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Curación de la hemorroísa.-26-marzo-2012

Posted by Caminante y peregrino

LA HEMORROÍSA A LOS PIES DE JESÚS.-PAOLO VERONESE.-MANIERISMO

Este milagro, junto con el de la resurrección de la hija de Jairo, son de los más conocidos de Jesucristo. Incluso podríamos decir que están interrelacionados en lo que al tiempo se refiere, ya que cuando iba a atender la petición de unos padres angustiados porque su hija se les moría, ocurrió el otro milagro a pesar de Él.

Digo a pesar de Él porque realmente no intervino directamente, sino que su Gracia actuó a la vista de la fe de aquella mujer. Cuando notó la fuerza que había salido de su interior se percató de que algo había pasado. Pero vamos por partes.

Quizá hubiese tenido que poner los dos relatos juntos en la misma entrada porque al estar juntos crean una mayor tensión dando un dramatismo superior a la escena, pero acaso sería excesivamente larga por el número de imágenes y se podría perder la identidad de alguno de los milagros, si no ocurría en los dos casos, ya que la claridad del relato podría estar comprometida. Así que he optado por el de la mujer que sufría pérdidas de sangre en primer lugar.

LA HEMORROÍSA TOCANDO A JESÚS.-MONASTERIO DE SAN JUAN DE LA PEÑA.-ROMÁNICO ARAGONÉS

Como en todo, hay que intentar meterse dentro de la piel del pintor, autor de cada cuadro. Cada uno tiene su propia sensibilidad y su propia forma de concebir la escena. La forma y el color son determinantes en el pintor, así como el volumen, la forma, el espacio o los materiales empleados en el caso de los escultores, para hacer llegar el mensaje que quieren transmitir a quien contemple su obra.

Pero también debemos meternos, como el pintor, dentro del ambiente del tema que está ante nuestros ojos. Analizarlo. Criticarlo, en el buen sentido de la palabra. Observar matices, actitud de los personajes, de sus gestos, de sus rostros… Convertirnos en protagonistas con la imaginación y meternos dentro del cuadro o de la escultura.

Como en todas las entradas, pongo varios cuadros con variados estilos pintados en diferentes épocas. De ahí surge la riqueza del Arte. Veamos en este caso a partir del relato del Evangelio.

JESÚS CURA A LA HEMORROÍSA.-WILLIAM HOLE.-S. XIX - XX

‘Se encontraba allí una mujer que desde hacía doce años padecía de hemorragias. Había sufrido mucho en manos de numerosos médicos y gastado todos sus bienes sin resultado; al contrario, cada vez estaba peor. Como había oído hablar de Jesús, se le acercó por detrás, entre la multitud, y tocó su manto, porque pensaba: Con sólo tocar su manto quedaré curada. Inmediatamente cesó la hemorragia, y ella sintió en su cuerpo que estaba curada de su mal. Jesús se dio cuenta en seguida de la fuerza que había salido de él, se dio vuelta y, dirigiéndose a la multitud, preguntó: ¿Quién tocó mi manto? Sus discípulos le dijeron: ¿Ves que la gente te aprieta por todas partes y preguntas quién te ha tocado? Pero él seguía mirando a su alrededor, para ver quién había sido. Entonces la mujer, muy asustada y temblando, porque sabía bien lo que le había ocurrido, fue a arrojarse a sus pies y le confesó toda la verdad. Jesús le dijo: Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda curada de tu enfermedad’. (Mc. 5, 25-34).

LA HEMORROÍSA ARRODILLADA ANTE JESÚS.-DELLO DELLI.-GÓTICO INTERNACIONAL

A partir de aquí vienen los interrogantes. ¿Por qué no quiso ir directamente a Jesús para pedir su curación? Cabe suponer que no quería molestar al Maestro y pensó que, según la fe que tenía en su poder sanador, solamente con tocar su manto curaría. Pero también podríamos pensar, teniendo en cuenta la mentalidad de la época, que esa enfermedad debía darle vergüenza exponerla ante todos los que seguían al Maestro, ya que si lo decía abiertamente todos sabrían que ella era impura y quien la tocase incurría en impureza. Ahí toma carta de naturaleza esa magnífica intuición, ese sexto sentido que adorna a las mujeres, que inmediatamente la impulsa a poner manos a la obra.

QUEDA EN PAZ Y VETE CURADA.-FRESCO DE LA CATACUMBA DE LOS SANTOS MARCELINO Y PEDRO.-S. IV

No lo piensa dos veces. Espera la ocasión de llegar hasta el joven rabí cuando hubiese mucha gente a su alrededor y así pasar desapercibida para Él y para el gentío. El momento se presenta cuando se dirigía a casa de Jairo a curar a su hija, seguido de muchísima gente deseosa de contemplar lo que Jesús iba a hacer con esa muchacha gravemente enferma.

Pero una parte no le salió bien. Es cierto que llega hasta Él, quién sabe si con codazos o con alguna que otra discusión con quien hubiera empujado sin querer con el fin de conseguir su propósito y que hasta lograrlo cabía la posibilidad de tener que echarse al suelo y desde ahí tocar el manto o la orla de su túnica de manera disimulada y tenue. No hacía falta más según su pensamiento.

BUSCANDO LA CURACIÓN.-SIMÓN DEWEY.-S. XX

Jesús lo notó. La fuerza que salió de su interior le avisaba que alguien le había tocado con algún propósito concreto. Su pregunta así lo confirma: ‘¿Quién tocó mi manto?’ El desconcierto entre los discípulos y entre quienes oyeron la pregunta se hizo patente: ‘Sus discípulos le dijeron: ¿Ves que la gente te aprieta por todas partes y preguntas quién te ha tocado?’ No había vuelta de hoja. Él sabía lo que decía y ‘seguía mirando a su alrededor, para ver quién había sido’. La mujer no tenía otra opción. Estaba cogida por todas partes. Y ‘muy asustada y temblando, porque sabía bien lo que le había ocurrido, fue a arrojarse a sus pies y le confesó toda la verdad’.

CURACIÓN REALIZADA.-AL YOUNG.-S. XX - XXI

Pero no acabó ahí el tema, porque ‘Jesús le dijo: Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda curada de tu enfermedad’. Ese era Jesús de Nazaret. Daba más valor a la fe que tenía la mujer que a la curación en sí misma, como dijo en otra ocasión: ‘Os aseguro que, si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible’. (Mt. 17, 20).

En fin. Ahora les toca a ustedes disfrutar. Intenten ser protagonistas en esta historia y, ¿por qué no? Hagan volar la imaginación, véanse a sí mismos con un pincel o un cincel en la mano enriqueciendo el Arte con su aportación.


LA CURACIÓN DE LA HEMORROÍSA POR JESÚS.-MOSAICO

Los milagros de Jesús (II).- 11-marzo-2012

Posted by Caminante y peregrino

CALMA LA TEMPESTAD.-REMBRANDT.-BARROCO

El mes de diciembre pasado comencé un tema muy atractivo en la vida de Jesucristo: los milagros. Lo interrumpí para no hacer monótonas las distintas entradas y elegí el país de Jesús para conocer los lugares que el Hijo de Dios frecuentó cuando, asumiendo nuestra naturaleza humana, nació en Belén de Judá y desarrolló una vida de servicio a todos nosotros dándonos a conocer la plenitud y perfección de la Ley: ‘No penséis que he venido a abolir las enseñanzas de la ley y de los profetas; no he venido a abolirlas, sino a llevarlas hasta sus últimas consecuencias’. (Mt. 5, 17)

ADORACIÓN DE LOS MAGOS.-ALONSO BERRUGUETE.-MANIERISMO

Esto lo hizo mediante una predicación durante tres años aproximadamente, en los cuales dio sobradas pruebas de ser Dios a través de distintas circunstancias, una de las cuales fueron los milagros. Y aquí retomo el tema, que al ser tan numerosos, los cuadros especialmente, y las esculturas, necesariamente deberé hacer distintas acotaciones y emplear distintas entradas, alternando con otros temas.

Soy consciente que los expertos en Sagradas Escrituras harán esto montones de veces mejor que yo, pero ¡bueno! Me arriesgaré.

Un punto de partida podría ser el convencimiento que tenían los judíos de aquella época de que la persona que padecía una enfermedad era porque Dios lo había castigado, a causa de los pecados que habían podido cometer él o alguien de su familia. Y eso significaba que solamente Dios lo podía curar.

CURACIÓN DE UN CIEGO.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

Esto lo podemos comprobar en un pasaje que San Juan nos relata: ‘Mientras caminaba, Jesús vio un hombre que era ciego de nacimiento. Sus discípulos, al verlo, le preguntaron: Maestro, ¿por qué nació ciego este hombre? ¿Fue por un pecado suyo o de sus padres? Jesús respondió: La causa de su ceguera no ha sido ni un pecado suyo ni de sus padres. Nació así para que el poder de Dios pueda manifestarse en él’. (Jn. 9, 1-3). A través de este relato Jesús desmonta la creencia popular de la enfermedad como castigo de Dios.

CURA UN CIEGO DE NACIMIENTO.-JEFFREY HEIN

Lo que sí está claro es, por una parte, que los que aceptaban a Jesús y su predicación le reconocían y aceptaban su capacidad tanto para curar como para expulsar demonios. Pero por otra parte estaban aquellos que no solamente no lo aceptaban, sino que incluso lo perseguían, más o menos solapadamente, como vimos en la entrada anterior, que aunque presenciaban la evidencia de los hechos, se resistían a admitir esta capacidad y le daban todas las vueltas imaginables a los mismos para autoconvencerse y convencer al pueblo de que Él no podía hacer eso. Les molestaba porque si según sus creencias la enfermedad era a causa de algún pecado y solamente podía curarlos Dios, si admitían las curaciones tenían que admitir que Jesús era Dios. Y eso era muy fuerte para ellos.

FARISEOS Y HERODIANOS CONSPIRAN CONTRA JESÚS.-
JAMES TISSOT.-S. XIX - XX


Mateo nos lo expone: ‘Le presentaron un endemoniado ciego y mudo. Jesús lo sana. La gente decía: ¿No será este el Hijo de David? Los fariseos al oírlo dijeron: Este expulsa los demonios por el poder de Belcebú, príncipe de los demonios. Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo: Todo reino dividido acaba en la ruina. Si Satanás expulsa a Satanás, está dividido…Pero si yo expulso los demonios con el poder del Espíritu de Dios, es que ha llegado a vosotros el reino de Dios’. (Mt. 12, 22-28).

CURA UN ENDEMONIADO MUDO.-GUSTAVO DORÉ.-S. XIX

No obstante, no es que los milagros estaban ahí solamente, sino que ellos y el Reino de Dios ocupaban el eje de su predicación. Y cuando se tropezaba con algún enfermo o lisiado se movía a compasión ante el dolor y el sufrimiento de sus semejantes. No permanecía impasible. Y la gente, el pueblo llano, lo sabía y no dudaba en llevarle enfermos, muchos enfermos. ‘Al atardecer, cuando ya se había puesto el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Él curó entonces a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios, pero a estos no les dejaba hablar, pues sabían quién era’. (Mc. 1, 32-34).

CURA VARIOS ENFERMOS.-WILLIAM HOLE.-S. XIX - XX

Incluso era sensible ante el padecimiento del hambre de la gente que le seguía, lo cual motivó el conocidísimo milagro de la multiplicación de los panes y los peces, del que nos ocuparemos con mayor detenimiento más adelante.

Los milagros no debemos mirarlos solamente desde el hecho por sí mismo. Existen casos en los que antes de la curación antepone la fe de los enfermos o de sus familiares. Es el caso de un padre desesperado con su hijo enfermo, que se dirige a Jesús. Y le pregunta: ‘¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? El padre contestó: Desde pequeño. Y muchas veces lo ha tirado al fuego y al agua para acabar con él. Si algo puedes, compadécete de nosotros y ayúdanos. Jesús le dijo: Dices que si puedo. Todo es posible para el que tiene fe. El padre del niño gritó al instante: ¡Creo, pero ayúdame a tener más fe!’ (Mc. 9, 14-29).
CURA UN NIÑO EPILÉPTICO.-HAROLD COPPING.-S. XIX - XX

Otro de estos casos es el del siervo enfermo de un centurión romano, ¿lo recuerdan? Este oficial romano ha oído hablar de Jesús y lo que hace. Comprende que quien así actúa es alguien acaso superior a los dioses de Roma y esto le hace considerarse indigno de que pise su casa, pero las razones que da conmueven al Maestro. ‘Jesús quedó admirado y volviéndose a la gente que le seguía, dijo: Os digo que ni en Israel he encontrado una fe tan grande’. (Lc. 7, 1-10). Concluye diciendo que cuando llegaron a la casa el criado estaba curado.

CURA AL SIERVO DEL CENTURIÓN ROMANO.-WILLIAM HOLE.-S. XIX - XX

Como se dan dos circunstancias en la temática del blog, por una parte exponer la biografía de Jesús lo más aproximadamente posible a la sucesión de los hechos en el tiempo y por otra parte presentarla desde el Arte, iremos viendo todos estos milagros poco a poco, aunque en algunos nos ocupe una entrada, como ocurrió en el caso de la curación de la suegra de Pedro, publicado en agosto de 2011.

CURA A LA SUEGRA DE PEDRO.-LIBRO DE LA ABADESA HITDA DE MESCHEDE

¿Criterios a seguir? Pues se me ha ocurrido clasificarlos siguiendo su tipología y en este sentido los he agrupado en milagros sobre la Naturaleza, sobre curaciones (estos a su vez también los he subdividido) y sobre resurrección de muertos. Ya sé que hay otras formas, pero tampoco se trata de ser exhaustivos. El caso es que veamos cómo lo han visto este grupo de personas dotadas de ese carisma del Arte, los pintores y escultores, y que a través de sus obras seamos capaces de descubrir las maravillas de Dios y su cercanía a las personas de todos los tiempos y, por extensión, a nosotros mismos, ya que la enseñanza básica que los milagros transmiten es la presencia del Reino de Dios en nuestra querida sociedad.








NO ME HE ATREVIDO A PONER PIE A ESTAS IMÁGENES.
LA SÁBANA SANTA DE TURÍN HABLA POR SÍ MISMA.