RSS Feed

No daba frutos (y II) .- 27-enero-2014

Posted by Caminante y peregrino

      En la entrada anterior pudimos ver cómo nos relatan los Sinópticos el episodio de la higuera maldita. En esta finalizaremos el comentario de este pasaje de la vida de Jesús. En principio, Mateo y Marcos parece que siguen un mismo camino en su exposición, con ligeros variantes, pero aun así existe 'algo' en lo que hay que detenerse, porque me da la impresión que Jesús sabía demasiado que la higuera , en aquella época del año era normal que estuviese desprovista de higos, como nos indica Marcos: 'pues no era tiempo de higos'.

Entonces hemos de pensar que por medio de ese suceso desea transmitir algo más y más acorde con su misión. ¿Podría referirse a Israel que no daba los frutos que se esperaba de ellos siendo el pueblo elegido por Dios para enviar al Mesías? Pienso que sí, como dice San Gregorio Nacianceno: 'Puesta inmediatamente a continuación de la llamada a la conversión, quiere hacernos comprender que si bien nos queda todavía el tiempo presente para convertirnos, el mismo es limitado. Más adelante, entre los Ramos y la Pasión, Mateo y Marcos hablarán de una higuera maldita y que se seca de un día para otro, porque "el tiempo de la visita" en el que aún era posible reconocer a Cristo y volverse a Dios por la fe en su Enviado, habrá pasado. Así como "permanecer bajo su viña y su higuera", a ejemplo de Natanael antes de su vocación, era signo de paz y de bienestar , no solamente físico o social, sino también espiritual gracias a la meditación provechosa de la Escritura (Jn. 1, 48); también la figura de este árblol seco era el terrible símbolo de las desgracias de Israel anunciadas por los profetas. (Os. 9, 10-16 ; Ha, 3, 17 ; Is. 34, 4 ; Jr. 5, 17 ; 8, 13 ; Os. 2, 14 ; Jl 1, 7-12; Am. 4, 9).

No olvidemos que había tenidos dos sucesos importantes: su entrada triunfal en Jerusalén y la expulsión de los mercaderes del templo. 

James Tissot.-S. XIX
      Esta última debió influir mucho en Él, pues se enfadó muchísimo al ver la actividad de los mercaderes en el templo y los abusos que cometían, algo que no era, ni muchísimo menos, lo propio del templo. 'Mi casa ha de ser casa de oración y vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones'. (Lc. 19, 46). No podemos, creo yo, tratar el tema de la maldición de la higuera sin tener en cuenta el episodio de los mercaderes.
      Los frutos no eran aquellos. Esperaba más de Israel y lo sucedido en el templo fue la gota que colmó el vaso. La higuera le sirvió de ejemplo para exponer la necesidad de dar fruto, tanto Israel como cualquier persona.De la misma manera que la higuera solamente tenía la apariencia, manifestada mediante las hojas, Israel no presentaba los frutos esperados por Dios. Y me pregunto: ¿Cuántos cristianos habrá que centran su vida cristiana en la apariencia, en el 'cumplo y miento',en lugar de dar frutos a Dios mediante los carismas que Él nos ha regalado a cada uno y mediante el servicio a los demás, como dijo Jesús? ('Yo no he venido a ser servido sino a servir'. Mt. 20, 28).
Marcos hace el relato en dos partes. En la primera presenta que después de salir de Betania, donde habían pasado la noche, siente apetito y se lleva la sorpresa de una higuera sin frutos. La maldice, y los discípulos lo oyeron. Marchan al templo, ocurren los hecho con los mercaderes y 'cuando se hizo de noche, salieron fuera de la ciudad' (Mc, 11, 19).
WILLIAM HOLE.-S. XIX - XX
      Es a la mañana siguiente cuando al pasar por allí, los discípulos le hacen ver que la higuera se había secado de raíz. Pedro se acordó y lo dijo al Maestro. Entramos ahora en la desconcertante respuesta de Jesús en la que coinciden Mateo y Marcos. Parece que elude el tema y se centra en en la fe y en la oración.
      Les hacer ver la importancia de la oración y de que lo que pidamos en ella lo hagamos desde la fe. Tanta importancia tiene esto para Jesús que aprovechando su orden dada a la higuera y poniéndoles el ejemplo de dar una orden a un monte para que se arroje al mar, les facilita la comprensión de lo que realmente le interesa: orar con fe para alcanzar lo que pidan al Padre. Es lo primero que les dice cuando empieza su respuesta: -Tened fe en Dios.

      En cuanto a la narración de Lucas parece estar en un contexto distinto y que el mensaje es otro. Aunque el eje del relato sigue siendo una higuera que tampoco da frutos, no se presenta como en los casos anteriores. 
JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
      Ahora encontramos al dueño de una viña que ha plantado en ella una higuera, pero que al cabo de un tiempo prudencial no da los frutos que esperaba, por lo que llama a su asalariado y le da la orden de cortarla.Es esta persona precisamente la que 'intercede' (empleo esta palabra a conciencia) por la higuera para que la deje un año más. La cuidará con esmero a ver si de esa manera, con más cuidados que los ordinarios, da frutos. Si no es así, al cabo de un año la cortará.

      Personalmente me parece que la intencionalidad de Jesús es distinta, pues parece que ahora desea dar un aviso a todos. Es necesario que todos demos frutos desde nuestras propias situaciones y según los carismas que tengamos como anoto más arriba. Cuando no es así y llega el tiempo, el Padre nos llama a su presencia aunque no estemos en las condiciones óptimas para entrar en su Reino. El intercesor (por eso he puesto la palabra 'interceder' anteriormente) en este caso es Jesucristo. Desea que tengamos una nueva oportunidad porque no desea la perdición de nadie.
      Es como dice San Basilio: 'Es propio de la divina misericordia no imponer castigos en silencio, sino publicar primero sus amenazas excitando a penitencia, así como hizo con los ninivitas y ahora con el labrador, diciendo "Córtala", estimulando a que la cuide y excitando al alma estéril a que produzca los debidos frutos'. (Catena Aurea).
       San Agustín también tiene algo que decir en este aspecto: 'También el colono que intercede representa a todo santo que dentro de la Iglesia ruega por el que está fuera de ella, diciendo: "Señor, perdónala por este año,(esto es, en este tiempo con vuestra gracia), hasta que yo cave alrededor de ella". Cavar alrededor es enseñar la humildad y la paciencia. Porque la fosa es la tierra humilde y el estiércol (tomado en buen sentido) es las inmundicias, pero da fruto. La inmundicia del cultivador es el dolor del que peca. Los que hacen penitencia la hacen sobre sus inmundicias, pero obran con verdad'. (Atena Aurea).
      Ha sido un aspecto más de la vida pública de Jesucristo, pero no  se puede quedar en nada.
JAN LUYKEN.-SIGLO XVIII
      Él aprovechaba cualquier circunstancia que surgía para ir mostrando lo que sus discípulos debían asimilar para, con el paso del tiempo, (y en este pasaje presentado podemos ver que ya le quedaba poco tiempo para estar entre los suyos) debían hacer ellos continuando el trabajo y las enseñanzas de su Maestro. Ya sé que los Evangelios no se escribieron con el objetivo de presentar la biografía del Rey de Reyes, pero ayudan mucho a conocer su personalidad, sus valores, su cercanía a la gente, su proximidad al Padre, su oración,...
      Y por encima de todo, de esos Escritos todos podemos sacar una norma de conducta siguiendo sus enseñanzas y poniéndolas en práctica huyendo de la tentación de ser como las hojas de la higuera: apariencia.

0 comentarios: