

LORENZO LOTTO.-RENACIMIENTO
Ese no importaba aunque fuese tan pecador como la mujer.A fin de cuentas era varón y por lo visto todo le estaba permitido. ¿Estaría confabulado con quienes la cogieron, precisamente para que tuvieran el motivo que necesitaba para conseguir sus objetivos, en lo que al Maestro se refiere? 
    Si se dan cuenta, así le llaman cuando se dirigen a Él. ¿Realmente admitían su magisterio o le reconocían alguna autoridad? Pienso que no. El motivo de llamarle así podría ser que , al estar tan seguros de la culpabilidad de la mujer (que la tenía), esperaban el veredicto de Jesús que según cual fuese, positivo o negativo, lo tenían cogido con absoluta seguridad.Sí, porque si decía en su 'veredicto' que debía cumplirse la Ley mosaica y, por tanto, lapidarla, el ataque sería ahora para Él: ¿Dónde está la misericordia que predicaba? ¿Y el perdón de los pecadores? Su amistad con ellos quedaría en entredicho. 
La sentencia que pronunciase, los acusadores de la mujer la volverían contra el mismo Jesús, a quien querían presentar como falso profeta. 
SALVADOR CORDERO.-S. XIX
Pero si su resolución se dirigía hacia el perdón, a que tuviese una nueva oportunidad, igualmente lo iban a acusar, aunque ahora sería para acusarle de ir contra la esencia de la Ley por la que se regía el pueblo israelita y dirían que la estaba pisoteando. ¿Tendrían preparado el calificativo de 'hereje' para aplicárselo? Así que les interesaba llamarle Maestro para que el pueblo que le escuchaba se desengañase al ver cómo sus 'autoridades' religiosas estaban en posesión de la verdad. No Él.
   Bruscamente, sin dar tiempo a ninguna reacción, le plantean la acusación y la sentencia, según la Ley de Israel. Estaba claro, ¿no? Entonces, ¿por qué no la cumplen sin la intervención de quien ellos llaman Maestro? O lo que es lo mismo: aquello apestaba a premeditación, a preparación de la situación, a jugar con una vida humana. ¿No es cierto?       
Pero no contaban con la envergadura de quien tenían ante sí, y con ello pasamos al segundo apartado, el b)  (el núcleo o desarrollo de la acción presentada). 

PIETER BRUEGHEL EL VIEJO.-RENACIMIENTO
El texto joánico dice:
    'Le hacían esta pregunta para ponerlo en dificultades y tener algo de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. Como ellos insistían en preguntarle, se enderezó y les dijo: -Aquel de vosotros que no tenga pecado, que le arroje la primera piedra. Se inclinó de nuevo y siguió escribiendo en el suelo'. (Jn. 8, 6-8).
    Continúan los detalles del evangelista. Como he dicho arriba, quieren ponérselo lo peor que puedan por las razones indicadas, pero ¿qué hizo Jesús? No cayó en la trampa tendida.
Aparentemente no les hizo ningún caso, porque 'se inclinó y se puso a escribir en el suelo con el dedo', como si se desentendiese de ellos, de la mujer acusada y de todos. 
LUCAS CRANACH EL VIEJO.-RENACIMIENTO
¿Realmente era así? Por supuesto que no y eso lo sabemos todos porque conocemos el contenido de la perícopa. Simplemente se dio tiempo a sí mismo, sin premuras, como su quisiera poner nerviosos a los acusadores. ¿Qué escribiría en el suelo con su dedo? Juan no nos ha transmitido su contenido, pero me temo que sería algo que tenía mucho que ver con todos los acusadores.
    Es de suponer que al no tener una respuesta inmediata e inclinarse a escribir, algunos, no pocos quizá, se inclinasen a leer lo que escribía y algo debieron sentir en su interior, porque cuando los jerifaltes le apremiaron a dar una respuesta, se encontraron con lo que no habrían pensado jamás en su existencia. La respuesta les convertía en sujetos de las palabras del Maestro: '-Aquel que de vosotros esté sin pecado, eche la primera piedra'.
   
Sonó como un trallazo. Si alguno la lanzaba, quedaba como impoluto a la vista de todos y ellos sabían que eso era lo contrario de lo que enseñaban en el Templo o en las sinagogas, puesto que todos se reconocían pecadores ante Yavéh. 
Valentin de Boulogne.-BARROCO
Ahora eran ellos los 'cogidos'. El hedor de sus pecados apestaba y empapaba el ambiente. El Maestro (nunca mejor empleado el adjetivo), siguió escribiendo en el suelo, probablemente enriqueciendo el texto ya escrito en el que,probablemente, se veían todos retratados. Y con esto pasamos a la última parte del texto:
    'Al oír estas palabras, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta que se quedó Jesús solo con la mujer, que seguía de pie junto a Él. Entonces se enderezó y le dijo: -Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado? Ella contestó: -Ninguno, Señor. Y Jesús le dijo: -Tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no vuelvas a pecar'.
SEBASTIANO CONCA.-BARROCO
    Es curioso. Se retiraron 'comenzando por los más viejos', es decir, por los que más habían vivido, por los que más experiencia habían acumulado, por los que más y mejor, quizá, conocían la Ley y acaso más enconadamente querían humillar al Salvador. También los que estaban allí influenciados por los escribas y habían acudido para 'ayudar' a cumplir la sentencia. ahora se veían abandonados de sus líderes religiosos a quienes habían seguido y ahora veían cabizbajos, derrotados y sin argumentos para responder. El silencio era el protagonista, roto si acaso por el pequeño ruido de una piedra dejada caer con disimulo. Frente a la paja en el ojo de la mujer acusada se erguían las vigas de los ojos de los acusadores.
   
Está claro que en esta última parte del relato evangélico se distinguen a su vez dos partes: la referida a los acusadores, que ya he comentado, y la 'otra', la que contiene la auténtica sentencia del Maestro hacia la mujer acusada. Ya no había nadie. Solamente Jesús y la mujer frente a frente. Rota y destrozada ella. Acogedor y misericordioso, Él. Era el momento de la intimidad del perdón. 
William Hole .-S.XIX-XX
    Era el momento de la liberalización del pecado para el pecador. Las lágrimas de ella debieron ser ahora especiales, absolutamente distintas de las que llevaba cuando la echaron a los pies de Jesús pidiendo su muerte.  Ahora tenían el sabor de la vida que se le abría a partir de ese momento en un futuro prometedor por las sendas del bien.
    El rostro de Jesús sereno, pero acogedor, esperó la reacción de aquella mujer a la que acababa de salvar la vida a pesar de la Ley mosaica. 'Misericordia quiero, no sacrificios; conocimiento de Dios, no holocaustos' (Os. 6, 6). Jesús actualizaba y hacía realidad lo que en su día dijo el profeta Oseas. Ella lo oyó clarísimo como si se lo dijeran al oído. ¿Al oído? No. Al corazón. 
Sieger Köder.-S. XX
Y desde allí, en un murmullo apenas imperceptible, surgió la respuesta: 'Ninguno, Señor'. Él sonrió. Ahora es cuando la sentencia se transformaba en un gesto divino de perdón y misericordia, a la vez que en una recomendación le hacía ver la gravedad del pecado cometido, que ella captó y cumplió casi con absoluta seguridad la invitación del Señor a no pecar nunca más, aunque el Evangelio eso no lo dice. 
JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
'Tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no vuelvas más a pecar'.Esa fue la acción del perdón de Jesús que impactó a Juan y le obligó a escribirla en su Evangelio, como una especia de homenaje a su amigo que, aunque no lo tenía físicamente junto a él, sabía que siempre lo acompañaba en espíritu.
    

