RSS Feed

Expulsión de los mercaderes del templo.-21-agosto-2011

Posted by Caminante y peregrino

Pannini, Giovanni Paolo .-NEOCLÁSICO

Después de unas vacaciones cuidando la salud, volvemos a encontrarnos con un nuevo tema. Hay un pasaje en los Evangelios presentado de distinta manera entre los sinópticos y San Juan. Me refiero a la expulsión del templo, por parte de Jesucristo, de esas personas que iban a hacer allí sus negocios. San Juan lo presenta al principio de su Evangelio de esta forma:

JUAN DE MIRANDA.-BARROCO

‘Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas. Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, junto con sus ovejas y sus bueyes; derramó las monedas de los cambistas, derribó sus mesas y dijo a los vendedores de palomas: "Quitad de aquí todo esto y no hagáis de la casa de mi Padre un mercado". Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: El celo por tu Casa me consume’. (Jn. 2, 13-17)

Los sinópticos, en cambio, lo colocan al final de sus Evangelios respectivos. Según San Mateo: Mateo 21, 12-17

FRANCESCO BASSANO.-MANIERISMO

Después Jesús entró en el Templo y echó a todos los que vendían y compraban allí, derribando las mesas de los cambistas y los asientos de los vendedores de palomas. Y les decía: "Está escrito: Mi casa será llamada casa de oración, pero vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones".

Según San Marcos: Marcos 11, 15-19

JACOPO BASSANO.-MANIERISMO

Cuando llegaron a Jerusalén, Jesús entró en el Templo y comenzó a echar a los que vendían y compraban en él. Derribó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas, y prohibió que transportaran cargas por el Templo. Y les enseñaba: "¿Acaso no está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos? Pero vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones".

Y según San Lucas: Lucas 19, 45-46

GIOVANNI BENEDETTO CASTIGLIONE.-BARROCO

Y al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: "Está escrito: Mi casa es una casa de oración, pero vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones".

GIOTTO.-GÓTICO

¿Qué le hace tomar esa determinación? Al parecer, esas personas, con sus negocios, contribuían de alguna manera a ‘desdibujar’ el auténtico sentido y razón de ser del Templo. Era la casa de Dios. Era ‘su’ Casa.

PATIO DE LOS NARANJOS DE LA CATEDRAL DE SEVILLA

Las ofrendas para los holocaustos podrían ser adquiridas en otros lugares, pero no precisamente ‘allí’. Su indignación le lleva a tomar una cuerda y deshacerla para formar un rudimentario látigo (si es que lo podemos llamar así), y realzar, reafirmar gráfica y materialmente esa expulsión acompañada, como vemos en estos cuadros, de volcado de mesas y esparcimiento de monedas.
JOSÉ DE CIEZA.-S. XVII

Personalmente pienso que con el ‘látigo’ no pegaría a las personas. Debió ser, más bien, para espantar a los animales que habían llevado los comerciantes para su venta. Y ni que hablar tiene, que su constante ir y venir, además de la suciedad y los malos olores que aportaban (a corral, excrementos, etc.) no era, sin lugar a dudas, lo más apropiado para la Casa de Dios.
CARAVAGGIO.-BARROCO

Era normal que los Apóstoles que le acompañaban y acaso alguien más, recordase el contenido del
Salmo 69 (68), 10: ‘Me consume el celo de tu casa’. Sí. Casi podríamos afirmar que el ambiente de recogimiento y oración, que era lo más propio de aquel lugar, se vería seriamente alterado si no era inexistente.
CARL BLOCH.-REALISMO DANÉS


Las razones que realmente sentiría Jesucristo no sé si alguien las conocerá, pero yo las desconozco. Así pues vamos a dar un paso más en el Arte, a través del cual intento ilustrar esta insignificante biografía de Jesús de Nazaret, y nos detenemos en un pintor muy conocido: El Greco.
ROMÁNICO.-ABADÍA DE SAINT-GILLES-DU-GARD


¿Por qué? Tiene en su producción varias versiones sobre este tema y vamos a verlas con algún simple comentario.
EL GRECO.-MANIERISMO


La figura de Jesucristo ocupa el centro del cuadro. Inevitablemente la mirada se dirige directamente a Él. El color brillante de su túnica ayuda a ello. Algunos de los mercaderes presentan una acusada anatomía y la luminosidad del cuadro realza la escena. En segundo término aparece la arquitectura del Templo mediante unas columnas y un arco, a través del cual aparece un patio o el exterior del edificio.
EL GRECO.-MANIERISMO

En esta otra versión del tema que nos ocupa, mantiene la estructura del cuadro. Aparece ésta como más cercana al espectador. Los cuatro personajes que en el cuadro anterior aparecen en el ángulo inferior derecho, desparecen, y la señora que lleva un niño desnudo, cogido de la mano parece estar sustituida por una joven mercader. Las columnas aparecen difuminadas y a los lados del arco aparecen como unos bajorrelieves.
EL GRECO.-MANIERISMO

El panorama de esta versión, aunque sigue siendo el mismo tema, cambia sustancialmente. La luz continúa siendo determinante. Las columnas, con capiteles corintios, ya son como de un altar lateral de cualquiera de nuestros templos cristianos. A la izquierda del cuadro aparece una hornacina en cuyo hueco se ve la estatua de un hombre. Si tenemos en cuenta que al pie se ve una escena, que a mí me ha parecido la expulsión de Adán y Eva del Paraíso, me hace suponer que el personaje de la hornacina es Adán.

Así he visto estas tres versiones desde mi afición, poco docta, pero (discúlpenme, pero es así) apasionada por el Arte. Les dejo con otros artistas que han visto así el tema:

JACOB JORDAENS.-S. XVII



DELLO DELLI.-GÓTICO


TIÉPOLO.-BARROCO


LUCAS JORDÁN.-BARROCO


0 comentarios: