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Personajes significativos en la vida de Jesús (II).-23-02-2012

Posted by Caminante y peregrino

JESUCRISTO ENTRE LA VIRGEN Y SAN JUAN.-JAN GOSSAERT.-RENACIMIENTO

Entramos en la segunda parte de este tema, como nos indica el título de la entrada. En la anterior, ya les comentaba que aún quedaban algunos hombres que tuvieron mucho que ver, muchísimo que ver, en la vida pública de Jesucristo. Era todo ese conjunto de hombres que dominaban la sociedad judía: sacerdotes, escribas, fariseos y ese etc. a los que la predicación del Salvador no les caía nada bien porque dejaba al descubierto todos sus fallos, abusos e irregularidades en sus actuaciones.

Había varios grupos independientes entre sí, pero unidos en su afán de coger en contradicción a Jesús en alguna de sus actuaciones o predicaciones. Veamos quienes eran aunque sea de forma necesariamente breve.
ESCRIBAS Y FARISEOS.-ALEXANDRE BIDA.-ROMANTICISMO

Uno de esos grupos estaba formado por los escribas, también llamados en ocasiones doctores o maestros de la Ley, ya que se ocupaban de la interpretación de las Sagradas Escrituras, según nos relata San Mateo. Los Magos acuden a Herodes para preguntarle dónde estaba el rey de los judíos que acababa de nacer. ‘Al oír esto el rey Herodes se turbó, y con él toda Jerusalén, y reuniendo a todos los príncipes de los sacerdotes y a los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Mesías’ (Mt. 2, 3-4).
SACERDOTES DELIBERANDO.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

También tenemos a los sacerdotes. El A.T. recoge su función y características. Jesús reconoce su autoridad, como lo demuestra en el episodio de la curación de un leproso: ‘Mira. No lo digas a nadie, sino ve a mostrarte al sacerdote y ofrece la ofrenda que Moisés mandó, para que les sirva de testimonio’. (Mt. 8, 4). San Lucas nos presenta este reconocimiento en el pasaje de los diez leprosos: ‘Id y mostraos a los sacerdotes. En el camino quedaron limpios’. (Lc. 17, 14). En la cúspide de ellos estaba el Sumo Sacerdote, que tenía el mayor rango de cuantos servían en el templo a la vez que tenía mucha influencia política al ser el presidente del Sanedrín, órgano supremo del gobierno de los judíos.
CRISTO Y LOS FARISEOS.-EDWARD ARMITAGE.-S. XIX

Otro grupo estaba formado por los fariseos. En tiempos de Jesús era una secta que se dedicaba a estudiar en profundidad la Torá (Ley de Moisés contenida en el Pentateuco), la Misná (Leyes judías que recogen y consolidan la tradición oral judía desarrollada durante siglos desde los tiempos de la Torá o ley escrita) y el Talmud (obra que recoge principalmente las discusiones rabínicas sobre leyes judías, tradiciones, costumbres, leyendas e historias del pueblo hebreo) y eran muy exigentes con el cumplimiento de la Ley, pero no tenían en cuenta el espíritu de la misma. El Salvador tuvo que salirles al paso cuando le dijeron que sus apóstoles no guardaban el sábado. No esperaban la respuesta que recibieron: ‘El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. Y el dueño del sábado es el Hijo del hombre’. (Mc. 2, 27-28). No consta que hubiese respuesta de los fariseos ni discusión alguna.
HERODIANO Y SADUCEO.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

No podemos perder de vista a los saduceos. En palabras y términos del S. XXI diríamos que formaban un partido político en el judaísmo. Sus componentes pertenecían básicamente a la clase sacerdotal. Tuvieron una gran influencia en los tiempos de Jesús, ya que eran numerosos dentro del Sanedrín. San Mateo nos dice el concepto que San Juan Bautista tenía de ellos: ‘Como viera a muchos saduceos y fariseos venir a su bautismo, les dijo: Raza de víboras, ¿quién os enseñó a huir de la ira que os amenaza?’ (Mt. 3, 7).
JESÚS DISCUTE CON FARISEOS.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