Violencia y misericordia. Pecado y perdón (I).- 11-octubre-2013

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MUJER ADÚLTERA PRESENTADA A JESÚS.-VASILY POLENOV.-S. XIX -
Por más que empeño, no consigo encontrarlo. Me gustaría ver  algún lugar de los Evangelios donde pudiera leer que los fariseos, herodianos o doctores de la Ley caminasen juntos con Jesús.  En la misma dirección. Pero ¡qué va! Siempre encuentro la misma dinámica: iban a por el Salvador como fuera. Querían cogerlo en contradicción para, como mínimo, ponerlo en ridículo. Claro. Siempre quedaban malparados. Podrían saber, incluso con profundidad, la Ley, pero ¿qué podían hacer contra el Sumo Legislador? Podían tener gran elocuencia para hablar al pueblo en el Templo o en las sinagogas, pero ¿cómo podían competir contra el Logos, contra la Palabra, contra el Verbo Divino con el que fue hecho TODO?
Quiero entender que no sabían quién era realmente y que cuando al principio le oyeron hablar tuviesen las lógicas dudas de su interpretación de la Ley, pero después de tantas veces…¡caramba! 
NICODEMO Y JESÚS.-Henry Ossawa Tanner.-S. XIX - XX
Eran duros de entendederas. Es cierto que hubo quien intuyó algo y tuvo la humildad de acudir a su encuentro, pero de noche, para que no se enterasen otros miembros del Sanedrín, pero esto no le resta mérito alguno. Nicodemo buscaba la verdad e intuía que en aquel joven Maestro había ‘algo’ que le atraía. En el fondo, era ‘Alguien’ quien le atraía, aunque al principio no se dio cuenta. Después ¡claro que lo supo!
Tenía la rectitud de corazón que a otros faltaba. Tenía la sabiduría suficiente para conocer sus propias limitaciones, que en otros brillaban por su ausencia. Tenía la humildad suficiente para saber que el conocimiento de Yaveh nunca se tiene completo y siempre hay alguien que, por la razón que sea, le podía abrir los ojos del corazón, en contraposición a quienes se creían en posesión de la verdad.
Pero la realidad era la que era. Y con toda lógica, sucedió de nuevo. En otro aspecto, pero sucedió. 
MERCADO CON CRISTO Y LA ADÚLTERA AL FONDO.-Pieter Aertsen.-RENACIMIENTO
Las malas ideas eran la mismas, pero ellos con tal de intentar ‘cogerlo’, volvían a la carga. No les importó si perjudicaban (incluso, si mataban) a otra persona que era el cebo que necesitaban para atacarlo.
Me estoy refiriendo, como posiblemente habrán pensado, a la mujer que habían sorprendido en ‘flagrante’ adulterio. La palabra entrecomillada tiene su importancia, como veremos después, pero teniendo en cuenta que el adulterio, según la Ley de Moisés, estaba castigado con la muerte por lapidación (a pedradas) de la mujer adúltera, aún tiene más importancia que el evangelista la cite en su escrito.
Mal estaba lo que había hecho, pero teniendo en cuenta lo que era y suponía una mujer para la sociedad de aquella época, ¿qué les importaba matarla si con eso podían ganarle una batalla al Nazareno? Ellos, tan escrupulosos en la interpretación de las Escrituras, tan legalistas, hacían recordar con su actitud las palabras que el Redentor les dedicó: sepulcros blanqueados. Inmaculados por fuera, rebosantes de podredumbre por dentro.

