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Jesús también oraba. Y mucho.-14-noviembre-2013

Posted by Caminante y peregrino

EN EL DESIERTO.-WILLIAM DYCE.-REALISMO
      Alguna que otra vez habremos leído los Evangelios,¿verdad? Y hasta podría decir, sin temor a equivocarme, que los hemos meditado, incluso estudiado, con mayor o menor profundidad. Por algo será, pero una cosa es segura: Jesús de Nazaret tiene un gran 'tirón' para nosotros y siempre queremos conocer detalles suyos referentes a su vida, obra y doctrina. Al menos a mí me ocurre esto y conozco a muchos que les pasa lo mismo.
     

Una de las cosas que más me he llamado la atención desde siempre es su oración. De jovencito, tendría unos diecisiete años, me preguntaba: ¿cómo haría la oración siendo Dios como es? ¿Cuándo la haría y dónde? Con el paso de los años todas esas preguntas y más todavía, fueron teniendo respuesta. 
CRISTO EN EL DESIERTO.-Ivan Nicoláyevich Kramskói.-S. XIX
Fui descubriendo que todo en nuestra vida era un proceso formativo espiritual que conducía a ir descubriendo facetas de ese Dios que quiso tomar nuestra naturaleza humana para redimirnos del pecado. Y ese proceso formativo jamás terminaría en este mundo por ser inabarcable.

      De todos modos es un tema que, como todos los suyos, apasionan. Y he pensado que debiera ser tratado en el blog aunque de forme elemental, porque si bien mis conocimientos del mismo no son de excesiva profundidad, voy a intentar hacerlo teniendo como base, igual que todos los temas que trato, lo que nos han transmitido los cuatro evangelistas por una parte y por otra lo que se puede inferir de los relatos evangélicos. Comencemos.
     

Los fundamentos debió adquirirlos de sus padres, especialmente de su Madre. Después fue llegando el perfeccionamiento y la profundización, a la vez que 'crecía en sabiduría, edad y gracia ante Dios y ante los hombres'. (Lc. 2, 52)

JESÚS NIÑO ESTUDIA LA LEY.- ALEXANDER BIDA.-ROMANTICISMO
Asistiría a la sinagoga para aprender las Escrituras y a los trece años que ya se le consideraba mayor de edad, se le pondría el talit y ya podría leer la Torá. Durante su vida oculta, tanto antes como después de morir José, cumpliría con sus deberes religiosos según las normas de la religión mosaica e iría descubriendo el valor de la oración. Personalmente no me cabe la menor duda de que cuando comenzó su vida pública conocía a fondo la oración y su sentido trascendente en la comunicación con Dios, como se puede comprobar a lo largo de los Evangelios.El primer episodio público que conocemos es su bautismo de manos de Juan Bautista. En él vemos que
BAUTISMO DE XTO.-SEBASTIANO RICCI.-BARROCO
 reza después de recibirlo: 'Aconteció, pues, cuando todo el pueblo se bautizaba, que bautizado Jesús y orando, se abrió el cielo y descendió el Espíritu Santo en forma corporal, como una paloma, sobre Él...' (Lc. 3, 21-22).
      Después de ésto, 'fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo'. (Mt. 4, 1). Allí gran parte de su tiempo lo invertiría en orar. Cuando llegó el diablo tenía la fortaleza que le dio la oración, a través del contacto directo con su Padre, para ese continuo enfrentamiento entre el bien y el mal, del que salió vencedor. Tras ese episodio de su vida, 'llegaron los ángeles y le servían'. (Mt. 4, 11), con lo cual calmó el hambre motivada por los cuarenta días y cuarenta noches de ayuno riguroso vividos en la soledad y quietud de la montaña, totalmente inmerso en el silencio.
Por otra parte nos es imposible  saber cómo era su oración, pues los Evangelios no nos dicen nada en ese aspecto, al menos en forma directa. Pero sí que nos cuentan hechos por los que a través de pequeños y concretos detalles, se pueden conocer facetas que pueden desvelar algunos aspectos de la misma.
 San Lucas nos refiere, por ejemplo, que 'vino a Nazaret, donde se había criado, y, según costumbre, entró en día de sábado en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura'. (Lc. 4, 16).
EN LA SINAGOGA.-GREG OLSEN.-S. XX

Es decir, participaba en los actos litúrgicos y de la oración de la comunidad. No es ningún secreto que el pueblo hebreo sabía orar y lo hacía a diario. Siendo hebreo nada tiene de extraño. Y el 'Shemá, Israel', lo recitaría dos veces cada día, así como el resto de oraciones que debían hacer.No debemos olvidar, por lo conocido que es, el pasaje de la multiplicación de los panes y de los peces. San Mateo nos lo cuenta de manera que vemos cómo está bendiciendo la mesa, igual que hoy hacemos nosotros. Vean: 'Y mandando a la muchedumbre que se recostara en la hierba, tomó los cinco panes y los dos peces y, alzando los ojos al cielo, bendijo, partió los panes y se los dio a los discípulos y éstos a la muchedumbre. Comieron todos, se saciaron y recogieron de los fragmentos sobrantes, doce cestos llenos'. (Mt. 14, 19-20).
MULTIPLICACIÓN PANES Y PECES.-Lambert Lombard.-RENACIMIENTO

Fijándonos en 'pequeños' detalles podemos observar que en la oración de ese momento se manifiesta su sencillez: 'alzando los ojos al cielo, bendijo y partió los panes'. Así. sin rebuscar palabras.

No olvidemos que así como se retiró al desierto antes de su vida pública, cuando la comenzó tuvo que buscar quienes le acompañaran y fuesen testigos directos de su predicación, de sus hechos,...o sea, de los que luego fueron sus amigos y apóstoles. Era una decisión importante y debía elegir bien. A fin de cuentas eran los que posteriormente iban a continuar su labor cuando Él ya no estuviese en este mundo. Y no  lo hizo de cualquier manera. San Lucas lo narra brevemente pero con claridad: 'Aconteció por aquellos días que salió Él hacia la montaña para orar y pasó la noche orando a Dios. Cuando llegó el día llamó a sí a los discípulos y escogió a doce de ellos, a quienes dio el nombre de apóstoles'. (Lc. 6, 12-13)
ORA EN EL MONTE.-MICHAEL DUDASH.-S. XX
 
Siempre buscaba la intimidad, el silencio, la solitariedad, los momentos adecuados. Conocía que para la oración era (y es) necesario todo esto, lo cual le condujo a usar su magnífica pedagogía para enseñar a sus amigos cómo debían proceder cuando rezaran. Comienza explicándoles lo que no debían hacer: 'Cuando oréis, no seáis como los hipócritas que gustan orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que los vea la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa'. 
Es este tema uno más para los pintores, pero de una u otra forma ha calado en su sensibilidad artística, pues de una u otra forma son muchos los que lo han recogido en sus lienzos. La próxima entrada continuaremos con las enseñanzas de Jesucristo en lo que respecta a la oración, viendo lo que les dice a los discípulos sobre lo que deben hacer y decir cuando oren a Dios.

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