Tampoco eran del agrado de Jesús, según se desprende del relato de San Marcos: ‘Se le llegaron algunos saduceos, de los que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron diciendo: Maestro, Moisés nos ha prescrito que, si el hermano de uno muere y deja la mujer sin hijos, tome el hermano esa mujer y dé descendencia a su hermano….Les respondió Jesús: ¿No está bien claro que erráis y desconocéis las Escrituras y el poder de Dios? Porque cuando resuciten de entre los muertos, ni se casarán, ni serán dadas en matrimonio, sino que serán como ángeles en los cielos…’ (Mc. 12, 18-27).
'DESTRUID ESTE TEMPLO...'.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

Más adelante, en los Hechos de los Apóstoles, también nos relata San Lucas una de sus actuaciones: ‘Mientras ellos hablaban al pueblo, llegaron los sacerdotes, el oficial del templo y los saduceos. Indignados de que enseñasen al pueblo y anunciasen cumplida en Jesús la resurrección de los muertos, les echaron mano y los metieron en prisión hasta la mañana, porque ya era tarde. Pero muchos de los que oyeron la palabra, creyeron, hasta el número de unos cinco mil’. (Act. 4, 1-4).

Como botón de muestra pienso que es suficiente. Son los más importantes. Todos ellos, en su conjunto, estaban permanentemente atentos a las actuaciones de Jesús así como a su predicación. La finalidad era clara: querían cogerlo en contradicción para demostrar ante el pueblo que era un farsante, pero no pudieron. Al final tuvieron que recurrir a falsos testigos para quitárselo de en medio: ‘Los príncipes de los sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban falsos testimonios contra Jesús para condenarle a muerte, pero no los hallaban, aunque se habían presentado muchos falsos testigos’. (Mt. 26, 59-60). Y eso suponía matarlo, cosa que no les arredró lo más mínimo, hasta que lo consiguieron, como ya sabemos.
JESÚS CONDUCIDO ANTE ANÁS.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

Vamos a empezar con el capítulo de las mujeres que según los Evangelios fueron protagonistas, bien con algún episodio de su vida pública, bien mediante una relación directa con Él, sin ser exhaustivo, ya que a lo largo de estas entradas iré publicando esos sucesos de una manera concreta (la hemorroísa, la viuda de Naím, etc.).

Sin embargo tengo lo que para mí es un serio problema, ya que una de las mujeres que pensaba poner no está en ninguno de los cuatro Evangelios. Me estoy refiriendo a la mujer conocida como ‘Verónica’, que se jugó el ‘tipo’ por Jesús cuando iba camino del Calvario, para limpiarle el Rostro. Mi objetivo es ser estricto con el contenido de las Escrituras, pero por otra parte, la misma Iglesia la admite desde el momento que en el mismo Vaticano se puede ver una imagen de ella portando el Lienzo. Les pido disculpas, pero al final me he animado y aunque sea sucintamente. Vamos allá.
IMAGEN DE SANTA VERÓNICA EN SAN PEDRO DEL VATICANO

Según la tradición cristiana, cuando aquel Viernes Santo histórico cargó Jesús con la cruz, después de la horrorosa flagelación a la que fue sometido por orden de Pilato y posteriormente coronado con espinas por la soldadesca, con las correspondientes burlas y humillaciones, cayó varias veces al suelo. Estaría muy probablemente al borde de sus fuerzas físicas. Pero eso no importaba a nadie, excepto a una persona. Una mujer que se atrevió a desafiar a Roma y a quienes deseaban su muerte y doblando su manto le limpió el Rostro.
SANTA FAZ.-ICONO.-ANÓNIMO DEL S. XV

Todos ignoramos la mirada del Redentor a esa mujer, pero…su gesto recibió su agradecimiento: el Santo Rostro quedó milagrosamente impreso cuatro veces en aquel lienzo. Nada más sabemos de aquella mujer. Los evangelios apócrifos de Nicodemo y los Hechos de Pilato la nombran. La tradición sitúa hoy esos cuatro lienzos con el Rostro de Cristo en la Basílica de San Pedro, en Roma; en la Basílica du Sacré Cœur, en París; en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, en Jaén, España y en el Monasterio de la Santa Faz, en Alicante, España. Este último Monasterio se encuentra a unos ocho kilómetros de la ciudad donde resido y muchísimas veces hemos acudido a participar en la Eucaristía de aquel lugar. Los artistas de todos los tiempos, especialmente pintores, no han permanecido insensibles a la gesta de la Verónica.
MONASTERIO DE LA SANTA FAZ EN ALICANTE, ESPAÑA.-AL FONDO, RELICARIO DONDE SE CONSERVA UNO DE LOS PLIEGUES DEL MANTO DE LA VERÓNICA

Otros personajes también importantes y muy conocidos son los de María Magdalena y las santas mujeres. San Lucas nos hace esta presentación: A Jesús ‘le acompañaban los doce y algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y de enfermedades. María Magdalena, de la cual habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, administrador de Herodes, y Susana y otras varias que le servían con sus bienes’. (Lc. 8, 1-3).
LAS SANTAS MUJERES.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX


LA LANZADA.-JAN PROVOOST.-RENACIMIENTO

María Magdalena fue una de las mujeres que permaneció fiel a Jesús y se mantuvo al pie de la cruz en el Calvario junto con la Virgen y otras mujeres, según relata San Juan: ‘Estaban junto a la cruz de Jesús su Madre y la hermana de su Madre, María la de Cleofás y María Magdalena’. (Jn. 19, 25). Fue la primera mujer que no siendo familia del Redentor a la que se le apareció el Resucitado (la primera fue, por lógica, su Madre, aunque no digan nada los Evangelios) y la que corrió a avisar a los discípulos de la Resurrección. (Jn. 20, 11-18).
NOLI ME TANGERE.-ALEXANDRE IVANOV.-S. XIX

Pero existe una mujer que considero que es la más importante. La fundamental y básica en la vida de Cristo: su Madre. Una mujer que si brilla en los Evangelios es por su silencio y aparente falta de protagonismo. Solamente en el pasaje de las bodas de Caná aparece pidiéndole a Jesús la solución de un problema, como si ya supiera lo que su Hijo era capaz de hacer. Por lo demás, ‘guardaba todo esto y lo meditaba en su corazón’. (Lc. 2, 19).
BODAS DE CANÁ.-JAMES SEWARD.-S. XX

María hizo lo que cualquier madre y esposa de su tiempo hacía, pero según iba pasando el tiempo se fue dando cuanta de su Hijo tenía una misión que cumplir y que tenía que llegar el momento de la despedida, del ‘nido vacío’ cuando marchase a ‘ocuparse de las cosas de su Padre’. (Lc. 2, 49).
JESÚS DESPIDIÉNDOSE DE SU MADRE

Pienso que, especialmente cuando José hubo muerto, la Madre y el Hijo tendrían algunos diálogos en la intimidad del hogar familiar, que poco a poco, paso a paso, Jesús iría desvelando algo a su Madre, al menos lo más conveniente. Y Ella seguiría escuchando, meditando y guardando.
JESÚS EN SU CASA DE NAZARET, CON SU MADRE.-ZURBARÁN.-BARROCO

Es evidente que las comunicaciones en los tiempos que vivían la Madre y el Hijo no eran como ahora, pero pienso que de una u otra forma le llegarían a María noticias de las curaciones y milagros que Jesucristo hacía, así como las discusiones que tenía con los doctores de la Ley y los fariseos, en algunas ocasiones acompañadas de palabras fuertes (hipócritas (Mt. 22, 18); sepulcros blanqueados (‘¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia!’. Mt. 23.27-32), que le acarrearían muchos enemigos. Al enterarse, su Madre, preocupada quiso ir a hablar con Él acompañada de parientes.
JESÚS MANIFIESTA SU AUTORIDAD A LOS FARISEOS