El Libro del Eclesiástico especifica aconsejando a los padres, en lo que sus hijas se refiere: ‘Una hija es para su padre un tesoro que hay que guardar, un cuidado que quita el sueño, por que en su juventud no sea violada y no sea aborrecida después de casada. En su doncellez no sea deshonrada y se vea encinta en la casa de su padre; que no sea infiel al marido y bien casada sea estéril. Hijo mío, sobre la hija atrevida refuerza la vigilancia, no te haga escarnio de tus enemigos, fábula de la ciudad, objeto de burla entre el pueblo y te avergüence en medio de la muchedumbre. Que su habitación no tenga ventana, ni en la alcoba donde por la noche duerme haya entrada que dé a ella’. (Eclesiástico, 42, 9-14).
Esto es lo que se decía unos ciento ochenta años antes del nacimiento de Cristo. Como Libro Sapiencial, se tenían en cuenta sus consejos y la educación familiar con las niñas iba encaminada en esa línea. Saltarse las reglas o normas solía tener funestas consecuencias, como vemos en este caso que le prepararon al Maestro. No obstante, yo me pregunto, como estoy seguro que muchos se habrán preguntado a lo largo de todas las épocas: ¿Dónde estaba el varón que la indujo al adulterio? ¿Hubo premeditación del hecho y fue una trampa hábilmente urdida para presentarla a Jesús? Nada se dice del varón. No me atrevo a llamarle ‘hombre’ porque la ‘hombría’ encierra y contiene en sí unos valores que, obviamente, no tenían ni quien sedujo a la mujer ni quienes la sorprendieron en momento preciso de consumar el adulterio (ese es el significado de la palabra anteriormente escrita y entrecomillada: ‘flagrante’) para conseguir una segura sentencia de muerte, que por otra parte era legal, según hemos comentado más arriba.
Pero no contaron con quién tenían que tratar. Aquel sí era un Hombre (así, con mayúscula) entero, cabal, capaz de entender los problemas, pecados y circunstancias de cualquier persona, por muy pecador o pecadora que fuese. Incluso de aquellos que buscaban su perdición. Pero era absolutamente imposible que esas personas pudiesen entender aquello. Ni por asomo.
ROSTRO DE JESÚS.-ICONO
Vamos por partes. Cuando inicié este blog me planteé desde el principio vivir una aventura que si bien era posible que otras personas lo hubiesen hecho con anterioridad, yo no. Me gusta el Arte aunque no lo domine. Por otra parte, me fascina Jesús de Nazareth: su enseñanza, su carácter. Su ‘carisma’, su misión para la que había nacido asumiendo la naturaleza humana…¿Por qué, entonces, no hacer una especie de biografía del Redentor desde el prisma del Arte?
Cuando se lo propuse a la profesora de la Universidad que impartía el curso de blogs, cuando nos pidió que eligiéramos un tema para el mismo, no solamente le pareció bien sino que me animó a ello por la originalidad del tema. Así nació el blog ‘El Logos en el Arte Universal’. Desde entonces ya han pasado algunos años en los que he intentado (e intento) desarrollar aspectos de la vida de Jesucristo contenidos en los Evangelios y en concordancia con ellos porque son la mejor y más fiable fuente de los hechos y predicación del Maestro.
Comencé con anterioridad al principio (hechos acaecidos con anterioridad al nacimiento de Cristo: Nacimiento de la Virgen, sus padres, José y su compromiso con María así como sus dudas, la visitación de María a Isabel,…), siguiendo con el nacimiento en Belén y hechos posteriores (adoración de los Magos y de los pastores, matanza de los Inocentes, huida a Egipto,…) hasta llegar donde me encuentro ahora: su vida pública. 
NACIMIENTO DE LA VIRGEN.-Juan de Borgoña,c._1495.-RENACIMIENTO
Después continuaremos, pasando por su Pasión, Muerte y Resurrección, hasta llegar a la Iglesia (Pentecostés, Hechos, Apocalipsis), si Dios me concede vida, mente despejada y medios físicos para continuar.
En esta perícopa que nos ocupa, permítanme que la trate desde los tres momentos básicos o partes de la misma que veo en ella, que pueden corresponder con los tres momentos o partes de cualquier obra literaria, novela o teatro: a) una proposición o presentación del hecho, situación o tema, así como de los personajes; b) un núcleo o desarrollo de la acción presentada y c) un desenlace o final en el que se resuelve la situación o tema planteado. Pero antes de meternos de lleno en el tema, permítanme también que les presente ahora un cuadro de cada una de esas tres partes, si bien de forma muy breve. Para ello he acudido al Barroco porque la época fue muy propicia para el Arte religioso:
AERT DE GELDER.-BARROCO
Como presentación de los hechos tenemos este cuadro de Aert de Gelder, pintor holandés del Barroco. El centro de la escena lo ocupa Jesús y a la derecha del cuadro están las personas que lo estaban escuchando y acaso también alguno que iba con los acusadores.
A la izquierda del cuadro, junto aL Maestro, los acusadores apremiándolo, urgiendo un veredicto. Frente a Jesús, arrodillada en el suelo donde la dejarían sus acusadores, la mujer, tapándose la cara intentando ocultar su vergüenza. El cuadro es muy semejante a otro pintado por Rembrant, del que es muy posible que tomase la idea para el enfoque de su obra.
IL GUERCINO.-BARROCO
Il Guercino, italiano de nacimiento, trabaja en el período de transición del clasicismo al barroco.  Aunque al principio estuviera en el grupo de pintores seguidores del estilo de Caravaggio,  derivó hacia un idealismo más luminoso. Vemos en el cuadro cómo, señalando a la mujer, se dirige a uno de los acusadores invitándole a echar la primera piedra.
Pieter van Lint.-BARROCO
Pintor flamenco nacido en Amberes. Empezó haciendo copias de cuadros de Rubens y otros pintores afamados. Presenta los personajes que conocemos después de la invitación que les hace. El Salvador continúa escribiendo en el suelo. A la izquierda del cuadro, un acusador se inclina para leer o ver qué escribe. Al fondo del cuadro, discretamente, se van marchando ‘empezando por los más viejos’. A la derecha, la acusada se seca las lágrimas del miedo y la humillación esperando la sentencia. En el ángulo inferior derecho, un montoncito de piedras dejadas caer con mal disimulada prudencia, son mudos testigos del drama que se desarrolla.

