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Este es el verdadero principio de la Historia (XV).-23-octubre-2016

Posted by Caminante y peregrino

PESCADORES GALILEOS.-VASILY POLENOV.-S. XIX - XX
      Después, Jesús desapareció nuevamente dejándolos con la sensación de que pronto volverían a verlo. La reunión iba finalizando y cada uno volvía a sus ocupaciones habituales, pero iban muy contentos. Estaban deseosos de encontrarse con otros seguidores del Maestro que no lo habían visto todavía para contarle los detalles y pormenores de cuanto habían visto y oído de su Amigo.
      Poco a poco quedaron solamente los once Apóstoles que siempre iban con Él a todas partes y, a excepción de unos pocos, la mayor parte de ellos marcharon junto al lago de Tiberíades. Allí 'se apareció Jesús a los discípulos junto al mar de Tiberíades y se manifestó de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los de Zebedeo y otros dos de sus discípulos'. Habían vuelto a sus trabajos acostumbrados, pero al haber estado unos tres años en contacto directo con Jesús, oyendo sus predicaciones, presenciando sus milagros, oyendo sus discusiones con los fariseos y atendiendo a cuantos se acercaban a Él en busca de consejo, de ánimo o de cualquier duda sobre el camino que debía seguir su vida, ahora les hacía sentirse raros. No se encontraban a gusto. Estaban nerviosos por la inactividad y daban vueltas a su cabeza buscando algo que les permitiera dejar aquella molesta sensación.

      De repente 'Simón Pedro les dice: -Voy a pescar. Le contestan ellos: -También nosotros vamos contigo. Fueron y subieron a la barca'. Soltaron amarras y navegaron mar adentro, 'pero aquella noche no pescaron nada' a pesar del trabajo y el esfuerzo realizado. 'Cuando ya amaneció, estaba Jesús en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Él. Les dice Jesús: -Muchachos, ¿no tenéis pescado? Le contestaron: -No. Él les dijo: -Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis. La echaron, pues, y ya no podían arrastrarla por la abundancia de peces'. No daban crédito a lo que estaban contemplando. ¿Cómo era posible? Estaban seguros de haber echado las redes en aquel mismo lugar antes, pero...las dudas o inseguridades los tenían aturdidos. Andrés recordó el día, lejano ya, que Jesús subió a la barca de Pedro y la abundante pesca que hicieron siguiendo la petición que les hizo Jesús. (Lc. 5,1-11).
PESCA MILAGROSA.-VASILI NESTERENKO.-S. XX
      Había alguien más que quizá recordó lo mismo o algo parecido, porque 'el discípulo a quien Jesús amaba dice entonces a Pedro: -Es el Señor. Se puso el vestido -pues estaba desnudo- y se lanzó al mar. Los demás discípulos vinieron en la barca, arrastrando la red con los peces, pues no distaban mucho de tierra, sino unos doscientos codos'. El comentario de Juan a Pedro lo oyeron algunos más a pesar de haberlo dicho en voz muy baja y todos se dispusieron a llegar a la orilla cuanto antes pensando que iban a estar nuevamente con su Maestro y Amigo.

      'Nada más saltar a tierra ven preparadas unas brasas y un pez sobre ellas y pan. Jesús les dice: -Traed algunos de los peces que acabáis de pescar. Subió Simón Pedro y sacó la red a tierra llena de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y, aun siendo tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: -Venid y comed. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Quién eres tú?, sabiendo que era el Señor'.
PESCA MILAGROSA.-JAMES TISSOT.-S. XIX
      Tenían una seguridad absoluta en ello, porque sus corazones habían recobrado el ánimo y la paz. Volvían a ser los que iban con Jesús por los campos y montes galileos. Poco a Poco fue desarrollándose una amena conversación entre todos cuantos estaban compartiendo aquella imprevista comida. En un momento dado, 'Jesús toma el pan y se lo da; y de igual modo el pez'. Se hizo el silencio. A todos les vino a la mente el recuerdo de la noche que celebraron la última Pascua de Jesús con ellos en el cenáculo, antes de partir a Getsemaní. 'Esta fue ya la tercera vez que Jesús se manifestó a los discípulos después de resucitar de entre los muertos'. (Jn. 21, 1-14).