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No daba frutos (I).-08-Enero-2014

Posted by Caminante y peregrino

PARÁBOLA DE LA HIGUERA MALDITA.-ICONO
      Me refiero a una determinada higuera con la que Jesús se cruzó y, al sentir apetito, acudió a ella para calmarlo. Se llevó una ¿sorpresa? No había higos. Solamente las hojas, la apariencia de ese tipo de árbol que tiene, realmente, sabrosos frutos. Parece ser que se enfadó con ella y le ordenó que nunca más los diese, como así ocurrió y pudieron comprobar sus apóstoles. Así de simple, pero no tanto como parece a simple vista.
      Hace unas semanas ingresé en el hospital con síntomas de infarto cerebral. Gracias a Dios se llegó a tiempo, pero con un susto enorme. Quedaron unas pequeñas secuelas pero allí hubo tiempo para todo. Esos momentos de silencio hospitalario venían muy bien para la reflexión y abrí el Evangelio por el pasaje de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, pero me detuve en el pasaje de la higuera. Lo leí y releí. No lo veía claro del todo. Desde ese momento puse especial atención en lo que dicen los tres Evangelios sinópticos referentes a ese episodio.
ENTRADA DE JESÚS EN JERUSALÉN.-JEAN LÉON GÉRÔME.-ACADEMICISMO 
      Mateo lo presenta al día siguiente de la entrada triunfal en Jerusalén y de la expulsión de los mercaderes del templo. Marcha a Betania a descansar: 'Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, y fue a Betania donde pasó la noche'. (Mt. 21, 17). Y continúa con el episodio de la higuera: 'Por la mañana temprano, cuando volvió a la ciudad,sintió hambre. Vio una higuera junto al camino, se acercó a ella y, al no encontrar más que hojas, le dijo: -Que nunca más brote de ti fruto alguno. Y la higuera se secó en el acto. Al ver esto, los discípulos se quedaron admirados y se preguntaban: -¿Cómo es que la higuera se secó en el acto? Jesús les respondió: -Os aseguro que si tenéis fe y no dudáis,no sólo haréis lo de la higuera, sino que si decís a este monte "Quítate de ahí y arrójate al mar", sucederá así. Y todo lo que pidáis con fe en la oración lo obtendréis'. (Mt. 21, 18-22).

Antes de empezar a comentar el pasaje, veamos el planteamiento de Marcos, porque existe una variación. Comienza con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, cita de pasada que 'fue al templo y observó todo a su alrededor, pero como ya era tarde, se fue a Betania con los doce'. (Mc. 11, 11). Pero el episodio que nos ocupa aparece relatado en dos momentos diferentes, entre los cuales está la expulsión de los mercaderes del templo. Veamos: 'Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús sintió hambre. Al ver de lejos una higuera con hojas, se acercó a ver si encontraba algo en ella. Pero no encontró más que hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces le dijo: -Que nunca jamás coma nadie fruto de tí. Sus discípulos lo oyeron. (Mc. 11, 12-14).
      Ahora relata lo ocurrido entre Él y los mercaderes del templo, tras lo cual indica que 'cuando se hizo de noche, salieron fuera de la ciudad' (Mc. 11, 19), pare retomar la segunda parte del episodio de la higuera: 'Cuando a la mañana siguiente pasaron por allí, vieron que la higuera se había secado de raíz. Pedro se acordó y dijo a Jesús: -Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Jesús le dijo: -Tened fe en
Dios. Os aseguro que si uno le dice a este monte: "Quítate de ahí y arrójate al mar", si lo hace sin titubeos en su interior y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: Todo lo que pidáis en vuestra oración lo obtendréis si tenéis fe en que vais a recibirlo. Y cuando oréis, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre celestial os perdone vuestras culpas'. (Mc. 11, 20-25).
JOSÉ DE CIEZA.-BARROCO
      Y finalizamos la presentación con el relato de Lucas. Aunque es lo mismo que los dos anteriores en esencia (el protagonista sigue siendo un árbol sin frutos), parece ser que va por otro camino su planteamiento.Es en el capítulo 13 donde encontramos esta pasaje, como si fuese un preámbulo de un grupo de parábolas que presenta más adelante (el grano de mostaza y la levadura, la gran cena, la oveja perdida, el hijo pródigo, etc.) mientras que la entrada triunfal en Jerusalén aparece en el capítulo 19, 29-38 y la expulsión de los vendedores la nombra muy de pasada, en un par de versículos, 45 y 46. Pero el texto está así:
     
'Jesús les propuso esta parábola: -Un hombre había plantado una higuera en su viña, pero cuando fue a buscar fruto en la higuera, no lo encontró. Entonces dijo al viñador: -Hace ya tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera y no lo encuentro. ¡Córtala! ¿Por qué ha de ocupar terreno inútilmente? El viñador le respondió: -Señor. Déjala todavía este año; yo la cavaré y le echaré abono, a ver si da fruto en lo sucesivo; si no lo da entonces la cortarás'. (Lc. 13, 6-9).
HAROLD COPPING.-S. XIX - XX
      Hasta aquí la exposición de los relatos en los Evangelios sinópticos. En la próxima entrada comentaremos brevemente cada una de ellas y lo que parece ser el significado que tienen.

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