Para no hacerlo muy extenso lo terminaré en la próxima entrada. Palabra.

Solamente volvió uno.-21-septiembre.-2013

Posted by Caminante y peregrino

CURA DIEZ LEPROSOS.-AUTOR DESCONOCIDO
Estoy seguro que cuando alguno de ustedes ha dado algunas monedas (o más) a un necesitado, lo normal es que haya oído la respuesta: ‘Muchas gracias’. En otras ocasiones habrá sido: ‘Que Dios se lo pague’. Son cosas absolutamente normales. Surge el agradecimiento de la persona que ante el gesto de quien lo auxilia tiene esa manera de manifestarlo. Más aún. Si no nos dicen ninguna frase de agradecimiento, casi nos sentimos defraudados por lo que nos parece una insensibilidad ante el gesto de nuestra ayuda.
¿Por qué empiezo de esta forma la presente entrada? Pues porque es como una pequeña introducción a lo que en cierta ocasión le ocurrió a Jesucristo. Él llenaba su vida con la predicación del Reino anunciando la Buena Nueva y avalaba sus palabras con esos gestos humanitarios, compasivos, solidarios o como los queramos llamar, pero que tienen un nombre muy claro y específico: los milagros.
No conozco a nadie en la toda la Historia de la Humanidad que haya hecho por sí mismo los milagros que hizo nuestro Redentor. Y fíjense que digo ‘por sí mismos’, es decir, por su propia virtud, gracia o poder, porque hasta los santos que podemos decir que los han hecho, no ha sido en nombre propio, sino que ha seguido siendo Dios quien los ha hecho a través de ellos. Los santos no han sido otra cosa que instrumentos a través de los cuales Él vuelve a manifestarse.
PEDRO Y JUAN CURAN UN PARALÍTICO.-RAFAEL  SANZIO-RENACIMIENTO
Pedro y Juan, los amigos del Jesús, ya lo hicieron. ‘Pedro y Juan subían al Templo para la oración de la hora nona. Había un hombre, tullido desde su nacimiento, al que llevaban y ponían todos los días junto a la puerta del Templo llamada Hermosa para que pidiera limosna a los que entraban en el Templo. Este, al ver a Pedro y a Juan que iban a entrar en el Templo, les pidió una limosna. Pedro fijó en él la mirada juntamente con Juan, y le dijo: «Míranos.». El les miraba con fijeza esperando recibir algo de ellos. Pedro le dijo: «No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te doy: en nombre de Jesucristo, el Nazoreo, ponte a andar.» Y tomándole de la mano derecha le levantó. Al instante cobraron fuerza sus pies y tobillos, y de un salto se puso en pie y andaba. Entró con ellos en el Templo andando, saltando y alabando a Dios. Todo el pueblo le vio cómo andaba y alababa a Dios; le reconocían, pues él era el que pedía limosna sentado junto a la puerta Hermosa del Templo. Y se quedaron llenos de estupor y asombro por lo que había sucedido’.(Hch.3, 1-10). El Sumo Hacedor, como premio (realmente ignoro si es un premio o no, pero de alguna forma debo llamarlo) a su fidelidad al Evangelio, por su entrega en cuerpo y alma al cumplimiento de la voluntad de Dios en este mundo, incluso a costa de su propia vida, ha creído conveniente hacerse presente a través de ellos.
En los desplazamientos de Jesús por las ciudades, aldeas y campos de su tierra realizó muchos. Unos a iniciativa suya. Otros porque acudían a Él esperanzados en ese poder que sabían que tenía y le pedían su curación.
MUJER CANANEA .- HERMANOS LIMBOURG.-GÓTICO INTERNACIONAL
 En algunos casos no los hacía inmediatamente, como en el caso de la mujer sirofenicia, pero cuando a la respuesta que dio a la mujer oyó su argumentación y los motivos por los que acudía esperanzada en Él, no tuvo más remedio que acceder a lo que pedía aquella madre angustiada: ‘¡Oh, mujer, qué grande es tu fe! Hágase contigo como tú quieres’. Y su hija quedó curada. (Mt. 15, 21-28)
Pues bien. Voy a tratar un poco lo que le ocurrió en otra ocasión. Verán: En aquel tiempo, yendo Jesús de camino a Jerusalén, pasaba por los confines entre Samaría y Galilea, y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos’. En la línea divisoria de esas regiones están Nazaret y Naín, en Galilea y Gilboa ya en Samaria. Ya sé que puede no ser útil, pero es para situarnos un poco. Por alguna aldea que no cita el Evangelio, iban diez leprosos juntos. Acaso entre ellos se ayudaran, porque la sociedad los marginaba al considerar que su enfermedad era un castigo de Dios por los pecados cometidos. No podían entrar en ciudades, poblados, aldeas ni en ningún lugar. Iban por las afueras gritando ‘¡impuro, impuro!’ para que nadie se acercase, pero también para que alguien les dejase alimento en algún lugar, se marchase y ellos acercarse a recogerlo.
Era muy estricta la actitud de los israelitas con estas personas, lo cual no era extraño, ya que la normativa contenida en el Levítico lo decía muy claro: ‘El leproso, manchado de lepra, llevará rasgadas sus vestiduras, desnuda la cabeza, y cubrirá su barba, e ira clamando: ‘¡inmundo, inmundo!’. Todo el tiempo que le dure la lepra será inmundo. Es impuro y habitará solo; fuera del campamento tendrá su morada’.(Lev. 13, 45-46).
CURA DIEZ LEPROSOS.-ALEXANDRE BIDA.-ROMANTICISMO
Esto lo conocía Jesús sobradamente, pero eso no fue obstáculo para que se detuviese y les atendiese. ‘Se pararon a distancia y, levantando la voz, dijeron: ¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros! Al verlos, les dijo: Id y presentaos a los sacerdotes’. Fijémonos que no les dice que están curados ni tampoco les pregunta nada. Solamente les indica que cumplan lo que decía la Ley en caso de curación, es decir, debían presentarse a los sacerdotes para demostrar su curación ya que ellos eran los testigos cualificados de su sanación y debían, como diríamos hoy, certificarla. A partir de ese momento ya se podían reintegrar en la sociedad y ofrecer algún sacrificio en acción de gracias.

Ellos tampoco replicaron nada ni discutieron la indicación de Jesús. Conocían lo que significaba. Tuvieron confianza en lo que el Galileo les decía, y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios’. 
AUTOR DESCONOCIDO POR MÍ
Hasta aquí, todo muy bien y normal, según las actuaciones del Maestro que ellos conocían y que posiblemente por esa razón le suplicaron compasión. Pero a partir de este momento el relato sufre un giro muy importante, para los leprosos y para…nosotros. Digo esto último no porque seamos leprosos, ¡gracias a Dios!, sino por lo que veremos ahora mismo. Fíjense:
‘Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz; y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano’. Inaudito. Iban en grupo. Todos ilusionados. Todos viéndose limpios. Pero hubo uno, ‘uno solamente’, que al verse así, se olvidó de los sacerdotes, del templo y de la oficialidad de su situación. Para él, eso vendría después. Antepuso su infinito agradecimiento a Jesús por el giro que tomaba su vida a partir de ahora, que el cumplimiento de Ley. Eso vendría después, pero en su escala de valores supo, quiso y pudo acudir al Señor. ¿Es que los otros no lo vieron partir en dirección a donde estaba Jesús? ¡Claro que lo verían! La razón por la que no hicieron lo mismo la conocerían ellos. Tal vez pensaron que primero había que cumplir con la Ley, pero lo cierto es que Jesús alabó la actitud del samaritano.
El Redentor le dejó glorificar a Dios. Le dejó que, como pudiese, tal vez a lágrima viva, le mostrase su agradecimiento. Pero el corazón de Jesús estaría inundado por la tristeza. 
SÓLO UNO VUELVE AGRADECIDO
No se trataba de que esperara el agradecimiento mundano. Le dolía en lo más íntimo que solamente uno de los diez, se hubiese acordado de Dios, siendo samaritano, un extranjero, y que los israelitas se olvidasen de agradecer a su Padre el beneficio que habían recibido. ‘Tomó la palabra Jesús y dijo: ¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero?’ Muy triste, ¿verdad? Le dolió su ingratitud y ellos no pudieron recibir lo que el samaritano después de curado.
A esto es a lo que me refería más arriba. Tantas cosas recibimos a diario de Dios, unas que sabemos, otras que le pedimos y nos las concede, otras que ignoramos, pero que Dios nos las da igualmente. Las tomamos como algo natural y no se nos ocurre pensar que algo tan corriente como poder andar por la calle es una gracia recibida del Creador. Y, obviamente, no le damos gracias por ello. Como los otros nueve curados.
 ‘¡Nos parece demasiado dedicarle unos minutos para agradecer los bienes que en todo momento nos concede! Quieres dedicarte a tu tarea, dices. Pero, amigo mío, te engañas miserablemente, ya que tu tarea no es otra que agradar a Dios y salvar tu alma; todo lo demás no es tu tarea: si tú no la haces, otros la harán; mas, si pierdes el alma, ¿quién la salvará?’. También conocemos al autor de este pensamiento o, al menos, habremos oído hablar de él. Se trata de lo que dijo en uno de sus sermones San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars. El papa Pío XI lo canonizó el 31 de mayo de 1925, y tres años más tarde lo nombró Patrono de los Párrocos.
Pero el samaritano agradecido recibió algo más, además de la curación: ‘Y le dijo: Levántate y vete; tu fe te ha salvado’. Imagino que Jesús, cuando le dirigió estas palabras, lo levantó de su postración y, mirándole a los ojos, con una sonrisa como debía ser la suya, le dirigió esas palabras. Posiblemente el samaritano no alcanzase a ver el significado real de la gracia que había recibido, pero no por eso dejó de recibirla. Así era (así ES) Jesús.
‘Si la fe salvó a aquel que se postró para dar gracias, la malicia perdió a los que no se cuidaron de dar gloria a Dios por los beneficios recibidos’. (SAN BEDA. Catena Áurea, volumen VI). Nada de lo que tenemos es realmente nuestro. Somos administradores de los talentos que recibimos. Los usamos y disfrutamos, pero hemos de hacer también lo que dice San Pablo:
 ‘Y todo lo que hacéis, de palabra o de obra, hacedlo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él’. (Col. 3, 17). Esta perícopa de la curación de los leprosos yo me atrevería a decir que es ‘la exaltación del agradecimiento’
PARÁBOLA DEL FARISEO Y EL PUBLICANO 
¿Recuerdan la parábola del fariseo y el publicano? ¡Seguro que sí! ¿Podríamos decir que realmente la postura de agradecimiento del fariseo era una acción de gracias a Dios? ¿O era un agradecimiento hecho solamente con los labios, recreándose en todo cuanto se atribuía, teniendo el corazón absolutamente alejado de Dios? Y, además, en una absurda postura, comparándose con el pobre publicano al que da a entender que desprecia.
Pienso que el agradecimiento es una piedra angular en nuestra relación con Dios, ya que cuando en la Liturgia de la Eucaristía oímos al sacerdote celebrante decir al principio del Prefacio: ‘En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios Todopoderoso y Eterno…’ En apenas dos líneas y hay un curso completísimo sobre el agradecimiento: Justo y necesario. Nuestro deber y salvación. Siempre y en todo lugar, dar gracias a Dios. Precioso. Y si nos ponemos a desmenuzar cada uno de esos conceptos en relación con Dios…
APOTEOSIS DE SANTO TOMÁS DE AQUINO.-ZURBARÁN.-BARROCO
 ‘Soy incapaz de darte la alabanza debida por todos estos beneficios; por eso doy gracias a tu Majestad por la abundancia de tu inmensa bondad, para que multipliques, conserves y recompenses siempre en mí la gracia’. Quien dijo eso se daba perfecta cuenta de las limitaciones que tenemos las personas para dar gracias a Dios. Hace patente nuestra nada a la vez que la inmensidad y grandeza del Creador. Quien así escribió es el Doctor Angélico, Santo Tomás de Aquino, canonizado en 1323 y proclamado Doctor de la Iglesia en 1567.

Y para finalizar, permítanme, por favor, que lo haga con Fray Luis de Granada: ‘Aquel tiempo que sigue después de la Comunión, es el mejor que hay para negociar con Dios y para abrazarle dentro de tu corazón. Y así debe el hombre estar este tiempo en la iglesia o donde comulgó, dando gracias al Señor por este beneficio y ocupando su corazón con santos pensamientos y oraciones.’ (Fray Luis de Granada. Del Sacramento de la Eucaristía). 
FRAY LUIS DE GRANADA.-RETRATO DE FRANCISCO PACHECO.-MANIERISMO
Es que la Misa es la Acción de Gracias por excelencia.