Tal vez, cuando recibió el aparente menosprecio de su Hijo ante la gente (‘Alguien le dijo: Tu madre y tus hermanos están fuera y desean hablarte. El dijo al que le hablaba: ¿Quién es mi madre y quienes son mis hermanos? Y extendiendo su mano sobre sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque quienquiera que hiciere la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre’. Mt. 12, 47-50), pudo entender perfectísimamente lo que Él quería decir. Los demás, es posible que no, pero ¿la Madre receptora de confidencias filiales…?
'QUIEN QUIERA QUE HICIERE LA VOLUNTAD DE MI PADRE...'.-JAMES TISSOT.-S.XIX-XX

Cuando se enteró que lo habían detenido y lo llevaban a presencia del Sumo Sacerdote y del Sanedrín, corrió presurosa, junto con parientes y amigos, a ver cómo podría ayudarle en aquel trance. ¿Cómo se quedaría al enterarse que la traidora delación había llegado por parte de Judas, uno de los doce que todo lo compartían con su Hijo, al que sin duda conocería y tal vez en alguna ocasión había compartido con él la comida?
JUDAS Y SU CONCIENCIA.-NICOLAJ GE.-S. XIX

Sabemos que fue imposible verle mientras duraba el traslado de una a otra parte. Acaso la primera vez que lo vio fue cuando Pilato lo mostró a la muchedumbre después de haberle hecho flagelar y con la corona de espinas que los soldados le pusieron para burlarse de Él: ‘Otra vez salió fuera Pilato y les dijo: Aquí os le traigo para que veáis que no hallo en Él ningún crimen. Salió, pues, Jesús fuera con la corona de espinas y el manto de púrpura, y Pilato les dijo: Ahí tenéis al hombre. Cuando le vieron los príncipes de los sacerdotes y sus satélites gritaron, diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale! Díjoles Pilato: Tomadle vosotros y crucificadle, pues yo no hallo crimen en Él’. (Jn. 19, 1-7).
ECCE HOMO.-ANTONIO CISERI.-S. XIX

Pienso que ninguno de nosotros puede ponerse en lugar de esa Madre oyendo cómo el odio pedía la crucifixión del Amor. Su Jesús, irreconocible por la flagelación y el sufrimiento, iba a morir irremediablemente en una cruz, el más atroz de los castigos romanos, como el peor de los maleantes y asesinos. ¿Cómo iba a estar María? ¿Cómo no moriría de pena y dolor cuando lo vio pasar junto a ella camino del suplicio?
JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

Sí. La Redención llegaba YA. En esos momentos tan dolorosos para Ella que la hicieron acreedora de ser parte activa en esa misión para la que había nacido su Hijo. La espada anunciada por el anciano Simeón, treinta y tantos años atrás, se presentaba con su terrible significado en la realidad del momento que vivía.
ESTO PUDO VER JESÚS DESDE LA CRUZ.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX

Y allí, al pie de la cruz, mantuvo el tipo a pesar de todo: ‘Estaban junto a la cruz de Jesús su Madre y la hermana de su Madre, María la de Cleofás y María Magdalena’. (Jn. 19, 25). Desde allí recibió el trascendental encargo de velar por todos nosotros. Jesús guardó el mejor regalo para todos sus seguidores al darnos a su Madre como la nuestra propia. Precisamente en ese momento en que la vida se le escapaba a chorros. ‘Jesús viendo a su Madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, dijo a su Madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dijo al discípulo: Ahí tienes a tu Madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa’. (Jn. 19, 26-27).
'AHÍ TIENES A TU MADRE...'.-LUCAS CRANACH, EL VIEJO.-RENACIMIENTO

En la entrada anterior les decía que cada uno de los personajes había procurado ponerles un calificativo. En el caso de María de Nazaret he elegido dos características de su vida: amor y corredención. Pienso que sintetizan todo su ser y su obrar en este mundo. Y acabo aquí esta entrada. Es el mejor cierre que podía haber en este tema. La talla de esta Mujer y Madre presente en la vida de su Hijo en los momentos buenos y amables y también en los difíciles, terribles y amargos. Y, por extensión, también está presente en todos nuestros momentos acompañándonos en nuestro caminar hacia Dios.

LA VIRGEN CONTEMPLA EL BRAZO TRASPASADO DE SU HIJO.-
RAÚL BERZOSA.-S. XX




MATER DOLOROSA.-CARLO DOLCI.-BARROCO

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