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Jesús también oraba. Y mucho (II).- 01-diciembre-2013

Posted by Caminante y peregrino

ÚLTIMA CENA.-BENJAMIN WEST.-S. XVIII - XIX
      En la entrada anterior comenzábamos a ver aspectos de la oración de Jesús de Nazaret. Pero no se queda ahí. Ahora ya ha enseñado a los discípulos y a todos lo que no deben hacer cuando oren. Es lo que podríamos llamar el aspecto negativo de la actitud de la persona cuando reza. Ahora entra a fondo. 'Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu habitación y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará'. Sigue una segunda parte en su enseñanza: 'Al orar, no seáis habladores, como los gentiles, que creen que Dios los va a escuchar por hablar mucho. No seáis, pues como ellos, porque vuestro Padre ya conoce lo que necesitáis antes de que vosotros se lo pidáis. Vosotros orad así:' (Mt. 6, 5-13)
     
Y les enseñó la oración más hermosa y completa que jamás haya compuesto nadie. Es un compendio total de compromiso, de consejos, de inteligencia, de sabiduría,...
ORACIÓN EN TU CUARTO.- ALEXANDER BIDA.-ROMANTICISMO
No hay suficientes palabras para describir el Padrenuestro. Es una oración divina, dicho con toda la propiedad de lo que significa ese calificativo, que rompe todos los esquemas a los que estaban acostumbrados  los judíos. La compone y la enseña el mismo Dios. Desde entonces, ¿cuántos millones de veces la habremos rezado los cristianos desde que Cristo nos la enseñó? ¿Cuántas devociones existen en la espiritualidad cristiana que no finalicen o lleven intercalado el rezo del Padrenuestro? Existen libros enteros, incluso estudios serios y profundos de esta oración, pero no hay que buscar el cerebro para rezarla, sino el corazón.
         Padre nuestro, que estás en los cielos...
      Van dirigidas alabanzas al Padre desde el mismo comienzo, pero también aparecen las peticiones en nuestro beneficio, finalizando con la petición de que nos libre del mal, de ese mal que siempre está a nuestro acecho. Su enseñanza la concluye con una observación o consejo sobre lo que ha dicho casi al final: 'Porque si vosotros perdonáis a los demás sus culpas, también os perdonará a vosotros vuestro Padre celestial. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas'. (Mt. 6, 14-15). Si nos damos cuenta del contexto de la perícopa, me da la impresión que está haciendo una invitación a todos, los de entonces y los de ahora, a poner en el centro de nuestra vida de relación con Dios la oración. ¿No les dice nada el significado de estos dos personajes de la fotografía , harto conocidos,en lo que se refiere al final del Padrenuestro sobre el perdón? ¡Menuda lección la de Juan Pablo II!
                              

      Es la forma más sencilla de comunicación con el Absoluto y sin grandes grandilocuencias ni palabrerías huecas carentes de sentido, como Él mismo dice. No nos damos cuenta pero hay ocasiones en que casi estamos acosando a Dios haciéndole una petición tras otra y no nos paramos a escucharlo a Él. Nuestra oración se puede convertir en un hermoso monólogo sin un significado concreto. Recordemos la alabanza que hace del pobre fariseo que no se atrevía a levantar la mirada del suelo porque se sabía pecador, en contraposición a la actitud del fariseo que se encontraba cercano a él.
     
No olvido, ni creo que olvidaré, la expresión de un sacerdote cuando tocó este tema en una de las charlas que dio. Comenzaba recordando lo que Dios manifiesta a través del profeta Isaías: 'Mis planes no son como vuestros planes ni vuestros caminos como los míos, oráculo del Señor'. (Is. 55, 8). Y a continuación nos soltó de súbito: '¿Alguno de ustedes se ha planteado si su oración lleva el acompañamiento del cumplimiento de la voluntad de Dios? Porque tenemos el deber de configurar nuestra vida de acuerdo con los planes y los caminos que Dios nos marca a cada uno de nosotros'. Nos recomendó leer,más bien, meditar, el pasaje de Mateo, capítulo 7, versículos 21 a 23.
      Muchos de los que allí estábamos, yo entre ellos, salimos con una honda preocupación en nuestro interior, pero eso nos espoleó a que hiciéramos una revisión de nuestras actitudes cristianas en la vida, en la oración, en la familia, en la profesión,...Verdaderamente no cayó en saco roto, pero es que si nos paramos a pensar un poquito, veremos que toda la vida de Jesús de Nazaret entre nosotros, no tuvo más objetivo que cumplir la voluntad del Padre. Esa es la razón por la que vivía constantemente el trato con Él de manera libre y espontánea como Hijo.
     
Y lo expresa de forma consciente  con alabanzas como en el caso que narra Lucas en esta acción de gracias: 'El Espíritu Santo llenó de alegría a Jesús, que dijo: -Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y se las has dado a conocer a los sencillos. Sí, Padre,así te ha parecido bien'. (Lc. 10 21 y Mt. 11, 25-26). ¿Puede pedirse más sencillez en este diálogo, que es una oración de alabanza a Dios? Somos nosotros los que en muchas ocasiones ponemos difícil nuestra propia manera de orar.
      Pero hay un momento muy especial en la oración  de Jesús porque sus sentimientos son parte integrante de la misma. Me refiero al momento en que le avisan que su amigo Lázaro ha muerto. Es de suponer que, al recibir la noticia, muchísimos de los momentos que ha vivido junto a su amigo y sus hermanas Marta y María pasarían por su mente. Ve necesaria su presencia en aquel hogar y allí encamina sus pasos. Después de oír a sus amigas y hermanas del fallecido, manifiesta su deseo de de visitar el lugar donde está sepultado desde hace tres días. Manda quitar la piedra que cubre la entrada del enterramiento donde está su amigo y (fijémonos) 'Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: -Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por la muchedumbre que me rodea para que crean que Tú me has enviado'. (Mt. 11, 41-42).
  RESURRECCIÓN DE LÁZARO.-JOUVENET.-BARROCO
      Se dirige a su Padre de una manera meridianamente clara, con el gesto de levantar la vista hacia Él. Como si quisiera transmitirnos a todos los cristianos de todos los tiempos, incluidos nosotros, la absoluta confianza con su Padre, la seguridad que tiene en que va a ser atendido y escuchado. 
     Hemos ido viendo algunos casos concretos de su vida pública. Todos ellos son casos puntuales y aún se hubiese podido añadir más, ya que toda su vida es una serie ininterrumpida de milagros y situaciones en los que aparece la oración y por ella descubrimos unos detalles que nos permiten conocerlo mejor.
     
En ese sentido creo que podemos decir que su oración llegaba a la perfección. Si pasaba noches enteras en oración, debemos suponer que no estaría continuamente hablando. 'Aconteció por aquellos días que salió Él hacia la montaña para orar, y pasó la noche orando a Dios'. (Lc. 6, 12). 
ORACIÓN DE JESÚS EN LA MONTAÑA.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
Pienso que se pondría delante de su Padre y que fluiría entre ambos un diálogo de amor divino en el que también existiría un espacio de contemplación entre el Padre, viendo que allí estaba 'su Hijo amado en quien se complacía' (Mc. 1, 11 ; Mt. 3, 17 ; Lc. 3, 22), y Jesús, que uniendo toda su bondad y la exigencia que su misión le imponía, saboreaba la presencia de Aquel que lo había enviado a nosotros, mientras sus labios pronunciaban con ternura la palabra 'Abbá'  para dirigirse a Él, con un abandono absoluto en sus manos, indicando con ello la relación la relación de conocimiento e intimidad existente entre ambos. Acaso por eso explicaría Jesús más adelante que 'Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quisiere revelárselo'. (Lc. 10, 22). 
      Cuando Santa Teresa de Jesús definió lo que era la oración ('hablar de amor con Alguien que nos ama'), estaba retratando cómo era la relación entre el Padre y el Hijo.
        La próxima entrada finalizaremos este tema.

1 comentarios:

  1. Anónimo

    . COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA

    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente

    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años